Tim Cook ya no es el CEO de Apple. Este lunes 31 de agosto fue su último día al mando de la compañía más valiosa del planeta, después de 15 años en los que convirtió a la empresa de la manzana en una máquina de récords. Desde este 1 de septiembre, el timón queda en manos de John Ternus, el ingeniero que lideró el desarrollo del hardware de la marca durante los últimos años.
La salida no tomó a nadie por sorpresa. Apple anunció el plan de sucesión en abril, lo que dio más de cuatro meses de preparación a inversionistas, empleados y a toda la industria tecnológica. Aun así, la fecha marca el final de una era, la del ejecutivo que recibió la empresa de manos de Steve Jobs y la llevó a niveles que pocos imaginaban.
El legado de Tim Cook en números
Las cifras del ciclo de Tim Cook son difíciles de discutir. Cuando asumió el cargo, el 24 de agosto de 2011, seis semanas antes de la muerte de Jobs, Apple valía cerca de 350.000 millones de dólares. Hoy su valor de mercado ronda los 4,7 billones de dólares, según destacó la cadena NBC, y este año la compañía se convirtió en la segunda de la historia en tocar los 5 billones.
Además, de acuerdo con un recuento de CNBC, las acciones ganaron alrededor de 2.280 por ciento durante su gestión, más de cuatro veces el rendimiento del índice S&P 500 en el mismo periodo. Los ingresos anuales casi se cuadruplicaron y superaron los 400.000 millones de dólares en el último año fiscal.
Bajo su mando nacieron el Apple Watch, los AirPods, Apple Pay y Apple TV+. También construyó casi desde cero el negocio de servicios, que hoy factura más de 109.000 millones de dólares al año y es la segunda línea más grande de la empresa, solo detrás del iPhone. Cook, nacido en Alabama hace 65 años, fue además el primer CEO abiertamente gay de una compañía del Fortune 500.
Una carta emocional y un concierto de despedida
El adiós tuvo su dosis de sentimiento. En su último día, Cook envió un memorando a todos los empleados en el que aseguró que no se va de Apple, pero que se aleja de un rol que amó profundamente. También dijo sentir una enorme tranquilidad al entregar el mando a alguien tan brillante y capaz como su sucesor, y recordó la famosa frase de Jobs sobre dejar una marca en el universo.
Según reportes de prensa, la semana pasada hubo una cena de despedida en Apple Park, con horas de tributos de ejecutivos actuales y antiguos, la presencia de Laurene Powell Jobs y una presentación de OneRepublic, una de las bandas favoritas del directivo. Nada mal para alguien que llegó a la empresa en 1998 a ordenar bodegas y cadenas de suministro.
John Ternus, el ingeniero que toma el mando
El nuevo CEO no es un desconocido dentro de la casa. John Ternus entró a Apple en 2001 como parte del equipo de diseño de producto y escaló hasta convertirse en vicepresidente sénior de ingeniería de hardware en enero de 2021. Su firma está detrás de buena parte de los dispositivos recientes de la marca, incluido el nuevo Mac mini M6, el más caro de su historia.
El cambio de perfil es significativo. Apple pasa de un experto en operaciones y cadenas de suministro a un ingeniero de hardware de carrera, justo cuando la compañía enfrenta el desafío de la inteligencia artificial y la competencia por los dispositivos del futuro.
Por su parte, Cook no desaparece del mapa. Asumirá el cargo de presidente ejecutivo del consejo directivo y, según reportó Bloomberg, se concentrará en manejar las relaciones de la empresa con el gobierno de Estados Unidos y con China, dos frentes decisivos para su negocio global.
La primera gran prueba llega el 9 de septiembre
El estreno de Ternus será inmediato. Apple tiene programado su evento especial del año para el miércoles 9 de septiembre, bajo el lema «Surprise and shine». Allí se espera la presentación del iPhone 18 Pro y, según múltiples reportes, del primer iPhone plegable de la historia de la compañía.
El detalle simbólico no es menor. Cook no aparecerá en el escenario y la presentación estará encabezada por el nuevo CEO. La industria entera estará mirando ese debut, porque la pregunta que dejó abierta esta transición es una sola, qué hará Ternus con la empresa más observada del mundo.

