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¿Hasta dónde llagarías por pedir perdón? Este hombre duro 21 horas arrodillado por una oportunidad 

Te contamos lo que pasó al final de las 21 horas que pasó este joven arrodillado para que su novia lo perdonara y encontrarás los mejores tip para ser perdonado.

Un joven en China permaneció 21 horas frente al trabajo de su exnovia para que saliera y regresara con él. 

En redes sociales se volvió viral este curioso caso y muchos usuarios se preguntaron qué sería eso tan malo que hizo para llegar a ese punto de “humillación”. 

Los vecinos del sector afirman que tanto la Policía como otras personas intentaron hacer que el joven se fuera y desistiera de lo que hacía, pero él no se rindió y se quedó diciendo que lo que estaba haciendo no era ilegal. 

“¿Es ilegal que me arrodille aquí? Si no es ilegal, déjenme en paz”, era lo que respondía el joven a quien intentaba que se fuera del lugar.  

De acuerdo con los periódicos chinos, el joven estuvo aguantando lluvia, frio y días soleados para esperar una señal de su exnovia. Pero, lo triste es que su expareja nunca se apareció y la historia no tuvo un final feliz. 

Desde Q’Pasa te presentamos otras opciones para pedir perdón y no estar arrodillados tanto tiempo, pero lo mejor, no morir en el intento. 

Video tomado/PlanetaViral

El arte de disculparse 

El arte de saber perdonar solo lo domina una pequeña parte de la población. No es sencillo pedir disculpas, y mucho menos lo es que las acepte la persona ofendida.  

A veces puede más el ego personal que admitir que hemos hecho algo mal que puede haber afectado a otro.  

Una vez que hemos asumido nuestra responsabilidad, llega el paso dos, más complicado aun si cabe: pedir perdón. 

Llegado este momento, nos asaltan las dudas. ¿Cómo se lo digo? ¿Le doy una explicación larga o me limito a disculparme y ya? ¿Le llevo algún regalo?  

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Un sinfín de cuestiones que nos hacen sentir inseguros y que no aseguran que el perdón sirva para algo bueno. 

Corto y dulce 

Lo mejor es que no te extiendas en disculpas muy largas. Es pedante y nada necesario. Además, corres el riesgo de que la otra persona acabe enfadándose más.  

Un perdón directo y breve es dos veces bueno. Recuerda que la clave es limar asperezas y que la otra persona sabe de tu arrepentimiento, además de allanar el terreno para una conversación futura más profunda. 

No hables de ti 

No te conviertas en el protagonista de tu pretexto. No intentes justicarte ni expresar tus sentimientos. Aquí el único protagonista es la persona ofendida, clávatelo a fuego.  

Frases como “estoy tan avergonzado” o “soy una persona horrible, me siento fatal” no harán más que agravar el problema. Si la parte dañada comienza a sentir la necesidad de consolarte, mal asunto.  

Solo discúlpate de forma sincera, y guarda tus emociones para una charla posterior. 

No pidas que te perdonen 

Relacionado con lo anterior, está la necesidad de ser perdonado. Olvídate de decir “¿me perdonas?” o “por favor, acepta mis disculpas”. No estás en condición de exigir nada, recuerda que quien ha fallado aquí eres tú.  

La parte dañada verá si le sirven tus excusas o no, y debes darle el tiempo que estime necesario.  

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Si insistes en que te perdonen, parecerá que solo te has disculpado para sentirte tú mejor. 

Di que te digan cómo arreglarlo 

Recuerda que la protagonista es la persona ofendida, y debes hacer que se sienta como tal.  

Si el perdón no va a buen puerto siempre tienes la opción de pedir que te digan cómo restaurar el daño causado. “¿Qué puedo hacer para corregirlo/remediarlo/compensarlo?” es la frase mágica.  

Si te dice que no puedes hacer nada, no insistas, retírate. Muchas veces, la persona ofendida solo necesita tiempo para digerir todo y pensar si te quiere seguir teniendo en su vida como antes de aquello. 

Que sea de verdad 

Para pedir perdón de forma eficaz es necesario ser consciente de que se ha hecho un daño importante al otro.  

Hay que ponerse en su lugar e intentar sentir el dolor que está sintiendo la persona dañada. Si tus disculpas no son sinceras, no servirá de nada. 

Un perdón de verdad y con sentimiento vale más que diez falsos. Recuerda: solo se trata de ser empático y de que el otro vea que de verdad lo estás sintiendo y te sientes mal por lo realizado. 

  • Imagen de portada tomada/ http://puentelibre.mx/
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