Un cura de Don Benito en la provincia de Badajoz en España y su pareja sentimental fueron detenidos en el marco de una operación contra la venta ilegal de viagra y otras potentes sustancias afrodisíacas.
Según fuentes de la investigación, este párroco era muy conocido en el municipio de mas de 37.000 habitantes perteneciente a la parroquia de San Sebastián.
Gozaba de gran popularidad entre los vecinos por su cercanía con los ciudadanos y por su forma diferente de ejercer sus funciones como sacerdocio.
Lo venían investigando
En Don Benito hay un total de seis párrocos y ahora todas las miradas están puestas en él.
Las detenciones se llevaron a cabo en la vivienda que el cura comparte con un hombre, su pareja, algo que se conoció en la localidad.
Durante el registro, los agentes de la Guardia Civil incautaron dos kilos de mefedrona, una droga estimulante y entactógeno listo para vender.
Además, tenían más de 3.000 euros en efectivo y se pudo conocer que la pareja del sacerdote también estaba encargada de distribuir la mercancía.
Este se hacía cargo de hacer tratos con gente con la que quedaba a través de una aplicación de citas.
La Guardia Civil inició las investigaciones hace varios meses, cuando tuvo conocimiento de estas supuestas ventas de sustancias tanto por parte del cura como de otro hombre.
Delito por tráfico de sustancias nocivas
Luego de realizar el seguimiento correspondiente, los agentes comprobaron el movimiento de personas que acudían a este lugar para adquirir los productos de forma irregular.
José Luis Quintana, delegado del Gobierno en Extremadura, confirmó que hay dos detenidos en esta operación de la Guardia Civil
Tanto al sacerdote con a su pareja se les imputará el delito de tráfico de sustancias nocivas para la salud fuera del circuito legal.
Hasta el momento no se ha conocido más detalles porque las investigaciones siguen abiertas.
Se espera que los detenidos comparezcan ante la justicia a lo largo del día.
Escándalo y pena en la iglesia
La noticia causó indignación y polémica en redes, especialmente entre los fieles y creyentes de esta parroquia.
Para los seguidores de esta parroquia este hecho de parte de una de las figuras más importantes de la Iglesia es una falta de respeto con los valores cristianos.
La diócesis de Plasencia, a la cual pertenecen las parroquias de Don Benito, ha manifestado su descontento por la situación que involucra a un sacerdote.
“Por el dolor, el sufrimiento y el escándalo que suponen estos hechos” y señala que están a la espera de que se esclarezcan los hechos.
Además, informan que están “atentos a su desarrollo, con prudencia y respeto a las personas involucradas”.
Se puede vender en la Iglesia
De acuerdo con las primeras escrituras de la Biblia con respecto a las ventas dentro de la Iglesia en Mateo 21:12-13, Marcos 11:15-17, Lucas 19:45-46 y Juan 2:13-17, describen dos incidentes.
Cuando Jesús “limpió el templo, cuando vio el tipo de actividades que se llevaban a cabo en la casa de su Padre, se enfadó mucho”.
Claramente, este no es el propósito de la Iglesia, dice la Biblia que Jesús considera culpables tanto a los comerciantes como a los clientes que profanan el templo.
Para Jesús, estos hechos no eran tolerables ya que cambiaba el objetivo de la iglesia, que es el lugar para escuchar, adorar o encontrarse con Dios, sin que haya algún tipo de presión.
Qué venden las Iglesias de forma legal
Cada Iglesia determina lo que es apropiado para su congregación, como ofrecer música, libros, hacer una rifa, recaudar fondos u otros recursos cristianos
Pero más que la venta, el objetivo de asistir a la Iglesia debe ser reunirse para honrar a Dios y mostrar su amor a los demás antes que vender y comprar.
Aunque actualmente vemos como si existe el comercio dentro de ellas, lo más importante es la forma en la que te ofrecen el producto.
Por ejemplo, hay Iglesias que se abstienen de colocar anuncios o carteles en el auditorio sobre los artículos en venta.
Otras iglesias no ofrecen la venta desde el frente, sino que colocan todos los productos o servicios que ofrecen en el área de recepción fuera del lugar de adoración.
Cada congregación debe analizar cuidadosamente cuál es la mejor manera de manejar estos asuntos respetando lo que dice la Biblia, pero sin dejar de atender las necesidades de la iglesia.

