¿Vale la pena hacer un doctorado ‘PHD’?

Cuando se trata de un estudio de doctorado, puede ser un desafío investigar si vale o no la pena, porque la respuesta depende de muchos factores.

El éxito para todos no es lo mismo, por eso, todo depende de sus aspiraciones laborales y personales, por ejemplo, un doctorado puede dañar sus finanzas, hundirlo en deudas y dejarlo sin un camino claro hacia el éxito en algunos campos, sin embargo, los doctores ganan más y tienen tasas de desempleo más bajas. 

Es cierto que un doctorado también le brinda una mente de clase mundial, una red global y un conjunto de habilidades que puede ir a cualquier parte, pero no podemos ignorar la parte que dice que hacer un doctorado puede ser intelectualmente desafiante, físicamente y emocionalmente agotador.

Para tomar la decisión correcta, primero asegúrese de saber a dónde quiere ir y si un doctorado es la única forma de llegar allí y asegúrese de que su programa tenga fuertes vínculos con la industria. Las personas con doctorado eventualmente superan a sus contrapartes con títulos de maestría. A los doctorados les toma algunos años encontrar su ritmo, pero a la mayoría les va bien.

Tanto la evidencia anecdótica como las estadísticas muestran que los beneficios del estudio de doctorado superan el tiempo y el esfuerzo necesarios, pues los doctores son una parte esencial de la economía del conocimiento. Completar un doctorado se trata de crear nuevos conocimientos, descubrir cosas nuevas y desarrollar nuevas habilidades.

En los países en desarrollo, donde existe una brecha en el sector de la educación superior, pero donde el gobierno y la sociedad realizan y aplican una política para desarrollar una economía basada en el conocimiento, existe una necesidad generalizada de aumentar los doctorados tanto en el mundo académico como en el industria.

La propia naturaleza del título les enseña a los candidatos a trabajar en equipo, resolver problemas, tener grandes habilidades de presentación y comunicación además de tener una mente analítica y perseverancia. El proceso de hacer un doctorado a menudo se reconoce como una formación en creatividad, investigación crítica, habilidades de negociación, profesionalismo y confianza.

Según el profesor Richard Anthony Strugnell, vicerrector profesional (investigación de posgrado) de la Universidad de Melbourne, hacer un doctorado no se trata tanto de «paciencia o persistencia» sino de «calidad y preparación.”

“Una de las cosas más difíciles de hacer en el mundo en términos educativos es el doctorado, pero las recompensas son increíbles. La autorrealización y la satisfacción que logras te empujan a pasar por todo el trabajo duro y duro.”

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