Los pecados de Uribe, los secretos más oscuros del político más polémico de Colombia

Su gobierno ha sido criticado por diversas organizaciones debido a presuntas violaciones a los derechos humanos.​

Los pecados de Uribe, los secretos más oscuros del político más polémico de Colombia

Álvaro Uribe Vélez, es un abogado, empresario​ y político colombiano, considerado uno de los dirigentes más influyente en los últimos años en Colombia.

Ha sido presidente de Colombia en los períodos del 2002 a 2006 y de 2006 a 2010 (ya la reelección no es posible en Colombia).​

Desempeñó diferentes cargos en las Empresas Públicas de Medellín, (EPM) en el Ministerio de Trabajo y la Aeronáutica Civil.

Fue alcalde de Medellín en 1982, senador de la República en 1986-1994 y gobernador de Antioquia de1995-1997.

Su gobierno ha sido criticado por diversas organizaciones debido a presuntas violaciones a los derechos humanos.​

Tanto así que la ONG Human Rights Watch ha conminado al gobierno de Estados Unidos a expresar su preocupación por ese mismo tema.

Además, varias personas cercanas a Uribe han sido encarceladas y otras tienen procesos judiciales.

Lo anterior, por casos como la Yidispolitica, donde se compraron votos en el congreso para aprobar la reelección, Agro Ingreso Seguro, donde propietarios de tierras fraccionaron sus predios para acceder a múltiples subsidios,17​18​ y el de las «chuzadas» del DAS, en donde se interceptaron comunicaciones telefónicas y se realizaron seguimientos a opositores.

El Tribunal Superior de Antioquia pidió iniciar una investigación contra Álvaro Uribe por su posible relación con las masacres paramilitares y sus posibles nexos con el paramilitarismo.

Estos son algunos de los secretos y pecados más oscuros de Uribe

Soborno a testigos

Actualmente Álvaro Uribe y la Fiscalía salieron como perdedores de una batalla jurídica que lleva a juicio al expresidente por los delitos de soborno a testigos y fraude procesal.

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El veredicto vino por cuenta de la jueza Carmen Helena Ortiz, quien rechazó la solicitud de preclusión interpuesta por el ente acusador al considerar que no había motivo alguno para que continuara este expediente que viene rodando hace cuatro años.

Según la togada, el fiscal Gabriel Jaimes no pudo sostener sus afirmaciones porque en medio de ellas hay varias inconsistencias que no podían pasarse por desapercibidas.

Unas de las más notorias son que se dejaron por fuera diligencias que podrían demostrar la participación de Uribe en las supuestas manipulaciones, y que no se ahondó lo suficiente en el material ya documentado por la Corte Suprema.

Los falsos positivos

Es el nombre con el que la prensa de Colombia denominó al involucramiento principalmente de miembros del Ejército Nacional de Colombia en el asesinato de civiles no beligerantes haciéndolos pasar como bajas en combate en el marco del Conflicto armado interno de Colombia.

Estos asesinatos tenían como objetivo aparentar resultados operacionales muy exitosos contra organizaciones delictivas, con el fin de obtener retribuciones de carácter económico, días de descanso, condecoraciones y otros reconocimientos.

Aunque los entes de investigación en Colombia registran casos que datan desde 1988,​ el auge del fenómeno se dio entre 2006 y 2009 de la mano de un programa de incentivos a los integrantes del Ejército Nacional que demostrarán resultados contra la subversión, detallado en el Decreto 029 de 2005 del Ministerio de Defensa.

A su vez, coincidió con presiones altas y constantes sobre las unidades del Ejército Nacional para que reportaran éxitos militares en el marco de la política de Seguridad Democrática del gobierno de Álvaro Uribe Vélez.

A estos casos se les conoce en el Derecho Internacional Humanitario como ejecuciones extrajudiciales y en el Derecho Penal Colombiano como homicidios en persona protegida.

La base de datos más exhaustiva de víctimas la recopila la Fiscalía General de la Nación, que presentó a la JEP un listado de 2.248 víctimas entre 1988 y 2014, definiendo el delito como “muertes ilegítimamente presentadas como bajas en combate por agentes del Estado”.

Sin embargo, la JEP en un informe de febrero de 2021 estableció la cifra total de víctimas eran de 6.402 entre 2002 y 2008.

Operación Orión

El operativo buscaba acabar con la presencia de grupos de Milicias Urbanas de las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y los Comandos Armados del Pueblo (CAP).

Se realizó bajo la declaratoria de Estado de Excepción. Hubo 80 civiles heridos, 17 bajas cometidas por la Fuerza Pública, 71 personas asesinadas por los paramilitares, AUC , 12 personas torturadas, 92 desapariciones forzadas y 370 detenciones arbitrarias, según la Corporación Jurídica Libertad.

También murió en combate el teniente de la Armada Mario Villegas. Esta operación ha sido cuestionada por las víctimas civiles que dejó un gran número de desaparecidos y presuntas ejecuciones extrajudiciales.

Álvaro Uribe, acabando de ser elegido, prepara una guerra sin cuartel contra la guerrilla en la Comuna 13 como en todo el país.

De hecho, en Medellín, la Comuna 13 es la última cuyas milicias no han sido eliminadas

Las Convivir

En el año 2015 tres magistrados de la sala de Justicia y Paz ordenan investigar a Álvaro Uribe Vélez: «La Sala ratificaría la orden de expedir copias para investigarlo (a Álvaro Uribe Vélez) por promover, auspiciar y apoyar grupos paramilitares y Convivir vinculados con estos y/o concertarse con ellos, no sólo como Gobernador de Antioquia, sino después y aún como Presidente de la República”.

Con esta decisión el tribunal de pasaos certeros para conocer la verdad de quienes se beneficiaron y estuvieron detrás de la guerra que ha desangrado al país.

No pueden esperar menos la sociedad, no solo antioqueña sino colombiana; las víctimas del conflicto; y el movimiento de derechos humanos.

Urge reparar la democracia y construir una sociedad civil para la paz que de bases firmes a un proceso de no Repetición.

Pista de coca para Pablo Escobar

La expresentadora colombiana Virginia Vallejo, quien mantuvo un romance de cinco años con el capo del narcotráfico Pablo Escobar.

Aseguró que el expresidente Álvaro Uribe “le concedió docenas de licencias” al líder del cartel de Medellín para disponer de pistas de aterrizaje cuando este era director de la Aerocivil.

«Por Pablo pude saber que Uribe le concedió docenas de licencias para disponer de pistas de aterrizaje. Me decía que sin la ayuda de ‘ese muchachito bendito’ estaría trayendo la pasta de coca a pie desde Bolivia», agregó Vallejo en entrevistas con distintos medios.

  • Imagen de portada tomada/ WRadio
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