El candidato a la presidencia de Colombia, Rodolfo Hernández, que irá a segunda vuelta con su contradictor Gustavo Petro, se ha hecho popular por su particular personalidad y por presumir su riqueza.
En distintas ocasiones Hernández ha asegurado que es millonario y no le interesa negarlo.
Además, señala que precisamente por ese motivo su objetivo de llegar a la Presidencia no tiene nada que ver con la parte económica.
Además de ingeniero civil y exalcalde de Bucaramanga, el aspirante también es empresario.
Según las entrevistas que ha dado, su fortuna se debe a los oportunos negocios que ha hecho en el sector de la construcción.
Sus recursos están distribuidos “70 % en tierra y un 30 % rotándola en la financiación de los productos que vendemos”, dijo el exalcalde de Bucaramanga en el diálogo con la revista Bocas.
Rodolfo es dueño de la Constructora HG que fue fundada en 1972 y que inició con tres socios, de los cuales solo queda el ingeniero.
“Yo tenía unos amigos en Piedecuesta, Guillermo Gómez Serrano y Abelardo Serrano Otero, y entre los tres formamos una constructora que se llamó Hernández, Gómez y Serrano”, cuenta el aspirante.
“Al poco tiempo, Serrano se retiró y la empresa pasó a ser Hernández Gómez (HG). Luego a Guillermo le dio cáncer en la laringe, se retiró y yo me quedé solo con el negocio”, dijo el Hernández.
El ingeniero se dedicó a la construcción de viviendas, y aunque señaló que no fue un proceso fácil, confirmó que fue con lo que construyó su fortuna.
Así logró su riqueza
“Alcancé a tener 1.500 casas hechas sin vender, y pagando intereses. Ante esa situación, se me ocurrió financiar yo mismo a la gente y quitar al banco de en medio”, explica.
A los tres años “pagué las cuotas iniciales y las cuotas mensuales de las casas, pasé toda la deuda y me quedé con las hipotecas. Ese día me volví rico”, aseguró.
indicó que las inversiones en tierras son lo mejor gracias a las “plusvalías que genera el mismo Estado sobre el lote”.
De acuerdo con su explicación, los lotes nunca envejeces, nunca pierden su valor, por el contrario, este aumenta con el paso de los años, por eso es tan rentable.
Rodolfo Hernández resaltó que su esposa también es muy hábil para las inversiones, lo que ha ayudado a mantener su fortuna.
El negociar con lotes es otro de los negocios más rentables de los Hernández Oliveros, la millonaria familia santandereana que quiere gobernar el país desde la comodidad de su finca en Bucaramanga y no desde el Palacio de Nariño.
El dato político
Para esta campaña no ha necesitado, a diferencia de los demás candidatos, pedir plata prestada para financiar sus aspiraciones políticas y las de otros.
En 2011 financió la campaña ganadora del político liberal Luis Francisco Bohórquez a la alcaldía de Bucaramanga y en 2015, luego de distanciarse de Bohórquez, quien fue detenido por corrupto, financió su propia campaña a la misma alcaldía.
Ahora está financiando en gran parte su campaña presidencial.
Datos sobre su dinero
Se estima que en la actualidad Hernández ha estado detrás de la construcción de casi unas 20.000 unidades de vivienda en el país y, según La Silla Vacía, los activos de estas empresas superan los $119.000 millones y con utilidades de unos $17.000 millones.
En entrevista con Revista Semana, Hernández dijo que su capital es de US$100 millones (casi $400.000 millones) y que tributa cerca de $20 millones de pesos cada día (incluyendo sábados y domingos) por lo que sus impuestos al año superan los $7.000 millones.
Según la información reportada en Cuentas Claras, la campaña del ingeniero ha tenido una financiación por más de $4.137 millones, de los cuales $4.000 han provenido de créditos del sector financiero. Sus gastos, de momento, se acercan a los $3.000 millones.
Rodolfo Hernández, candidato por el movimiento La Liga de Gobernantes Anticorrupción —quien ha sorprendido por su repunte en las últimas encuestas— es calificado por muchos como “el Donald Trump colombiano”.
Esto por la semejanza en su carácter, estilo de cabello y la inusual pasión que entremezcla los negocios con la política.
- Imagen de portada tomada/ Caracol Radio

