En Pyongyang, el líder norcoreano, Kim Jong-un, prometió el mes pasado expandir su creciente arsenal de misiles nucleares para hacer más “ofensivo” a su país.
Mientras que, invocando el grito de batalla de su escuadrón, Wilson dijo que los 28.500 soldados estadounidenses estacionados en Corea del Sur están listos para “luchar esta noche”, o en cualquier momento, contra Corea del Norte.
Canadá también podría estar en medio de esto, dicen los oficiales de las Fuerzas Canadienses con base en Corea, una continuación del compromiso original del país en este conflicto.
El coronel Martin Corriveau, del ejercito canadiense dijo que “si ocurre algo que interrumpa o destruya la paz y la seguridad, Canadá se ha comprometido a apoyar y ayudar”, se lee en CBC News.
A principios de la década de 1950, Canadá se unió a una coalición liderada por EEUU que luchaba bajo el paraguas de las Naciones Unidas para repeler un ataque de Corea del Norte contra el Sur.
La contribución de Canadá a la fuerza de la ONU fue una de las más grandes, con 26.000 soldados en servicio. Durante tres años de lucha, 516 murieron.
Un nuevo panorama para la guerra
Argumentan los expertos que Corea del Sur ahora debe considerar tener armas nucleares en su propio suelo para contrarrestar las que están al otro lado de la frontera.
Una reciente encuesta de opinión pública ha demostrado que la mayoría de los surcoreanos apoyan ese enfoque, especialmente porque Seúl está al alcance de la mano de las armas nucleares del Norte.
A menos de 200 kilómetros del principal centro de lanzamiento de Pyongyang, algunos de los edificios de oficinas más altos de Seúl tienen baterías de defensa aérea en sus techos.
La comunidad mundial ha tratado de convencer y coaccionar a Kim para que abandone su acumulación nuclear, con advertencias recientes de represalias de la Casa Blanca.
El expresidente estadounidense Donald Trump amenazó al líder norcoreano con “fuego y furia” si alguna vez usaba armas nucleares.
Pero nada de eso funcionó, ni las amenazas, los lugares comunes o las negociaciones, y tampoco lo han hecho los años de duras sanciones económicas de la ONU.
Los Estados Unidos
Ahora EE. UU. se enfrenta a la presión de Corea del Sur para que siga adelante con su propio arsenal nuclear, algo que el presidente Joe Biden, quiere evitar por temor a iniciar una carrera armamentista.
En una cumbre en Washington hace dos semanas, Biden prometió enviar submarinos con armas nucleares en visitas a Corea del Sur y una defensa mutua “acorazada”.
A cambio, el presidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, dijo que Seúl dejaría en suspenso la idea de desarrollar sus propias capacidades.
Yoon, dijo que los dos países responderán “rápida, abrumadora y decisivamente, utilizando toda la fuerza de la alianza, incluidas las armas nucleares de Estados Unidos” en caso de un ataque.
Pero con cada lanzamiento de prueba en el Norte, y ciertamente si Kim sigue adelante con una esperada prueba nuclear subterránea, la séptima desde 2006.
Es poco probable que eso disuada a Corea del Norte de su programa nuclear, dice Nam Sung-wook, exasesor del Servicio de Inteligencia Nacional de Corea del Sur.
El conflicto de las coreas
El conflicto entre las dos Coreas tiene su origen desde finales de la Segunda Guerra Mundial y está fundamentado, principalmente, por la diferencia ideológica de las dos regiones.
Mientras que la zona norte de Corea recibió el apoyo ideológico de la entonces Unión Soviética (URSS), el sur estuvo respaldado por Estados Unidos.
Tanto la URSS como EU se establecieron militarmente en sus respectivas zonas de Corea tras la conclusión de la Segunda Guerra Mundial y dividieron la península mediante la frontera conocida como paralelo 38.
Entre 1945 y 1950 se afianzaron las diferencias ideológicas entre las dos Coreas y se materializó por completo la Guerra Fría.
Con el objetivo de tomar control de todo el territorio, el 25 de junio de 1950 Corea del Norte invadió el sur y dio inicio la Guerra de Corea.
Este conflicto duró tres años y dejó millones de muertos entre militares y civiles, pero que resaltó por tener un fuerte respaldo por las potencias de la URSS, China y de EEUU.
En julio de 1953, Corea del Sur y Corea del Norte firmaron un armisticio en búsqueda de la paz, el cual dio como resultado décadas de tensiones que prevalecen hasta la fecha.
- Imagen de portada tomada/ es.immigrant.today

