Una empleada civil del Ejército de los Estados Unidos habría llevado a cabo uno de los mayores estafas en esta institución.
Según la información a la que ha tenido acceso este medio de comunicación los documentos de declaración dicen que Janet Yamanaka Mello habría robado 108 millones de dólares.
Esto en menos de siete años utilizando un proveedor falso que creó para el programa ‘4-H’ del ejército.
Mello, quien firmó un acuerdo de culpabilidad, trabajó como gerente de programas financieros para una sección del Comando de Gestión de Instalaciones del Ejército.
Esta creó una compañía llamada Child Health and Youth Lifelong Development (CHYLD) en 2016.
Los fiscales dicen que la empresa existía solo para desviar dinero del Gobierno de los Estados Unidos.
Nadie la vigilaba
Operando con casi total autonomía, Mello, de 57 años, presentó documentación fraudulenta que permitió a CHYLD recibir cheques de pago.
Lo habría hecho 40 veces, dicen los fiscales, pero lo cierto, es que su empresa nunca brindó ningún servicio a los niños que participan en 4-H.
Los registros judiciales dicen que los fondos robados permitieron a Mello y su esposo vivir un estilo de vida lujoso, que incluía mansiones y otros bienes inmuebles valiosos.
Entre ellos habría carteras y accesorios de diseñador, joyas caras, viajes, comidas en restaurantes caros y más de 80 objetos antiguos y de alto rendimiento.
Asimismo, automóviles y motocicletas, algunos de ellos valorados en más de 150.000 dólares.
Mayores revelaciones
Los conductores de las empresas de paquetería entregaron tantos paquetes de marcas de lujo, como Louis Vuitton, Coach y Gucci, a su casa en Evans Road.
Esos detalles fueron verificados de forma independiente a través de fuentes del tribunal.
Un documento de información criminal presentado junto con el acuerdo de culpabilidad de Mello la acusa de cinco cargos de fraude postal.
Mientras que también la señalan de cinco cargos de presentar una declaración de impuestos falsa.
La sentencia máxima por cada cargo de fraude postal es de 20 años de prisión; Son cinco años para un cargo de fraude fiscal.
Sin embargo, Mello podría recibir penas inferiores a las máximas dicen los especialistas en derecho.
Así quedó al descubierto
Se descubrió su plan después de que ella incluyó a CHYLD en sus formularios de impuestos sobre la renta personal y no declaró sus ingresos.
Luego, agentes de la división de investigación criminal del IRS se asociaron con los investigadores del ejército y allanaron la casa de Mello.
Los documentos de declaración muestran que el gobierno está persiguiendo más propiedades de las que se informó anteriormente para tratar de recuperar parte del dinero robado.
Los activos incluyen 31 propiedades, entre ellos condominios, casas y al menos dos propiedades enormes.
Estas tendrían ubicaciones privilegiadas en Texas, Nuevo México, Colorado, Maryland y Washington.
También están detras de un condominio y varios terrenos se encuentran en Horseshoe Bay, una popular área recreativa al oeste de Austin, y otros terrenos grandes se encuentran en Canyon Lake, otro lugar de ocio de moda.
Faltó auditoría en el Ejército
El gobierno también persigue más de 18 millones de dólares que encontró en seis cuentas bancarias vinculadas a Mello o CHYLD.
Una de esas cuentas está vinculada a una empresa ganadera que formó con su marido, según muestran los registros de la Policía.
Las autoridades también están tratando de retener 35 vehículos por decomiso, algunos de ellos autos antiguos y de colección, y 42 motocicletas, muchas de ellas piezas de colección.
“Tenía joyas caras o decía que había estado aquí o allá y que todo era posible gracias a su marido rico”, dijo un conocido de Mello. La persona solicitó el anonimato por temor a persecución.
El documento informativo señala que el robo fue posible gracias a los propios errores del ejército.
“A pesar de la enorme cantidad de dinero que se destinó a CHYLD, los supervisores del demandado confiaron en ella y no realizaron ninguna verificación independiente contra CHYLD”.

