Cuando se trata de hacer que una mujer alcance un orgasmo tienes que concentrarte en el clítoris, de lo contario no va a pasar.
La estimulación del clítoris, especialmente la oral, durante mucho tiempo se ha considerado como la mejor forma de provocarle orgasmos intensos a una persona con clítoris.
Lo cierto aquí es que la mayoría de la gente no sabe muy bien lo que se debe hacer para que las mujeres realmente experimenten el máximo placer cuando les hacen sexo oral.
Aunque varios estudios sugieren que las mujeres tienen muchas más probabilidades de tener un orgasmo si su pareja estimula su clítoris con la lengua, eso no necesariamente significa que sus parejas sepan cómo hacerlo.
Una de mis amigas a quien decidí hacerle un par de preguntas sobre el tema me contó que, “algunos hombres con los que he estado simplemente empujan la lengua como si estuvieran tratando de darle un beso de lengua a mis labios vaginales”.
Dice una de mis mejores amigas, que me pidió no dar su nombre que, los hombres “creen que simplemente con sacar la lengua y lamer y pinchar con ella, sin ninguna técnica, pueden hacer que me venga. Sin embargo, con eso solo me obligan a fingir”.
Para los que no saben aún, el clítoris se encuentra arriba de la abertura vaginal y es una de las zonas erógenas más sensibles debido a su alta concentración de terminaciones nerviosas.
Hay muchas formas de estimular ese sensible centro de placer. Succionarlo es una de ellas.
Lo que se debe transmitir
Se debe crear una sensación similar a la de succionar, lo cual puede hacer que una mujer sienta que estás tratando de pulir tus habilidades para silbar o de hacer que tenga un orgasmo fuera de serie.
Succionar el clítoris crea una especie de bomba de vacío que vuelve al clítoris aún más sensible porque aumenta la circulación sanguínea en la región, lo que hace que este acto sea irresistiblemente placentero.
Dice mi amiga del alma que, los vibradores y juguetes sexuales succionadores que imitan la experiencia del sexo oral están atravesando un renacimiento cultural.
Pero, en caso de que te preguntes cómo convertir tu boca en la máquina de placer por excelencia, toma notas de los consejos de estos expertos en sexo y de mi amiga que es una amplia conocedora de esta rutina.
El primer paso
Laura Halliday, terapeuta sexual y cofundadora del sitio web de educación sexual School of Squirt, le dijo en una entrevista a Vice que, “para los principiantes, sentirse cómodos el uno con el otro y sin prisas es fundamental”.
Recomienda tomarlo con calma e iniciar con un masaje que estimule otras zonas erógenas, luego “lentamente empieza a bajar hacia su coño”.
Halliday, le dijo al medio digital que, “se debe usar la lengua para estimular el área alrededor del clítoris antes de ir directo a ese punto. Lo último que quieres hacer es ir directamente a su vagina sin hacer que su mente y el resto de su cuerpo entren primero en calor”.
Paralelamente, “es necesario saber leer el lenguaje corporal se relaciona indirectamente con la succión del clítoris”.
La comunicación no verbal, es decisiva. “las mejores experiencias y los mejores orgasmos ocurren cuando hay un circuito de retroalimentación entre el receptor y el dador, para que el dador sepa cómo ajustar el tiempo y la técnica para obtener el máximo placer”, recalcó Laura.
Ahora destácate succionando
Los expertos dicen que incluso con las mejores intenciones (y los mejores labios), la succión del clítoris puede ser todo un enigma, ya que no existe una técnica específica que pueda garantizar un gran orgasmo.
“Trata de imaginar que estás chupando una pajilla o popote y lamiendo una paleta [al mismo tiempo]”, aconsejó la experta en intimidad Pallavi Barnwal.
Dice la femenina que podrías “colocar tus labios en forma de O para crear un vacío, luego succionar uno de los labios vaginales (los pliegues de piel alrededor de la abertura vaginal) con la boca y también jalar suavemente del otro labio con los dientes y la lengua”.
Explica que la succión del clítoris no se trata solo de succionar, “tiene que haber variaciones”.
Pallavi, en declaraciones a Vice agrega que, “mientras succionas, usa también tu lengua para estimular el clítoris. Prueba hacer círculos, ir de un lado al otro o incluso simplemente mover la lengua de arriba hacia abajo”.
Lograr un orgasmo a través de la succión del clítoris requiere crear altibajos variando los movimientos, el ritmo y la presión, sin que parezca que estás metiendo una batidora de inmersión en su vagina.
La importancia del orgasmo en la mujer
El orgasmo o clímax es el momento culminante del placer sexual.
Antes del orgasmo, sube la concentración de la sangre en los genitales hasta un máximo, y durante el clímax se dan contracciones de los músculos de esta zona del cuerpo, en la cual se descarga la tensión sexual.
Después tiene lugar una relajación de la región genital y en muchos casos, de todo el cuerpo.
En el caso del hombre, en general se da la eyaculación durante el orgasmo.
Beneficios del orgasmo:
- Mejora tu flujo sanguíneo: El clímax aumenta el ritmo cardíaco, la frecuencia respiratoria, la presión arterial y la circulación sanguínea, lo que ayuda a oxigenar las células del organismo.
- Levanta el ánimo: Un orgasmo libera endorfinas, dopamina y oxitocina, hormonas que ayudan a aumentar la felicidad y disminuir la depresión.
- Favorece el sueño: Gracias a la liberación de endorfinas se trata de un sedante natural, debido a que promueve el descanso reparador y elimina por completo el insomnio.
- Mantiene sano el cerebro: Este órgano se alimenta con el oxígeno que se genera durante la relación sexual.
- Analgésico natural: El clímax alivia los dolores de cabeza y menstruales. Algunos estudios demuestran que las mujeres pueden tolerar el dolor hasta en un 110% más, después de la estimulación del punto G. También, la liberación de endorfinas desconecta las terminaciones nerviosas por algunos minutos.
- Disminuye el estrés: Las hormonas que se liberan durante el orgasmo ayudan a reducir los niveles de ansiedad y la tensión acumulada.
- Otorga bienestar y un brillo saludable: Genera una relajación que ayuda a analizar los problemas de una manera optimista. También, mejora el aspecto de la piel, donde se puede ver un resplandor saludable.
- Mejora la salud emocional: Disfrutar de una relación sexual plena se refleja en tu estado anímico, por lo que crece tu autoestima y tu confianza emocional se fortalece.