Síndrome de París, la extraña enfermedad de la ‘ciudad de la luz’

Los síntomas incluyen alucinaciones, hipertensión, paranoia, mareos y neurosis.

Cuando nos hablan de parís y no la conocemos, nos imaginamos una ciudad mágica, llena romance, amor, cortesía, belleza y felicidad; pensamos en sus puentes, sus edificios abuhardillados, quizá la Torre Eiffel o las cuestas de Montmartre. Ese montón de cosas maravillosas de la que nos hablan en el cine y los libros. “Más que una ciudad, un paraíso en la tierra”.

¿Pero qué sucede al legar allí y darte cuenta de que no es la escena de una película romántica? por supuesto que París tiene esa cantidad de lugares maravillosos y encantadores que la hacen mágica, pero también es una urbe con defectos y problemas cotidianos, como cualquier otra.

Su reputación también le juega en contra

París es víctima de sus propios clichés. La ciudad es retratada a menudo en los medios de comunicación como un lugar perfecto, lujoso y sofisticado. Sin embargo, como todo gran centro urbano, la ciudad tiene muchos problemas como: suciedad, transporte público abarrotado, robos, personas sin hogar, etc. Esto puede ser una gran decepción para los turistas que esperan encontrar ese París perfecto de la literatura y el cine.

Esta decepción es una carga demasiada pesada para algunas personas, lo que provoca una extraña enfermedad que parece manifestarse en turistas japoneses, mayormente, cuando aterrizan en la que debería ser la Ciudad de la Luz.  Pero acaban sufriendo una crisis nerviosa al encontrarse cara a cara con un lugar más gris que Tokio.

El fenómeno se ha ganado el apodo de «Síndrome de París». Según un estudio realizado en 2004 por el profesor Hiroaki Ota, psiquiatra japonés residente en Francia, ya ha afectado a cientos de pacientes en el período comprendido entre 1988 y principios del siglo 21. Los síntomas incluyen alucinaciones, hipertensión, paranoia, mareos y neurosis.

Los expertos creen que el problema se debe al estrés causado por el choque cultural. Según el equipo de Ota, el cansancio de viajar y cambiar de zona horaria, también contribuye a este tipo de confusión mental.

Los psiquiatras también sospechan que el problema es el resultado de algún trastorno mental latente en el viajero. «Lo que me imagino es que el viaje puede haber sido lo que llamamos la ‘última gota’ para quienes padecen el Síndrome de París», explicó Nicolas Geeraert, psicólogo de la Universidad de Essex en el Reino Unido.

Pese a lo extraño e increíble que esto pueda parecer, es algo que las propias autoridades de Japón han confirmado. En el año 2006, un miembro de la embajada japonesa en Francia le explicó al periódico británico ‘The Guardian’ que cada año se registraba una veintena de ciudadanos japoneses que sufrieron de esta enfermedad, al punto de que tuvieron que repatriar a varios turistas a su país de origen.

Esta situación es tan común que la embajada nipona en territorio francés tiene una línea telefónica disponible las 24 horas del día, los siete días de la semana abierta para que los ciudadanos japoneses que tengan síntomas de esta patología puedan recibir tratamiento hospitalario en caso de ser necesario.

No es un mal exclusivo de París

El problema, sin embargo, está lejos de ser exclusivo de Francia. Según un análisis realizado por el Servicio Médico Británico, el gobierno británico gasta millones en turistas que sufren averías similares durante sus vacaciones en el país.

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