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Joven se fue de fiesta por 4 días sin saber que tenía una bala en la cabeza 

Los médicos descubrieron el proyectil en una revisión rutinaria y en busca de la causa de los fuertes dolores de cabeza que tenía la persona.

Un hecho muy llamativo ha ocurrido en Latinoamérica que tiene la atención de los medios de comunicación. 

Se trata de un joven originario de Brasil que después de 4 días de fiesta tras pensar que había sido golpeado con una piedra en su cabeza se le descubrió que tenía una bala. 

El latino responde al nombre de Mateus Facio, un estudiante de 21 años que estuvo celebrando las fiestas de Año Nuevo en una playa de Río de Janeiro. 

En ese lugar tuvo una pequeña hemorragia que se detuvo rápidamente, contaron los familiares a la prensa local. 

Tras continuar con el dolor después de varios días de la fiesta el masculino fue al médico y se descubrió que tenía una bala en su cabeza. 

Según Facio fue al centro de salud porque tenía varios días con fuertes dolores de cabeza y fue entonces que los profesionales de la salud quedaron asombrados con lo ocurrido. 

Así le salvaron la vida  

Mateus debió ser intervenido en el hospital para poder salvarle la vida. 

El joven estuvo dos días en cuidados intensivos y luego fue dado de alta y ahora se recupera en casa junto a su familia.  

De acuerdo con Flavio Falcometa, el neurocirujano que atendió al paciente en mención “esta bala estuvo muy cerca de causarle una parálisis”. 

Lo que explica el experto es que estuvo a punto de comprometerle una zona que controla los movimientos de las extremidades. 

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El profesional de la salud advirtió que: “Si hubiera terminado a unos milímetros de donde lo hizo, podría haber causado daños mucho más graves y dejarle un brazo o un lado del cuerpo paralizado”. 

El relato de la madre del joven  

Luciana, madre del afectado dijo a los medios de comunicación brasileños que “es algo irreal y difícil de entender de que haya estado varios días con una bala en su cabeza”. 

Los médicos le explicaron a la mujer que la cirugía era de alto riesgo porque había preocupación ante posibles hemorragias y fugas de líquido cerebral. 

“Los médicos y enfermeras que vieron a Mateus allí casi no lo podían creer. Una persona pasaba cuatro días con un balazo en la cabeza y no sentir nada, es inexplicable”, expresó la femenina. 

Las autoridades se encuentran investigando el caso y analizan la bala que le fue extraída del cerebro para determinar quién disparó el arma. 

Lesiones de una bala en la cabeza 

Los especialistas sostienen que las balas en el cerebro generan tres tipos de presiones en este órgano. 

La primera de ellas es “La yuxtapuesta”; que es una onda que rodea la bala al frente y a los lados por donde pasa. 

Presión longitudinal: es la que se ejerce en forma esférica y se expande también en forma esférica, por el impacto del proyectil.  

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Presión por energía cinética: es toda la energía que se expande en forma radial. 

Forma una cavidad 

Este tipo de presiones generan 3 tipos de lesiones, que son laceración y ruptura de tejidos: además de la rotura del cráneo, en el tejido cerebral.  

Asimismo, puede haber desde contusiones y hemorragias de menor intensidad, que es el caso de las balas o esquirlas de baja velocidad o las lesiones tangenciales. 

También se dan las cavitaciones temporales: que es Cuando el cerebro es impactado y se producen cavidades alrededor de la bala. 

Asimismo, daña y produce hemorragias, succiona hacia adentro pelo, piel o elementos del ambiente. El tejido vuelve a su sitio con todo adentro. 

Cavitaciones permanentes: el tejido vuelve a su sitio, pero no en su totalidad.  

Lo que significa que a lo largo del trayecto de la bala queda una cavidad que de inmediato produce cambios drásticos en la dinámica cerebral.  

Esto causaría ruptura de vasos y otros daños que llevan al edema cerebral según los expertos, lo que produce lesiones secundarias por isquemia cerebral.  

Es decir, que partes del cerebro se quedan sin sangre, lo que aumenta más la presión dentro del cráneo. 

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