Una historia muy curiosa, pero repugnante está ocupando la primera plana de los medios en Estados Unidos en los últimos días.
Se trata de la historia de un hombre en Chicago, que se llevó un gran susto después de que dejaran sobre su escritorio tres cabezas humanas luego de que presentara sus inconformidades ante sus jefes en su trabajo.
De acuerdo con lo manifestado por Dale Wheatley, quien trabaja en una organización que se dedica a tramitar la donación de cuerpos humanos con fines netamente académicos, llamada The Anatomical Gift Association of Illinois (AGA), todo sería parte de una represalia.
El hombre contó a medios locales durante una rueda de prensa que “el mal manejo al interior del centro se estaba convirtiendo en el principal motivo de que algunas instituciones médicas y facultades de medicina estuvieran devolviendo los cuerpos”.
Según Wheatley: “Están enviando las donaciones de regreso debido al moho, la podredumbre y los insectos. Es deplorable. Ha habido casos en los que saqué donaciones de los estantes de nuestro almacén y las ratas masticaron el fondo de la bolsa, a través de los pies”.
Agregó que la gota que “rebosó la copa” y que lo llevó a instaurar la denuncia fue un hecho reciente en el que tuvo que enviar un cadáver a una universidad local para realizar una prueba y luego de la manipulación de este durante la actividad, varios estudiantes resultaron enfermos.
Más detalles de la revelación
Dale Wheatley, dijo que: “Las moscas se arrastraban por los cuerpos, que las extremidades contenían moho y podredumbre, y varios estudiantes se habían enfermado después de haber estado expuestos a los cuerpos durante el curso de sus estudios”.
Tras lo ocurrido, decidió poner el caso en conocimiento de sus superiores, pero la única respuesta que al parecer encontró de estos fue el hecho de que pusieran sobre su escritorio las cabezas de tres de los cuerpos donados.
“Mi jefe pasó y le pregunté por qué las cabezas estaban en mi escritorio, a lo que respondió que necesitaban volver con sus cuerpos para enviarlos a cremación”.
Al tiempo, le dijo que no entendía, pero “nuevamente pregunté que por qué estaban en mi escritorio. Él dijo: -No sé, Dale, están sucediendo muchas cosas extrañas’”, relató el hombre para los medios locales.
Cuenta Dale, que tras no tener mayor explicación tomó la decisión de denunciar los hechos ante las autoridades.
La AGA trabaja con al menos ocho institutos de medicina en el estado de Chicago y en su página web, a través de la que las escuelas médicas acceden a sus servicios.
Destacan que cuentan con los “más altos estándares de capacidad de respuesta, respeto, privacidad y seguridad”.
Pero Wheatley asegura lo contrario, dijo que, por ejemplo, en los casos donde “hacemos extracción de cerebro no suelen quedar cosidos correctamente los cráneos”.
Es por esto que el hombre pidió a la Oficina de Médicos Forenses del Condado de Cook, al Departamento de Salud Pública de Illinois y el Departamento de Regulación Financiera y Profesional de Illions, que investiguen las irregularidades que ha reportado en AGA.
Las donaciones de órganos a universidades
La donación de órganos es uno de los aportes más conocidos que puede brindar un cuerpo cuando fallece.
Pero hay otra función igual de importante que colabora año con año a salvar vidas: el estudio de cadáveres para el aprendizaje médico.
El estudio del cadáver no solo permite el aprendizaje inicial del cuerpo humano y el desarrollo de técnicas, sino que también abre la oportunidad para la innovación, mejorar las capacidades quirúrgicas ya existentes, y la simulación de operaciones complejas por parte de especialistas.
Como parte del proceso de aprendizaje, los estudiantes antes de examinar algún cuerpo deben conocer quién fue la persona y los aportes que dio en vida.

