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Abuela aprendió a escribir su nombre a los 85… y a los 91 recibe su diploma de secundaria

Mujer de 91 años se gradúa de secundaria en Brasil tras aprender a leer y escribir en la vejez y recibir una beca universitaria.

Mujer se gradúa a los 91 años en Brasil tras aprender a escribir en la vejez

Una mujer se gradúa a los 91 años en Brasil después de haber pasado gran parte de su vida sin acceso a la educación. A los 85 logró escribir su nombre por primera vez. Seis años después, subió a un escenario con toga y birrete para recibir su diploma de secundaria.

Iolanda Ribeiro Conti nació en Piranguçu, en Minas Gerais, y comenzó a trabajar en el campo cuando tenía apenas 8 años. Desde muy pequeña asumió responsabilidades que la alejaron de la escuela. A los 11 años fue llevada a São Paulo con la promesa de estudiar, pero terminó realizando labores domésticas, lo que retrasó aún más su formación académica.

Durante décadas trabajó en limpieza, lavanderías y otros oficios. Aprender a leer y escribir siempre fue una meta pendiente, pero no había tenido la oportunidad de hacerlo. Su historia refleja la realidad de muchas personas que, por distintas razones, no pudieron acceder a la educación en su infancia.

Mujer se gradúa a los 91 años en Brasil tras aprender a escribir a los 85

El cambio comenzó cuando su hija decidió inscribirla en un programa de Educación de Jóvenes y Adultos en Guarulhos. Fue allí donde, a los 85 años, logró escribir su nombre por primera vez.

Ese momento marcó el inicio de una nueva etapa en su vida. Con disciplina y constancia, empezó a asistir a clases de forma regular. Su compromiso la llevó a completar la educación primaria en 2023 y continuar con la secundaria sin detenerse.

Profesores y compañeros destacaron su dedicación. Asistía a clases incluso en días de frío o lluvia, manteniendo el mismo ritmo que sus compañeros más jóvenes.

Cómo una mujer se gradúa a los 91 años en Brasil después de toda una vida sin estudiar

En 2024, Iolanda Ribeiro Conti recibió su diploma de secundaria en la Escola Estadual Padre Conrado Sivila, en Guarulhos. La ceremonia, con toga y birrete, representó el resultado de años de esfuerzo, disciplina y constancia.

Este logro no solo marca el cierre de una etapa, sino también el inicio de otra. Tras graduarse, recibió una beca para estudiar Nutrición en la Universidade Guarulhos, lo que le permitirá continuar su formación académica.

Educación para adultos en Brasil permite que una mujer se gradúe a los 91 años

El caso de Iolanda refleja el impacto de los programas educativos para adultos en Brasil, diseñados para personas que no pudieron completar su formación en la infancia.

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Cada año, miles de personas acceden a este tipo de educación para retomar estudios pendientes. Estos programas permiten avanzar desde alfabetización básica hasta secundaria completa, sin importar la edad.

La experiencia de Iolanda muestra que es posible aprender a leer y escribir en la vejez y completar estudios formales. También resalta el papel del acompañamiento familiar, que puede ser determinante para dar el primer paso.

Su historia se ha convertido en un ejemplo de constancia y de cómo la educación puede abrir nuevas oportunidades en cualquier momento de la vida.

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