Con más de 16.000 casos de viruela símica reportados en 75 países del mundo desde principios de mayo de 2022.
Frente a esto, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, declaró el brote de viruela como “una emergencia de salud pública de importancia internacional”.
Aunque parece haber bastante consenso en la comunidad científica sobre lo lejos que estamos de que la viruela del mono se convierta en otra pandemia.
Sin embargo, es una pregunta válida después de ver cómo una misteriosa neumonía en China terminó convirtiéndose en una pandemia global.
La tranquilidad existe, porque a diferencia del covid, esta es muy difícil de transmitir de persona a persona.
La transmisión de la viruela del mono ocurre cuando la persona entra en contacto con el virus a través de un animal, humano o materiales contaminados.
La viruela del mono, registra generalmente síntomas que incluyen fiebre, dolor de cabeza intenso, dolores musculares, dolor de espalda, poca energía, ganglios linfáticos inflamados y erupciones o lesiones en la piel.
La erupción generalmente comienza en el primer o tercer día del comienzo de la fiebre.
Las lesiones pueden ser planas o ligeramente elevadas, llenas de líquido transparente o amarillento, para después formar costras, secarse y caerse.
El número de lesiones en una persona varía entre unas pocas y varios miles. La erupción tiende a presentarse en la cara, las palmas de las manos y las plantas de los pies.
También se pueden encontrar en la boca, los genitales y los ojos.
Pero, ¿Qué es la viruela del mono?
Es una enfermedad causada por un virus, al que se conoce como el de la viruela del mono. Se trata de una enfermedad zoonótica viral, lo que significa que puede transmitirse de animales a humanos.
También se puede propagar de persona a persona. Curiosamente, la enfermedad se llama así porque se detectó en varios simios de un laboratorio en 1958.
Sin embargo, la mayoría de los animales susceptibles de contraer la dolencia y después contagiar a las personas son roedores, como las ratas gigantes de Gambia, los lirones o los perros de las praderas.
¿Cómo se transmite?
Esta afección se puede propagar a las personas cuando entran en contacto físico con un animal infectado. Los animales que hospedan este virus pueden incluir roedores o primates.
El riesgo de contraer dicha enfermedad a través de los animales puede reducirse evitando el contacto sin protección con animales salvajes, especialmente aquellos que están enfermos o muertos (incluido el contacto con su carne y sangre).
Es crucial recalcar que cualquier alimento que contenga carne o partes de animales debe cocerse, especialmente en los países donde la viruela de mono es endémica.
¿Quiénes están más expuestos a contraerlas?
Corre mayor riesgo de infección cualquier persona que entre en contacto físico con alguien con síntomas o con un animal infectado. Es probable que las personas que fueron vacunadas contra la viruela tengan cierta protección contra la infección.
En 1980 la viruela se convirtió en la primera enfermedad humana en ser erradicada, por lo que se detuvo la vacunación contra esta enfermedad. Por tanto, los más jóvenes son más propensos a contraerla.
Sin embargo, las personas que fueron vacunadas contra la viruela también deben tomar precauciones para protegerse a sí mismos y a los demás.
Pueden sufrir síntomas más graves y de mayor riesgo de muerte los recién nacidos, los niños y las personas con inmunodeficiencias subyacentes.
Asimismo, corren alto riesgo de contagio los trabajadores sanitarios debido a la exposición prolongada que tienen con el virus.
La vacunación puede prevenir o reducir la enfermedad
La vacuna Jynneos es la única aprobada específicamente en Estados Unidos para la viruela del mono.
Una vacuna contra la viruela llamada ACAM2000 también está aprobada y puede utilizarse durante este brote.
Los CDC afirman que se puede recomendar la vacunación a las personas que estén en contacto cercano con alguien con viruela del mono.
A las que puedan haber estado expuestas al virus y a las que corran un alto riesgo de exposición, como algunos profesionales sanitarios y trabajadores de laboratorio.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. anunció en junio que proporcionará vacunas a las personas con exposición confirmada y presunta a la viruela del mono, incluidos los hombres con más de una pareja sexual reciente.

