MasterCard anunció un nuevo método de pago a través de una sonrisa llamado ‘Biometric Checkout Program’, con el cual una persona tiene que sonreír a la estación de pago para aprobar una compra.
La propuesta se desplegaría a nivel mundial, aunque en el comunicado de prensa indicó que las pruebas comenzarían primero en Brasil se lee en Infobae.
Para esto no se necesita una tarjeta ni tampoco un dispositivo móvil. Simplemente hay que buscar el recibo de compra y sonreír a la cámara para confirmar el pago en las tiendas.
MasterCard señala que su idea nació porque, en muchos casos, las manos de los compradores están ocupadas mientras se preparan para pagar.
Esto significa que el proceso de pago no es completamente eficiente. No solo para los clientes, sino también para las tiendas.
Así las cosas, la compañía explica que, “no es necesario que busque su teléfono o billetera cuando tiene la mano llena”.
Agregan que la próxima generación de pagos directos solo requerirá una sonrisa rápida o un movimiento de su mano”.
Precisan que, una vez inscrito, no es necesario ralentizar la cola de la caja buscando en los bolsillos o en el bolso.
Los consumidores pueden simplemente comprobar la factura y sonreír a una cámara o pasar la mano por encima de un lector para pagar.
La nueva tecnología garantiza una experiencia de pago rápida y segura, a la vez que permite a los consumidores elegir cómo quieren pagar.
Para los comerciantes, las ventajas también son considerables, desde tiempos de transacción más rápidos y colas más cortas hasta una mayor higiene y seguridad.
De Brasil para el mundo
Para registrarse para el proyecto, simplemente hay que descargar la aplicación en un teléfono inteligente o ir a una tienda autorizada del programa de pago biométrico Mastercard y regístrarse.
La prueba piloto inicial debutará en Sao Paulo, Brasil. Inicialmente, solo cinco tiendas en la ciudad contarán con la nueva funcionalidad de pago biométrico.
Esta podría ser, por supuesto, una tecnología bastante similar a lo que se ha visto con Apple Pay y su Face ID.
Sin embargo, esta vez no se necesitará ningún dispositivo o tarjeta. Solo con mostrar la sonrisa, los pagos se autorizarán rápidamente, un paso más en la automatización de compras.
Desde el inicio de la pandemia, muchas empresas y comercios han decidido innovar sus métodos de pago.
En Japón ya existen pantallas de pago holográficas, un método que permite a los compradores procesar las compras sin tener que tocar botones físicos o pantallas.
¿Por qué existe una tendencia para acabar con el efectivo?
Las políticas encaminadas a acabar con el dinero en efectivo están cobrando cada día más fuerza.
Enarbolando en todos los casos, diferentes motivos y técnicas para lograr una bancarización completa de las relaciones económicas.
Estas tendencias se están impulsando desde diferentes colectivos, hasta el punto que algunos países como Dinamarca, ya están tomando nota de estas restricciones para el uso de efectivo.
Eliminar de un plumazo toda la masa monetaria en circulación de todos los países no es viable, pero sí se pueden establecer diferentes fórmulas para lograrlo en plazos de tiempo relativamente cortos.
Los pagos electrónicos son cada vez más sencillos
Resulta interesante que el motivo mencionado con más frecuencia para este cambio de percepción es que los pagos electrónicos se han facilitado durante la pandemia.
Por ejemplo, aumenta el umbral a partir del cual el titular de una tarjeta sin contacto debe introducir su número de identificación personal (PIN) para autorizar el pago en el terminal.
El Banco Central de España reconoce que el descenso del uso del efectivo hace preguntarse por su disponibilidad y por su aceptación como medio de pago.
Aunque en la encuesta no se habla del euro digital, las voces dentro del BCE y de las instituciones europeas que piden el lanzamiento de este tipo de dinero en ‘efectivo’ y digital se han multiplicado con la pandemia del covid.
El propio Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España, reconoció recientemente que el BCE se estaría planteando lanzar el euro digital ante el descenso del uso del efectivo y los cajeros.
“Si esta tendencia se convierte en un fenómeno permanente y no puntual habría que ofrecer a los ciudadanos un acceso a dinero seguro”, dijo Hernández.

