Estas son las razones por las que no deberías comprar un Bulldog

Las características cada vez más extremas de esta raza de perros, como la cara aplanada, la piel arrugada y el cuerpo rechoncho, hacen que la raza sea propensa a problemas de salud

Las mascotas siempre traen felicidad a sus dueños, le prestan compañía, son amorosos y terminan convirtiéndose en parte de la familia. Entre estos animales uno de los más populares son los perros.

Criar un perro tiene muchas ventajas, como el control del estrés y una mayor sensación de bienestar. Plantearse criar un perro puede ser una de las mejores decisiones que hayas tomado en tu vida.

Pero también requiere una gran responsabilidad y paciencia. Criar una mascota no es todo diversión y juego, y elegir qué razas de perro son las más adecuadas para su personalidad y sus expectativas requiere algunos deberes.

En este sentido, desde hace un tiempo es muy conocido el amor que muchos le tienen a la raza Bulldog. Sin embargo, sus características cada vez más extremas, como la cara aplanada, la piel arrugada y el cuerpo rechoncho, hacen que la raza sea propensa a problemas de salud, lo que aumenta la preocupación por el bienestar del animal.

Todo esto fue revelado en un estudio que publicó la revista Canine Medicine and Genetics. En él, se comparó la salud de miles de bulldogs ingleses mantenidos como mascotas con la de otras razas de perros.

Los resultados

Para la investigación, se analizó más de 2.600 bulldogs de Reino Unido y los comparó con más de 22.000 perros de razas diferentes. Los resultados confirman una vez más el pobre estado de salud de estos animales, que tienen un mayor riesgo de sufrir problemas respiratorios –debido a su cara plana–, oculares y de piel. El culpable: las “características físicas extremas” generadas durante su cría.

El investigador de la Universidad de Londres y coautor del estudio Dan O’Neil asegura a elDiario.es que es fundamental que la sociedad “acepte” que existen “varios problemas serios de salud” relacionados con esta raza por culpa de su físico extremo.

“La gente debe exigir bulldogs cuyo físico sea mucho más moderado para que la raza no desaparezca, pero que puedan vivir con bienestar”.

Este no es el primer trabajo que pone el punto de mira sobre la salud de los bulldogs. Un estudio publicado en abril de este año en la revista Scientific Reports ya mostró que la esperanza de vida al nacer de las razas braquicefálicas (con la cara chata), como los bulldogs franceses, ingleses y carlinos, era hasta 4,5 años inferior en comparación con aquellas más longevas como los Jack Russell terrier.

El estudio de O’Neil también incide en este problema: solo un 9,7% de los bulldogs analizados tenían más de ocho años, mientras que el 25,4% del resto de razas superaban esa edad.

¿Deben desaparecer (o prohibirse) algunas razas?

El investigador de la Universidad Complutense de Madrid Javier Cañón explica que la situación actual de algunas razas como el bulldog “es consecuencia de los criterios de selección utilizados, que ponen el énfasis en caracteres morfológicos fáciles de seleccionar” y critica que las “modas” hayan llevado a la situación actual.

- Patrocinado -

Cañón lamenta que la participación de profesionales de genética en las actividades de cría de las sociedades caninas y los clubes de raza haya sido tradicionalmente “muy limitada”. También ve necesaria una “mayor exigencia sobre el bienestar de los animales, estableciendo la relación entre determinadas orientaciones morfológicas y parámetros de calidad de cría”.

Sin embargo, cree que no tendría por qué desaparecer ninguna raza, siempre y cuando se seleccione en sentido inverso para que vuelva “a valores más compatibles con el bienestar”.

Pedersen extrapola su opinión sobre el bulldog inglés a cualquier otro perro en una situación similar: “Si la salud de la raza no puede ser restaurada, es inhumano permitir que continúe”. Por eso considera que la respuesta a la pregunta que encabeza este artículo debería ser obvia: “No, no deberíamos producir razas de ningún animal que hagan que sus vidas sean menos sanas o les causen daño y sufrimiento innecesarios”.

Es por eso por lo que Noruega y Países Bajos han restringido la cría de bulldogs. Otros, como Suiza, han optado por crear razas nuevas como el bulldog continental. El estudio de O’Neil sirve de presión para Reino Unido, ya que advierte que esta raza podría prohibirse también allí si no se toman medidas urgentes.

Publicidadspot_imgspot_img