¿Se terminó la era de la globalización?

La globalización es el proceso que ha acercado y conectado los mercados, las sociedades y las culturas de todo el planeta.

La globalización, tal como la conocemos por los últimos 30 años, al parecer, tiene los días contados y los tiempos que corren serán determinantes para el futuro del desarrollo de la sociedad.

Así lo estipularon esta semana Larry Fink, CEO de BlackRock y Howard Marks, presidente de Oaktree, dos de las voces empresariales más importantes actualmente.

“La invasión rusa ha puesto fin a la globalización que hemos experimentado en las últimas tres décadas”, escribió la autoridad de BlackRock la semana pasada.

Para Marks, el conflicto bélico le ha dejado a entrever a los países cómo se habían vuelto dependientes de los demás.

Una de las causas que empuja a este panorama es la dependencia de Europa del gas ruso, uno de los activos intactos del paquete de sanciones que desde Occidente le han implantado a Moscú en represalia a la invasión a Ucrania.

Expertos

Con la llegada de la pandemia, las empresas y los países tuvieron que adaptarse para depender menos de China y, anteriormente, el Brexit también marcó su pauta.

Para Joaquín López-Dóriga, socio director de EP Capital, el ascenso de Donald Trump en Estados Unidos y la crisis financiera de 2008-2009 también son eventos cruciales para el cambio de tendencia.

“En líneas generales, sí. Si bien creo que son eventos u acontecimientos que no deberían ser vistos como tan relacionados con sus causas”, dijo López.

Todos ellos representan manifestaciones de una pulsión de retracción evolutiva de grupos sociales, explica el experto.

En el ámbito sociopolítico se ha ido produciendo la mercantilización de las relaciones, que han acrecentado problemas que venían surgiendo desde aproximadamente los años 1970.

“La injusticia masiva, la pobreza, la desesperación (…) Estos problemas no han matado al paciente, el sistema internacional, pero sí que le han causado una crisis múltiple”, recalcó Joaquín.

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Mauricio Jaramillo, docente de relaciones internacionales de la Universidad del Rosario de Bogotá, Colombia le dijo al diario El Portafolio que, existen tres puntos que a su juicio están marcado el punto de partida de la postglobalización, como consecuencia de la guerra en Europa.

“El primero es que la interdependencia comercial es lo mejor para evitar las guerras”.

Como segunda medida, se altera el pacto de no agresión entre los cinco grandes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Y tercero, está el regreso de los nacionalismos de manera “muy fuerte”.

Pero ¿Qué es la globalización?

La globalización es el proceso que ha acercado y conectado los mercados, las sociedades y las culturas de todo el planeta.

La crisis de la covid-19 es un claro ejemplo: un virus que apareció en China dio paso a una pandemia global porque el mundo está interconectado.

El término fue acuñado por el economista estadounidense Theodore Levitt en 1983, pero el origen del fenómeno no está claro.

La mayoría considera que la globalización comenzó tras la Segunda Guerra Mundial y que se ha desarrollado sobre todo a partir de 1980. Sin embargo, hay quienes creen que empezó a finales del siglo XIX, e incluso con los primeros imperios de ultramar, entre los siglos XV y XVI.

De los cuatro tipos de globalización —económica, política, cultural y tecnológica— la más avanzada es la primera, gracias a un comercio liberalizado y cada vez más internacional.

Los países han eliminado barreras como los aranceles y han firmado acuerdos comerciales para integrarse económicamente.

Al mismo tiempo, las multinacionales trasladan su actividad a otros países para ahorrar costes, un fenómeno que se conoce como deslocalización.

A la globalización económica le ha seguido la política, con nuevas organizaciones y normas de alcance global, como la ONU, la OMS o los acuerdos internacionales sobre el uso de la energía nuclear.

Un mundo conectado

Una de las consecuencias principales de la globalización ha sido el aumento del PIB global. Hoy existe más riqueza en el mundo y, a su vez, la tasa de pobreza extrema ha disminuido un 84% desde 1980.

Esto se explica sobre todo por el ascenso de economías emergentes como China, cuyo crecimiento ha sacado de la pobreza extrema a millones de personas.

No obstante, el aumento del PIB mundial no se ha traducido en una mayor igualdad entre países, sino todo lo contrario: la globalización también genera desigualdad.

Según un estudio de la ONG Oxfam Intermón, desde comienzos de siglo tan solo un 1% de la nueva riqueza mundial ha ido a parar a la mitad más pobre de la población, mientras que el 50% de esa nueva riqueza lo ha recibido el 1% más rico.

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