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Una secta mató de hambre a 73 personas que ayunaban “para ver a Jesús” 

Conoce en detalle el perfil de la cabeza intelectual de la persona que está al frente de esta secta y que tenía miles de seguidores en el país africano.

La policía keniana ha recuperado 73 cadáveres, la mayoría procedentes de fosas comunes en un bosque del este de Kenia, que se cree que eran seguidores de un culto cristiano. 

Estos afirmaban que irían al cielo si morían de hambre, informó el lunes un agente de la Policía a medios locales. 

El número de muertos, que ha aumentado repetidamente a medida que se han ido realizando exhumaciones, podría incrementarse aún más.  

La Cruz Roja keniana informó que 112 personas han sido reportadas como desaparecidas ante un servicio de búsqueda y asesoramiento que instaló en un hospital local. 

El líder de la secta, Paul Mackenzie, fue detenido el 14 de abril a raíz de un aviso que sugería la existencia de fosas poco profundas con los cadáveres de sus seguidores. 

“El número de muertos asciende ya a 73 personas”, declaró a Reuters por teléfono Charles Kamau, detective jefe de Malindi. 

Los seguidores de la autoproclamada Iglesia Internacional de la Buena Nueva habían estado viviendo en varios asentamientos aislados en una zona de unas 324 hectáreas dentro del bosque de Shakahola. 

El jefe de la Policía del país, Japhet Koome, dijo que la mayoría de las personas fueron halladas en fosas comunes, así como ocho que fueron encontradas vivas y demacradas, pero que murieron más tarde. 

Lo que se sabe de la secta 

El medio local Citizen Digital asegura que Paul Mackenzie Nthenge, líder de la secta, se instaló en una finca Malindi, Kenia, en 2015, con el objetivo de sumar todos los adeptos posibles a sus creencias. 

“Sus seguidores comenzaron a ir uno a uno para seguirlo no solo los niños estaban ayunando, también nuestros vecinos”, dijo Johnson Katana, residente de la zona. 

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Medios de comunicación dicen que Mackenzie dejó de predicar en 2019 y que se dedicó a vivir en la aldea de Shakahola, en donde se encontraron los cuerpos esta semana. 

Este hombre es un un taxista que se convirtió en “pastor” en 2003, y cuya predicación extrema le ha valido dos arrestos desde 2017. 

En el sitio web de su organización, se indica que esta fue “creada el 17 de agosto de 2003 por el servidor de Dios PN Mackenzie”.  

Con varias sucursales en Kenia, la Iglesia Internacional de las Buenas Nuevas cuenta con más de 3.000 miembros, mil de ellos en la ciudad costera de Malindi, donde se había instalado. 

Paul Mackenzie Nthenge difundía un programa titulado “Mensaje de los últimos tiempos” que evocaba “enseñanzas, prédicas y profecías sobre el final de los tiempos, comúnmente llamados escatología”.  

Afirmaba “llevar el evangelio de nuestro señor Jesucristo libre del engaño y del intelecto del hombre”. 

Los datos  

El medio Nation, de Kenia, asegura que la secta y los terribles acontecimientos que tuvieron lugar en ella salieron a la luz el pasado 17 de marzo. 

Lo anterior fue posible cuando la policía de Langobaya recibió un informe sobre el asesinato de dos niños. 

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El medio de comunicación en mención señala que, “los documentos judiciales dicen que los dos (padres), por consejo del Sr. Mackenzie, habían matado de hambre y asfixiado a los niños Seth Hinzano y Evabra Dito”. 

Esa información dio paso a las autoridades para encontrar ahora más de 58 cuerpos. 

Los macabros hallazgos suscitan interrogaciones sobre la actitud de las autoridades, que conocían las actividades del pastor desde 2017. 

Nthenge ya había sido detenido porque convencía a muchos niños a no ir a la escuela bajo el argumento de que supuestamente, la educación no estaba reconocida en la Biblia.  

En esa época, fue acusado de “radicalización” y de dirigir una escuela no registrada. 

El pastor volvió a ser detenido el mes pasado después de que dos niños murieran de hambre. Pero pagó una fianza de 100.000 chelines kenianos (unos 740 dólares) y fue liberado. 

Según el medio Nation, de Kenia, Mackenzie era acusado “de manipular a los lugareños a través de enseñanzas religiosas extremas sesgadas y miedo a lo desconocido en busca de la salvación, lo que llevó a la muerte de muchos”. 

La respuesta de las autoridades 

Las autoridades ya comenzaron a manifestarse. El presidente de Kenia, William Ruto, prometió este lunes tomar medidas contundentes contra movimientos religiosos “turbios”. 

“Lo que vimos en Sakhola es propio de terroristas”, declaró el mandatario en una ceremonia de entrega de diplomas a funcionarios de prisiones.  

“Los terroristas utilizan la religión para promover sus atroces actos. Personas como Mackenzie utilizan la religión para hacer exactamente lo mismo”, continuó. 

El presidente keniano aseguró haber pedido a los “organismos responsables que se ocupen del asunto y lleguen a la raíz y al fondo de toda esta terrible situación”. 

  • Imagen de portada tomada/ ElTiempo.com
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