En un reciente mitin de campaña en Carolina del Sur, Donald Trump pareció invitar a la Rusia de Vladimir Putin a invadir a cualquier miembro de la OTAN.
En particular haciendo referencia a los que no cumplieran con el pago a la organización que es el 2% del PIB para gasto en defensa de cada país miembro.
Trump, aseguró que el mandatario de un “gran país” no identificado de Europa le había preguntado: “¿Si no pagamos y nos ataca Rusia, nos proteges?”.
El expresidente Trump manifestó que su respuesta fue, “no, no les protegería, de hecho, los animaría a que hicieran lo que les diera la gana. Tienen que pagar, tienen que pagar sus facturas”.
Si bien sus comentarios parecieron ser populares entre la multitud del MAGA que asistió a la manifestación, fueron inmediatamente condenados en ambos lados del mundo.
Comentarios fuera de lugar
Un portavoz de la Casa Blanca calificó los comentarios de “espantosos y desquiciados”, teniendo en cuenta la actual coyuntura entre Ucrania y Rusia.
Por su parte, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, respondió en términos poco diplomáticos diciendo que:
“Cualquier sugerencia de que los aliados no se defenderán entre sí socava toda nuestra seguridad, incluida la de Estados Unidos”.
En cierto nivel, los comentarios de Trump pueden simplemente etiquetarse como retórica de campaña, sugieren algunos analistas.
Estados Unidos paga las facturas de seguridad
Los partidarios de Trump argumentarían que Europa, hasta cierto punto, ha dejado que Estados Unidos pague la factura de la seguridad europea desde el final de la Guerra Fría.
Insinúan que sus amenazas anteriores mientras era presidente contribuyeron a mejorar el esfuerzo de defensa de Europa.
No parece probable que exista tal influencia moderadora en una segunda administración de Trump y el Proyecto 2025 de la Heritage Foundation.
Este tiene como objetivo permitir que Trump implemente más de sus objetivos políticos desde el primer día.
Segunda presidencia
Aunque todavía faltan ocho meses para las elecciones presidenciales de Estados Unidos, el resultado está lejos de ser inevitable.
El Congreso de Estados Unidos ha aprobado una legislación para garantizar que ningún presidente pueda sacar a Estados Unidos de la OTAN sin su aprobación.
Sin embargo, esto no será suficiente, ya que el artículo 5 de la OTAN, la llamada “cláusula del mosquetero”, no es una garantía sólida.
Más bien es una garantía cuando ocurre un ataque contra un miembro de los 31 países que hacen parte de la OTAN que significa que los demás miembros deben considerar si deben responder.
Este llamado solo ha ocurrido una vez, luego el atentado terrorista del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.
No responder al artículo 5
Como posible presidente, Trump podría simplemente optar por no responder y el Congreso quedaría en gran medida indefenso.
Pero la retórica de Trump también debilita el artículo 5 porque se supone que la cláusula tiene un efecto persuasivo sobre posibles adversarios.
Trump está debilitando esta disuasión y potencialmente alentando a Rusia y a otros a actuar como mejor les parezca.
Charles Michel, presidente del Consejo Europeo, también se pronunció en contra de los comentarios de Trump.
“Las declaraciones imprudentes sobre la seguridad de la OTAN y la solidaridad del artículo 5 sólo sirven a los intereses de Putin”, dijo Michel en la plataforma social X.
Europa debe asumir la responsabilidad de su defensa
Es posible que la administración Biden haya hecho mucho para restablecer la relación entre Estados Unidos y Europa dentro de la OTAN.
Además de liderar la respuesta a la invasión ilegal de Ucrania por parte de Rusia.
Sin embargo, el objetivo principal de Estados Unidos sigue siendo China.
A medida que el tamaño relativo de la economía global se desplaza del Atlántico al Pacífico, el compromiso de Estados Unidos con Europa disminuirá inevitablemente.
En este sentido, los comentarios de Trump no son más que un llamado de atención para los líderes europeos.
Una alternativa valiente y responsable es priorizar la necesidad de formar las defensas europeas y garantizar que Europa sea capaz de disuadir a Rusia por sí sola en el mediano plazo.
- Imagen de portada tomada/EUROPA PRESS/ANDREA RENAULT

