Estos son los nuevos estereotipos entre los multimillonarios para generar estatus

Algunos multimillonarios se obsesionan con el aspecto físico. Todo su bienestar gira en torno a si se ven presentables o no.

Sin importar su origen, aquellos que han logrado mantenerse vigentes en la lista de las mayores fortunas coinciden ahora en mostrarse ante el mundo como el ‘después’ de un milagroso batido de proteínas.

Esto ha llevado a que ni el hecho de ser el hombre más rico del planeta le haya valido a Elon Musk, para ignorar las críticas recibidas al ser fotografiado este verano sin camisa en un yate mostrando barriga.

El empresario se vio interpelado a dar explicaciones en su cuenta de Twitter después de que los tuiteros se mofaran de la poca definición de su torso.

“Por consejo de un buen amigo he estado ayunando periódicamente y me siento mejor”, escribió Musk.

Así las cosas, nadie por estos días, se escapa de la moda del body shaming (la práctica de avergonzar a alguien por su cuerpo).

“Voy a cambiar el hábito de mirar mi móvil tan pronto como me levanto para empezar primero a entrenar durante al menos 20 minutos”, aseguró Musk en una entrevista.

Por su parte, Jeff Bezos, segundo en la lista Forbes de los más ricos del mundo, ha hecho coincidir su cambio radical con una nueva etapa sentimental.

Bajo la tutela del entrenador estrella Wes Okerson, el ahora apodado Jacked Bezos ha conseguido marcar sus músculos con camisetas ajustadísimas en sus fotos en Instagram.

Otras acciones que buscan generar status de millonario

Bienestar

La salud es muy importante. ¿Y de qué es sinónimo sentirse bien y saludable? De tener un estatus de lujo.

La élite se gasta mucho dinero en gimnasios, una correcta alimentación, comida orgánica, zumos verdes, retiros espirituales, practicar yoga y meditación.

Cada vez más se invierte en tener un estilo de vida saludable como una encarnación moderna de abundancia y en consecuencia hay una gran variedad de centros de estética, balnearios y estudios que ofrecen vitaminas, regeneraciones capilares o rejuvenecimiento de la piel.

Viajar

- Patrocinado -

En su forma más básica, para los superricos viajar significa no tener que molestarse con los trámites insignificantes y, sobre todo, disfrutar de toda la privacidad y servicios que el dinero pueda comprar.

Los millonarios quieren espacio, cuanto más mejor, sentirse seguros lejos de la bulliciosa y menos afortunada multitud.

Lo hacen para sentirse bien, recargar pilas o reconectarse con la familia. Están quemados del trabajo (aunque en verdad no tienen ni idea de lo que es) y quieren escapar.

Otros, sin embargo, lo utilizan para reírse y llegar a sitios donde las personas de a pie jamás podrían llegar. Y por supuesto contarlo después.

Da igual si es una isla desierta, a la selva o el rincón más alejado del mundo, lo importante es que sea una experiencia enriquecedora de la que alardear después (si es en Instagram, mejor aún).

Be exclusive

El poder de los bienes de lujo viene atribuido, y en eso suele consistir su distinción, a su exclusividad social y la visibilidad como símbolo de estatus, pero cada vez se valora más su capacidad de proporcionar satisfacciones sensoriales y de provocar nuevos placeres.

Tener algo que nadie más pueda es el último símbolo que los más ricos quieren comprar. Algo personal y exclusivo que solo tú puedas tocar.

¿Cómo se puede conseguir eso? ¿Teniendo un Picasso? No, con experiencias personalizadas que sean inherentemente únicas o específicamente diseñadas para ellos.

La importancia de la belleza exterior

Vivimos en una sociedad donde se promueve mucho la estética. Los famosos, actores y modelos casi siempre son retocados con Photoshop en las revistas, de cara a perfeccionar aún más su imagen.

Y, sin darnos cuenta, de esta forma nos hacen creer que lo más importante es tener un cuerpo perfecto. La belleza exterior se está convirtiendo en sinónimo de éxito.

Algunos, sin darse cuenta, se obsesionan con el aspecto físico. Todo su bienestar gira en torno a si se ven presentables o no.

Pasa el tiempo y no aceptan que, con la edad, pueden salir esas primeras arruguillas, que el cuerpo ya no esté tan terso como en la juventud, etc.

  • Imagen de portada tomada/ El País de España
Publicidadspot_imgspot_img