El pasado mes de septiembre, los estudiantes de la escuela secundaria Timber Creek de Orlando asistieron al enorme patio central del campus a pasar el rato y almorzar.
Para los miembros de una generación excesivamente conectada a internet, sus actividades eran demasiado analógicas.
Muchos de los alumnos estaban sentados en pequeños grupos, hablando animadamente entre sí.
Otro grupo jugaban al pickleball en canchas improvisadas en la hora del almuerzo, no había ni un solo teléfono celular a la vista, y no por casualidad.
Escuelas sin celulares
En mayo, se aprobó Florida una ley que obliga a los distritos escolares a aplicar normas que prohíban a los alumnos el uso del celular durante el horario escolar.
Este otoño, el distrito de colegios públicos del condado de Orange al que hace parte la secundaria Timber Creek fueron mucho más lejos, y prohibieron a los estudiantes el uso de teléfonos durante toda la jornada escolar.
En entrevistas, muchos de los padres y alumnos del condado de Orange expresaron su apoyo a las normas de no usar el celular durante las clases.
Pero se resistían a la prohibición más estricta de su distrito, que dura todo el día.
Los padres manifestaron que sus hijos deberían poder conectarse directamente con ellos durante las horas libres, entre tanto los alumnos calificaron la restricción de jornada completa como injusta.
“Quieren que seamos responsables de nuestras propias decisiones”, manifestó Sophia Ferrara, estudiante del último año en Timber Creek, que requiere usar dispositivos móviles en los tiempos libres para tomar clases universitarias por online.
Causa de la restricción
Los colegios públicos de todo Estados Unidos están implementando medidas cada vez más drásticas en su intención de alejar a los jóvenes de sus celulares.
Así las cosas, los legisladores y los líderes de los distritos explican que se requieren restricciones más rígidas pues el uso descontrolado de las redes sociales en el transcurso de las clases amenaza la educación, el bienestar y la seguridad física de los estudiantes.
En varios de los centros, los jóvenes han planeado y grabado ataques a compañeros y después han subido los vídeos a plataformas digitales como Instagram y TikTok .
Directores y profesores alertan que las aplicaciones sociales como Snapchat también se han transformado en una gran distracción, que lleva a algunos estudiantes a seguir enviando mensajes a sus amigos durante las clases.
La ley de las escuelas
La nueva ley de Florida exige a los colegios públicos a prohibir el uso de celulares durante las horas de clases y a bloquear el acceso a las redes sociales en la red wifi del distrito.
Además, obliga a que las escuelas enseñen a los alumnos cómo las redes sociales manipulan el comportamiento.
En el mandato del gobernador Ron DeSantis, el estado de Florida ha interpuesto una serie de normas polémicas para los colegios públicos, entre ellas la prohibición a la enseñanza sobre la identidad de género.
Pero la ley que regula los celulares han recibido gran apoyo en todo el espectro político.
Snapchat, Instagram y TikTok tienen reglamentos que prohíben el acoso, así como métodos para denunciarlo en sus plataformas.
El apoyo a la medida
En sus comunicados las empresas Snap y Meta, apoyan el esfuerzo de los padres y educadores para fomentar un entorno académico saludable, incluyendo poner límites al “acceso de los alumnos a dispositivos móviles durante clases”.
Para este año, una nueva política sobre celulares en los colegios públicos del condado de Hillsborough en Tampa, advierte a los estudiantes: “lo vemos, te lo quitamos” haciendo referencia a los teléfonos o dispositivos móviles.
Al cierre de esta nota, aún no estaba claro la cantidad de colegios que prohíbirán el uso del celular a sus estudiantes.
Según el censo del Departamento de Educación de EE.UU, publicadas en 2021, comunicaban que alrededor del 77% de los centros de enseñanza restringen el uso del celular en horario escolar cuando no se utilizaba con fines académicos.
Las nuevas reglas de este otoño en los colegios públicos del condado de Orange, el octavo sistema escolar más grande del país, revelan cómo y por qué algunos distritos están aumentando sus medidas severas contra los celulares.

