Lo bueno, lo malo y lo feo que han dejado los gobiernos de izquierda en Latinoamérica

En política, la izquierda es el sector del espectro político que defiende la equidad social entre los pueblos y la defensa de mayor oportunidades para los menos favorecidos.​

Las nociones de izquierda y de derecha conllevan de forma implícita una oposición en política. Ambos términos nacen en la Francia de 1789, durante el inicio de la revolución francesa,

El origen histórico de esta posición debe buscarse en un hecho fortuito, la ubicación geográfica de los delegados con diferentes orientaciones doctrinales en la asamblea nacional de agosto-septiembre de 1789.

En efecto, en oportunidad de debatir sobre el peso de la autoridad real frente al poder de la asamblea popular en la futura constitución, los diputados partidarios del veto real (en su mayoría pertenecientes a la aristocracia o al clero) se agruparon a la Derecha del presidente (posición ligada al hábito de ubicar allí los lugares de honor).

Por el contrario, quienes se oponían a este veto se ubicaron a la Izquierda autoproclamándose como «patriotas» (en su mayoría los diputados del llamado Tercer Estado).

En política, la izquierda es el sector del espectro político que defiende la equidad social entre los pueblos y la defensa de mayor oportunidades para los menos favorecidos.​

¿Qué proponen las ideas de izquierda en LATAM? (Lo bueno)

Los diferentes actores de la izquierda política, sean partidos, personalidades o movimientos, proponen que la sociedad debe velar por la protección de los sectores más desfavorecidos, con miras a garantizar un sano equilibrio social.

Esto se debe a que, para la izquierda, la desigualdad socioeconómica no es natural sino históricamente construida.

Es decir, la desigualdad es generada por la acumulación desproporcionada de dinero y poder en manos de pequeños grupos, por medio de prácticas opresivas que comprometen la universalidad de los derechos humanos.

En esto radica la principal diferencia entre la izquierda y la derecha. En efecto, la derecha política se fundamenta en el derecho natural, la protección de la economía sobre los sujetos y/o el respeto a la tradición.

Por ello, suele ser conservadora, es decir, defensora del status quo (protección de las clases altas y del capital).

La izquierda política es muy diversa tanto en la concepción de igualdad social como en los métodos necesarios para lograrla.

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De tal manera, existen diferentes doctrinas al interior de la izquierda.

Ya que tanto izquierda como derecha son términos que se definen en función de un punto de referencia, se entiende que mientras más alejados estén del mismo, más radicales serán sus enfoques.

Por lo tanto, es común hablar de centro-izquierda, izquierda o extrema izquierda.

¿Es una apuesta al fracaso? (lo malo)

A partir del año 2000 Sudamérica se había convertido en una especie de cuna para el «socialismo del siglo XXI».

Esto con Hugo Chávez a la cabeza a él lo acompañaban Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, Rafael Correa de Ecuador.

Asimismo, Néstor Kirchner de Argentina, José «Pepe» Mujica de Uruguay y Evo Morales de Bolivia.

El analista internacional Gustavo Segré coincide que la izquierda en América Latina sufre de «disonancia cognitiva».

Representada por personas que no importa lo que le digan, no lo van a creer.

«También, hay dos factores que la izquierda maneja muy bien: la organización de manifestaciones masivas, porque al parecer pagan con comida y la otra es el argumento de la mentira que sostiene un relato».

La elección de Alberto Fernández en 2019 significó un retroceso para Argentina, que venía de cuatro años con el conservador Mauricio Macri. A partir de allí, comenzó a surgir la preocupación por la región.

¿Logrará el vapuleado socialismo del siglo XXI predominar nuevamente en la región? La respuesta a esta interrogante parece depender de los resultados que tengan quienes son ahora gobernantes de izquierda.

Sin embargo, dado el historial de fracasos, puede que se repita la misma historia del extinto Foro de Sao Paulo.

Las dictaduras de izquierda (lo feo)

En América, las izquierdas oficiales siempre han defendido a la dictadura de Cuba y ahora también a las de Venezuela y Nicaragua.

En todo momento ha condenado a las dictaduras de derecha, pero nunca a las que se autodenominan como socialistas.

Así las cosas, la organización Human Rights Watch (HRW), con sede en Nueva York, fue muy acertada al señalar a Cuba, Nicaragua y Venezuela como países que violan los derechos humanos.

También al señalar a Brasil y México como países a los que le falta liderazgo en temas de derechos humanos.

  • Imagen de portada tomada/ revista Semana
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