Investigadores de la Universidad de Erlangen-Núremberg (FAU) en Alemania y su departamento de microbiología examinaron a un hombre que había recibido más de 200 vacunas contra el Covid-19.
El caso se dio a conocer mediante varios informes periodísticos de ese país europeo.
Hasta el momento, no se tenía claro qué efectos podría tener una hipervacunación de este tipo dentro del sistema inmunológico.
Varios científicos pensaron que las células inmunitarias podrían perder eficacia una vez se acostumbraran a los antígenos.
Aunque este no fue el caso del individuo en cuestión, ya que su sistema inmunológico está en pleno funcionamiento.
Anticuerpos contra el SARS-CoV-2 siguen presentes
Ciertas células inmunitarias y anticuerpos contra el SARS-CoV-2 están presentes incluso en concentraciones considerablemente más altas.
En Alemania, más de 60 millones de personas fueron vacunadas contra el coronavirus SARS-2, y en la mayoría de los casos se vacunaron varias veces.
El hombre que ahora ha sido examinado por investigadores de la FAU afirma haber recibido 217 vacunas por motivos privados.
Hasta el cierre de esta publicación, hay confirmación de que el hombre se vacunó 134 veces.
El Dr. Kilian Schober, del Instituto Privatdozent de Microbiología, reveló que conocieron su caso mediante artículos periodísticos.
Posteriormente, se pusieron en contacto con el hombre para invitarlo a realizarse varias pruebas en Erlangen.
Existe alguna consecuencia
Por lo general, las vacunas contienen partes del patógeno o una especie de plan de construcción que las células de la persona vacunada pueden utilizar para producir estos componentes patógenos.
Gracias a estos antígenos, el sistema inmunológico aprende a reconocer el patógeno real en caso de una infección posterior.
Entonces puede reaccionar más rápida y enérgicamente. Pero, ¿qué sucede si el sistema inmunológico del cuerpo se expone con mucha frecuencia a un antígeno específico?
“Este puede ser el caso de una infección crónica como el VIH o la hepatitis B, que presenta brotes regulares”, explica Schober.
Añadió, que “existen sospechas de que ciertos tipos de células inmunitarias, conocidas como células T, luego se fatigan, lo que los lleva a liberar menos sustancias mensajeras proinflamatorias”.
Este y otros efectos provocados por el hecho de que las células se acostumbran a los antígenos pueden debilitar el sistema inmunológico.
Y lo anterior, hace de que no sean capaz ya de combatir el patógeno con tanta eficacia, según Schober.
Se realizó una investigación profunda
El estudio actual, en el que también participaron investigadores de Múnich y Viena, no ofrece ninguna indicación de que así sea.
“El señor de 62 años ha sido sometido a diversos análisis de sangre en los últimos años”; explica Schober.
Los resultados arrojaron que el hombre tiene un gran número de células T efectoras contra el SARS-CoV-2.
Estos actúan como los propios soldados del cuerpo que luchan contra el virus.
El hombre de origen alemán que fue sometido a la prueba incluso tenía más de estas en comparación con el grupo de control de personas que recibieron tres vacunas.
Los investigadores no notaron fatiga en estas células efectoras y su eficacia fue similar a la del grupo de control que había recibido el número normal de vacunas.
Células T
De la misma forma que las células madre, estas células pueden restaurar una cantidad de células efectoras adecuadas.
Katharina Kocher, una de las principales autoras del estudio dice que, “el número de células de memoria era tan alto en nuestro caso de prueba como en el grupo de control”.
Añade que “en general, no encontramos ningún indicio de una respuesta inmune más débil, sino todo lo contrario”.
Además, incluso la vacuna número 217 que recibió el hombre durante el estudio tuvo como resultado, que la cantidad de anticuerpos contra el SARS-CoV-2 aumentó significativamente.
El sistema inmunológico permanece activo
Otras pruebas mostraron que no hubo cambios en la eficacia del sistema inmunológico contra otros patógenos.
Tal parece que la hipervacunación no ha dañado el sistema inmunológico como tal.
El Dr. Kilian Schober afirma, “nuestro caso de prueba fue vacunado con un total de ocho vacunas diferentes, incluidas diferentes vacunas de ARNm disponibles”.
Explicó también que “la observación de que a pesar de esta extraordinaria hipervacunación no se produjeron efectos secundarios notables indica que los medicamentos tienen un buen grado de tolerabilidad”.
Sin embargo, este es un caso particular, los resultados no son suficientes para sacar conclusiones de gran alcance y mucho menos hacer recomendaciones para el público en general.

