El precio de todas las cosas, continúa aumentando en Toronto y el canadiense promedio le está costando salir adelante o cubrir sus necesidades básicas, como alimentos, transporte y viviendas.
Las cifras, sugieren que muchas personas pueden estar peor de lo que pensamos a medida que nos adaptamos lentamente a la nueva normalidad postpandemica.
De acuerdo con las últimas estadísticas de la Oficina del Superintendente de Bancarrotas de Canadá, muestran que, si bien las bancarrotas personales se redujeron de los niveles normales en medio del pico de la crisis de salud, están aumentando nuevamente.
Así las cosas, un 11 % más de personas se declararon en bancarrota en el segundo trimestre de 2022, en comparación con el segundo trimestre de 2021.
Ontario y en ciertas ciudades específicamente, el problema es peor que en otras partes del país.
Las quiebras personales aumentaron un 16,5 por ciento; 15 por ciento solo en Toronto, y la friolera de 26 por ciento en Hamilton.
Las cifras están bastante a la par con los niveles anteriores al covid-19, pero están en aumento y se espera que continúen creciendo aún más con la inflación y los aumentos de las tasas de interés.
Quienes pudieron diferir los pagos de su deuda en los últimos años, ahora no solo están fuera de esas opciones, sino que se enfrentan a pagos y precios aún más altos.
Inflación en Canadá
El pasado mes de abril en Canadá la inflación subió a 6,8% en abril, 0,1 punto porcentual por encima de lo reportado en marzo (6,7%) y marcando un récord de 30 años.
Sobre una base mensual, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió un 0,6% en abril después de una ganancia del 1,4% en marzo.
Sobre una base mensual desestacionalizada, el IPC aumentó 0,7%. Lea más en noticias económicas internacionales.
Así lo informó Statistics Canadá, al señalar que el aumento interanual de abril se debió, en gran medida, “a los precios de los alimentos y la vivienda”.
“Los precios de la gasolina aumentaron a un ritmo más lento en abril en comparación con marzo, moderando la aceleración del IPC de todos los artículos en abril”, anotó.
Excluyendo la gasolina, el costo de vida canadiense creció un 5,8% interanual en abril, luego de haber reportado un aumento del 5,5% en marzo.
“Este fue el ritmo más rápido desde la introducción del agregado especial para todos los artículos, excepto la gasolina, en 1999”, destacó Statistics Canadá.
Precios de alimentos siguen al alza
Statistics Canadá reveló que los canadienses pagaron un 9,7% más en abril por alimentos comprados en tiendas en comparación con abril de 2021.
“Este aumento, que superó el 5% por quinto mes consecutivo, fue el mayor aumento desde septiembre de 1981”, dijo Statistics.
A modo de comparación, de 2010 a 2020 “hubo cinco meses cuando los precios de los alimentos comprados en las tiendas aumentaron a una tasa del 5% o más”, explican.
Año tras año, los aumentos en los precios de los alimentos han sido generalizados, y los consumidores pagan más por casi todo en el supermercado.
Los productos básicos, como la fruta fresca (+10%), las verduras frescas (+8,2%) y la carne (+10,1%), “fueron todos más caros en abril en comparación con el año anterior”.
Los precios de los alimentos ricos en almidón como el pan (+12,2%), la pasta (+19,6%), el arroz (+7,4%) y los productos de cereales (+13,9%) también aumentaron.
América Latina
A comienzos de 2022, la CEPAL entregó un informe donde detallaba cómo la pandemia del coronavirus había aumentado los índices de pobreza en América Latina.
Llevando a que cinco millones de personas pasaran a engrosar la lista de “pobreza extrema”, esto es, la de quienes no pueden satisfacer sus necesidades básicas de alimentación.
Un escenario terrible que está lejos de mejorar, pues la invasión rusa a Ucrania provocó otro terremoto económico, y la región no se salvará de sus efectos.
El aumento de los costos de las materias primas, como el petróleo, y de distintos tipos de alimentos, ha empujado al alza los precios.
Es un problema que se replica también en otras zonas del planeta.
En lugares tan alejados como Sri Lanka y Argentina o Panamá y Bosnia, la ciudadanía ha salido a las calles a exigir medidas que permitan menguar el impacto de unos precios que suben más allá de la velocidad con que aumentan los salarios.
Gabriela Siller, profesora de Economía en el Tecnológico de Monterrey (México), dice al medio alemán ‘DW’ que “la alta inflación ya ha probado que no será temporal, y es esperable que dure hasta finales del 2023 o inicios del 2024”.
A su juicio, esto llevará a los principales bancos centrales del mundo a mantener sus tasas de interés también a niveles altos.
La experta explica que el fenómeno comenzó con “las disrupciones de las cadenas de suministros y la volatilidad de los precios de las materias primas debido a la pandemia, y luego vino la guerra”. Y se desató la inflación.

