La brecha orgásmica que las mujeres buscan reducir

Cuando tienes un orgasmo (llegas o te vienes), la tensión sexual sube hasta que llega a su punto más alto y ahí es cuando se libera la presión de tu cuerpo y genitales.

La expresión brecha orgásmica se refiere al hecho de que las mujeres que mantienen relaciones sexuales con hombres tienen muchos menos orgasmos que ellos.

Sería algo así como la brecha salarial, pero en orgasmos. Es habitual que los hombres tengan orgasmos en casi todas sus relaciones sexuales; sin embargo, las mujeres los tienen con mucha menos frecuencia, e incluso hay mujeres que directamente no los tienen nunca.

Antes que nada, cebemos hablar de la raíz del asunto, el orgasmo.

Un orgasmo es lo que pasa normalmente cuando llegas a la parte más intensa de la excitación sexual. Normalmente se siente muy bien.

Cuando tienes un orgasmo (llegas o te vienes), la tensión sexual sube hasta que llega a su punto más alto y ahí es cuando se libera la presión de tu cuerpo y genitales.

¿Cómo puede una mujer llegar al orgasmo?

La mayoría de los orgasmos suceden durante la masturbación o el sexo (como el sexo oral, anal o sexo vaginal), cuando tu o una pareja estimula (toca o frota) tus genitales.

Las personas que tienen vulva usualmente tienen orgasmos cuando estimulan su clítoris, vagina y/o ano.

Las personas que tienen pene, usualmente tienen orgasmos cuando estimulan su pene, sus testículos y/o ano.

Algunas personas pueden llegar a orgasmos estimulando sus pezones, o incluso solamente teniendo pensamientos sexuales.

Muchas cosas pueden afectar tu capacidad de tener orgasmos, como tus hormonas, emociones, experiencias, creencias, estilo de vida, relaciones, tu salud física o mental, tomar ciertos medicamentos y consumir alcohol o drogas.

Sensaciones que produce un orgasmo

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El cuerpo de cada persona es diferente, pero hay algunas señales físicas que suceden cuando llegas a un orgasmo.

La señal más notoria es cuando tienes una sensación muy intensa de placer en tus genitales y en todo tu cuerpo.

Los músculos en tu vagina o pene, y también los de tu ano, se contraen (aprietan) más o menos 1 vez por segundo, y de unas 5 a 8 veces. Tu ritmo cardiaco (latido del corazón) y tu respiración también se aceleran.

Durante un orgasmo, tu pene normalmente arroja un chorro pequeño de semen (1 a 2 cucharadas) de semen (mecos), a esto se le llama eyaculación.

Es posible tener un orgasmo sin eyacular o eyacular sin tener un orgasmo, pero normalmente los dos pasan al mismo tiempo.

Es normal que tu vagina se ponga muy húmeda antes y durante tu orgasmo. También es posible que antes o durante el orgasmo salga un fluido diferente de tu vulva (a veces se le llama eyaculación femenina o “squirting” en inglés).

Este fluido no es orina. La eyaculación por la vulva es menos común que la eyaculación por el pene, a algunas personas les pasa y a otras no, y las dos son totalmente normales.

Cifras en orgasmo

En agosto de 2017, la marca de preservativos Durex realizó un estudio sobre las relaciones sexuales del que resultó que «el 75% de las mujeres encuestadas de los Países Bajos y Bélgica no tienen un orgasmo durante el sexo, mientras que solo el 28% de los hombres dicen que no siempre alcanzan el clímax».

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Es decir, tres de cada cuatro mujeres belgas y holandesas no tuvieron un orgasmo durante sus relaciones en pareja.

Otro estudio publicado en enero de 2018 en Archives of Sexual Behavior y realizado a más de 50.000 adultos en EEUU indica que «los hombres heterosexuales son más propensos a afirmar que usualmente siempre tienen orgasmos en sus relaciones sexuales (un 95%).

Seguido de los hombres homosexuales (89%), hombres bisexuales (88%), mujeres bisexuales (66%) y por último mujeres heterosexuales (65%)».

Para desengranar las causas hay que echar la vista hacia atrás y analizar los pasos que hemos seguido en esta sociedad patriarcal y machista hasta llegar a la actualidad.

Educación sexual

La sociedad en la que vivimos, la cultura y el entorno, son clave a la hora de entender dicha desigualdad. Pero si no cambiamos los valores, creencias y educación en torno al sexo desde pequeños, la brecha orgásmica seguirá estando ahí.

«No solo hay que cambiar conceptos sexuales en el hombre, como el coitocentrismo, la seducción, o los juegos eróticos, también ha que darle el sitio que merece al placer de la mujer y a su satisfacción», comenta Ana García.

Para la sexóloga Ana García que no existe una asignatura de educación sexual, ya de por sí es algo erróneo.

Porque si no se tiene conocimientos propios, tampoco podremos centrarnos en los derechos, en el placer, la comunicación o igualdad en cualquier relación entre dos personas, no solo en pareja y sexualmente, también a la hora de relacionarse en cualquier ámbito de la vida.

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