En una iniciativa que generó polémica en redes sociales, la Alcaldía de la ciudad de Ibagué, en Colombia, llevó a un grupo de estudiantes a la cárcel de alta y mediana seguridad de Coiba)
Los jóvenes fueron llevados a este centro de reclusión que está ubicado en la población en mención.
Esto por una iniciativa de la alcaldesa Johana Aranda, en lo que denominó “terapia de choque”.
Con esto, “solo se buscaría que los adolescentes experimentaran en carne propia el impacto de estar recluido en un centro carcelario”.
De este modo, dice la funcionaria, “incentivarlos para no caer en conductas delictivas, ha causado reacciones a favor y en contra”.
La mandataria agrega que: “Iniciamos esta estrategia, en la que queremos que ellos se enfrenten a una realidad que tal vez desconocen. Queremos que sean capaces de tomar buenas decisiones”.
La estrategia, que hace parte del programa ‘Delinquir no paga’ se extenderá a otros colegios de la urbe colombiana.
Los niños y la violencia en Colombia
Los niños del municipio de Corinto, Cuaca, son en cierto modo, víctimas de las circunstancias d la violencia armada.
La población está situada en un cruce de caminos que conecta los departamentos de Tolima, Huila, Valle del Cauca y Cauca.
Y que convierte a Corinto en un lugar estratégico para los grupos criminales que transitan por la zona.
El grupo criminal dominante en esta parte de Colombia es el ‘Frente Dagoberto Ramos’, una disidencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)
Las FARC fueron alguna vez la insurgencia más antigua de Colombia hasta que se firmó un acuerdo de paz en 2016.
Desde entonces, facciones de estos acuerdos se han separado del proceso y han formado nuevos grupos criminales.
A diferencia de sus predecesores de las FARC, estos grupos disidentes ya no “luchan por una ideología.
Ahora “están enfocados en ganancias financieras”, dijo a InSight Crime un residente de Corinto.
Los niños creen que está bien unirse a sus filas
Además de vender cosechas a grupos armados, muchas familias tienen miembros que se han unido a sus filas. Como resultado, los niños y adolescentes suelen ver a estos grupos como modelos a seguir.
“Hay niños que cantan canciones de las Farc”, dicen varios padres de familia a InSight Crime (una fundación dedicada al estudio y a la investigación de amenazas para la seguridad nacional y la ciudadana en América Latina y el Caribe)
“Les entusiasma porque ha sido toda su realidad. Son chicos de 15 o 16 años que no conocen otra realidad”.
Los grupos criminales atraen a los niños con promesas de armas y dinero, aprovechándose de su pobreza y vulnerabilidad. Cuando eso no funciona, pueden recurrir a la fuerza.
Hace tiempo que se recluta a la fuerza a menores en estos territorios, pero en los últimos dos años esto se ha vuelto aún más evidente.
“Una de las zonas más afectadas es la región de Tierra Adentro al sur de Corinto, donde hay casos importantes de reclutamiento forzado tanto de niños como de niñas”, explica InSight Crime.
Lo que hacen con los niños
En los últimos tres años, al menos 500 niños y niñas han sido reclutados por grupos armados en el Cauca, según estadísticas de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN).
El proceso es sistemático para los frentes afiliados a la EMC en el departamento: Dagoberto Ramos, Jaime Martínez y Carlos Patiño, todos bajo el mando de la EMC.
Luego de reclutar a los niños, los llevan a un centro de capacitación en Toribío, otro municipio del norte del Cauca, dijo a InSight Crime un miembro de una organización internacional que trabaja en el Cauca.
Después de meses de entrenamiento, son asignados a uno de los tres grupos disidentes, dependiendo de qué frente tenga mayor necesidad de recursos en ese momento, dijo la fuente.
El número de jóvenes reclutados por grupos armados en toda Colombia ha aumentado constantemente desde los acuerdos de paz de 2016 con las FARC.
El Ejército de Liberación Nacional (ELN), la última insurgencia que queda en el país, se ha convertido en el principal reclutador de menores, con 406 casos denunciados desde 2016,
Mientras que grupos mafiosos de las ex FARC han reclutado a 118 niños, según un estudio realizado por UNICEF y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.
- Imagen de portada tomada/Cuenta de Instagram @alcaldiadeibague

