¿Cazando extraterrestres? La NASA anuncia equipo para estudiar los ovnis

Un grupo de 16 expertos de campos científicos que van desde la física hasta la astrobiología serán los encargados del estudio de los "fenómenos aéreos no identificados".

La incertidumbre sobre si existe o no vida más allá de la tierra ha sido un tema controversial desde hace siglos, por supuesto que los ‘avistamiento de ovnis’ son unas de las razones por las que esta teoría está cada vez más vigente.

Al parecer, esta es una hipótesis que la NASA ve como viable, pues acaba de anunciar que un grupo de 16 investigadores pasará los próximos nueve meses estudiando fenómenos aéreos no identificados (UAP), también conocidos como ovnis.

La investigación, que utilizará datos no clasificados, dará lugar a un informe que se pondrá a disposición del público el próximo año. Asimismo, este nuevo proyecto de la NASA sigue al anuncio del Pentágono en julio de que crearía una oficina para rastrear informes de UAP. Y a principios de este año, el Congreso celebró una audiencia pública sobre ovnis por primera vez en 50 años.

Así, los esfuerzos paralelos de la NASA y el Pentágono resaltan un punto de inflexión para el gobierno de los EE. UU. después de pasar décadas desviando, desacreditando y desacreditando las observaciones de objetos voladores no identificados u ovnis, que datan de la década de 1940.

No obstante, el término OVNI, asociado durante mucho tiempo con nociones de platillos voladores y naves extraterrestres, ha sido reemplazado en el lenguaje oficial del gobierno por «UAP».

El equipo conformado

El grupo de investigación seleccionado incluye profesores, científicos, un oceanógrafo y otros que estudian el espacio. Está presidido por David Spergel, quien anteriormente dirigió el departamento de astrofísica de la Universidad Prince.

Otros miembros incluyen a Anamaria Berea, una afiliada de investigación en el Instituto SETI (Search for Intelligence Life) en Mountainview, California; el astronauta retirado de la NASA y piloto de pruebas Scott Kelly; la oceanógrafa biológica de la Universidad de Rhode Island, Paula Bontempi; y la astrofísica de la Universidad de California en San Diego, Shelley Wright.

El estudio, que comenzó el lunes, está diseñado para «sentar las bases para futuros estudios sobre la naturaleza de los UAP para la NASA y otras organizaciones», según un comunicado de prensa del viernes. Algunos de estos datos provendrán de lo que describe como «entidades gubernamentales civiles, datos comerciales y datos de otras fuentes».

Sin embargo, al anunciar la formación de su panel en junio, la NASA dijo: «No hay evidencia de que los UAP sean de origen extraterrestre».

La NASA dijo que este quipo pasaría nueve meses ideando su propia estrategia sobre cómo organizar y estudiar los avistamientos antes de recomendar «una hoja de ruta del análisis potencial de datos UAP por parte de la agencia en el futuro». Su primer informe se hará público a mediados de 2023.

Sobre la misión

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Dada la cantidad de datos recopilados por organismos del gobierno civil, datos comerciales y datos de otras fuentes, la NASA cree que es necesario ordenar y conocer ciertos eventos, que no necesariamente tienen que ser de origen extraterrestre.

“Comprender los datos que tenemos sobre fenómenos aéreos no identificados es fundamental para ayudarnos a sacar conclusiones científicas sobre lo que ocurre en nuestros cielos: los datos son el lenguaje de los científicos y hacen inexplicable lo inexplicable”, afirma el jefe de misiones científicas de la NASA, Thomas Zurbuchen.

«La NASA ha reunido a algunos de los principales científicos del mundo, profesionales de datos e inteligencia artificial, expertos en seguridad aeroespacial, todos con una tarea específica.

Estudios del Pentágono

Como comentamos, el Pentágono cuenta con sus propios grupos de trabajo en paralelo, aunque con un enfoque diferente, por lo que son trabajos completamente diferentes.

En junio del pasado año publicó un informe sobre fenómenos aéreos no identificados en el que la conclusión era que no tenían respuestas por el momento para explicar cientos de avistamientos inusuales entre noviembre de 2004 y marzo de 2021. “Los datos se siguen recolectando y analizando”, afirmaba el documento elaborado con información recabada por las más importantes agencias de defensa, inteligencia y científicas de Washington.

El Gobierno de Estados Unidos estableció cinco categorías para clasificar los fenómenos registrados. En la primera entran globos meteorológicos, aves y vehículos recreativos. La segunda son los fenómenos atmosféricos como cristales de hielo, humedad o fluctuaciones térmicas. En la tercera entran objetos desarrollados por la Administración o la industria privada armamentística. Sobre la cuarta están este mismo tipo de sistemas, pero desarrollados por potencias rivales como China y Rusia.

En la quinta categoría entra casi todo lo que no tiene explicación, es decir, aquello que sigue siendo un misterio, como vuelos con patrones irregulares. Los militares han creado equipos multidisciplinares con físicos, ópticos, meteorólogos y expertos en metales para descifrar esos misterios.

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