Un polémico caso se ha revivido en las redes sociales con el auge de hilos de Twitter de personajes e historias que han conmocionado a la humanidad a lo largo de los años.
Casi nadie en el mundo disfruta de visitar el doctor, probablemente a lo que mayor miedo le tienen algunas personas, además de las agujas, es a toparse con un mal profesional de la salud que haga su experiencia en el médico aún más aterradora.
Pues este fue el caso de la enfermera ladrona de Estados Unidos, se trata de una mujer que fue acusada de poner en riesgo la vida de sus pacientes luego de robar los analgésicos del centro médico donde trabajaba para reemplazarlos por solución salina.
La enfermera identificada como Melissa Elizabeth Chacona, es una mujer de 45 años de edad que residía y trabajaba en un consultorio médico de Fuquay-Varina, un pueblo en Carolina del Norte.
¿Qué medicamentos robaba la enfermera?
De acuerdo con la investigación, la mujer empezó el robo de medicamentos como fentanilo, morfina y meperidina destinados a pacientes quirúrgicos a principios del año 2019, para luego reemplazarlos con solución salina.
Lo que preocupaba a las autoridades era que la enfermera hurtara el fentanilo para que posteriormente fuera distribuido en las calles.
Pues se trata de un opioide que se ha convertido en una peligrosa droga letal que ha registrado la mayor tasa de mortalidad por sobredosis en Estados Unidos.
Esto sin contar el riesgo inminente al que se vieron sometidos 68 pacientes que luego de practicarse las pruebas necesarias, se dieron cuenta que solo habían recibido menos del 15% del medicamento ya que el restante había sido hurtado por la enfermera.
La condena de la enfermera
El 9 de marzo de 2022, la enfermera Melissa Elizabeth Chacona, se declaró culpable de los cargos imputados por manipulación de analgésicos.
Tras hallarla culpable, la justicia Estadounidense estableció una condena de 48 meses de prisión y tres años de libertad condicional supervisada.
El juez del caso aseguró que la enfermera traicionó la confianza que habían depositado los pacientes en recibir un tratamiento adecuado para su enfermedad.
También reiteró la vulnerabilidad en la que se encontraban los 68 pacientes que resultaron afectados por el actuar mal intencionado de esta “profesional” de la salud.
Para suerte de muchos, esta enfermera ladrona no volverá a trabajar nunca más, pues como parte de la condena le suspendieron su licencia como enfermera, por lo que no podrá volver a ejercer su profesión ni siquiera cuando salga de la cárcel.


