Toronto es protagonista de un arriesgado cortometraje de saltadores y escaladores

Sólo ver las imágenes provoca acrofobia (temor a las alturas), en la que dos de los fotógrafos más destacados en Toronto junto a dos saltadores de base y dos escaladores urbanos presentan un cortometraje lleno de adrenalina.

Sólo ver las imágenes provoca acrofobia (temor a las alturas), en la que dos de los fotógrafos más destacados en Toronto junto a dos saltadores de base y dos escaladores urbanos presentan un cortometraje lleno de adrenalina.

Tom Ryaboi, conocido como (Roof Topper) en Toronto, y Ernest Emond, han estado trabajando desde 2015 en su película recientemente publicada ‘The Air Up There’.

En el material audiovisual, se muestran todo tipo de perspectivas; cerca, lejos, al amanecer, al atardecer, cuando hace frío, cuando hace calor, despejado y nublado.

En estas tomas se muestra sin duda alguna, imágenes difícilmente de ver en contenidos habituales.

  ‘ The Air Up There ‘

El cortometraje dura dos minutos y 45 segundos, en el que verán un lado mágico que esconde Toronto.

Ryaboi

El fotógrafo Ryaboi, dijo que su intención fue “conectar realmente la ciudad a través de las imágenes, así que pensamos en cómo podemos contar la historia de una manera fluida de una escena a otra”.

El profesional del lente resaltó las bondades en Infraestructura de Toronto y aseguró que “puede verse tan diferente de un día para otro”.

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 Ryaboi, recalcó que ellos no son diferentes, “queríamos mostrar la ciudad de una manera que la gente nunca antes la había visto, y tal vez, apreciarla como nunca”.

Saltadores y escaladores

Se ve entre los apartes, que dos de los sujetos saltan desde edificios increíblemente altos con paracaídas y lls dos escalan grúas industriales para capturar imágenes únicas.

Todos ellos tienen en común, junto con Ryaboi y Emond, es una inclinación por subir al cielo con sus propias manos y pies.

Uno de los escaladores, que dice llamarse Edward, narra que “mientras escalo, siempre me siento aterrorizado y regocijado. El desafío es encontrar un equilibrio entre esos extremos».

Al tiempo, dice que, en las subidas más desafiantes, “a veces me hablo en voz alta, preguntándome cómo pude ser tan imprudente con mi vida”.

El joven, quien dice ser universitario agrega que superar esta ansiedad generada en esos momentos “es parte de la experiencia para mí”.

Por su parte, Brad, el otro escalador manifiesta que aprovecha este estado de flujo, y todo tu cuerpo “entregando mano tras mano y pie tras pie», dice.

Los protagonistas dicen que cuando sus vidas están tan preocupadas por el acto de reflexión y la óptica de las experiencias de otras personas, “vivir el momento se ha vuelto casi irónico”.

La creación de la película

La pieza se inspiró en la ciudad misma y en la idea de lo que significan los entornos urbanos para los humanos tanto ahora como en el futuro, dicen sus autores.

En varias entrevistas, Ryaboi y Emonds han recalcado que The Air Up There es el resultado de un ejercicio entre la “exploración de la relación humana con la ciudad”.

Dice conjuntamente que la comparación la hacen física como metafísicamente. “Se predice que el 70% de la población mundial residirá en ciudades para 2040″.

La creación de la película está pensada en lo que significa ser un producto de la ciudad moderna y el efecto que esta forma de vida tiene en nuestra naturaleza.

Los fotografos remataron las declaraciones diciendo que “si este cambio monumental en el hábitat ha provocado que perdamos algo en el camino, o si todavía está en nosotros, esperando ser despertado».

Ryaboi y Emond dicen que fue «refrescante filmar a individuos con un motivo muy diferente».

Ambos destacan este trabajo en una «era de obsesión con los ‘me gusta’, ‘acciones’ y ‘menciones’ en la parecemos encerrados”.

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