La visa Working Holiday Dinamarca abre este 1 de septiembre su segunda tanda de cupos del año para argentinos y chilenos, y la ventana será mínima. El programa entrega 150 visas anuales por país, divididas en dos rondas de 75, y las últimas aperturas se agotaron en cuestión de horas. Quien quiera vivir un año en uno de los países con mejor calidad de vida del mundo tiene, literalmente, un día clave por delante.
El permiso está pensado para jóvenes de 18 a 30 años y permite residir en Dinamarca hasta 12 meses. Durante la estadía, el visado autoriza a costear el viaje con actividades temporales durante una parte del año y, según las guías especializadas del programa, también da acceso a estudiar danés sin costo por varios meses. Además, abre la puerta a moverse por el espacio Schengen.
Cómo funciona la apertura de la Working Holiday Dinamarca
El mecanismo es de orden de llegada. El día de la apertura, los interesados deben ingresar al sitio de VFS Global y solicitar un turno para presentar su aplicación, que se realiza de manera presencial y únicamente desde Argentina o desde Chile. Las guías del programa recomiendan tener la cuenta creada y los documentos listos desde antes, porque los 75 cupos de cada país suelen terminarse el mismo día en que se habilitan.
Después de entregar la solicitud, la respuesta de la autoridad migratoria danesa puede demorar hasta 90 días. Otro detalle importante es el calendario personal. La aplicación debe hacerse como máximo seis meses antes de la fecha del viaje, así que conviene calcular bien el momento de la postulación.
Los requisitos que piden para postular
La lista de condiciones es corta pero estricta. El postulante debe ser ciudadano argentino o chileno, tener entre 18 y 30 años al momento de aplicar, contar con pasaporte vigente y no haber participado antes en el mismo programa.
También se exige un seguro de viaje que cubra los 12 meses de estadía y la demostración de recursos suficientes para el primer tiempo. Las guías especializadas mencionan un monto cercano a las 20.000 coronas danesas, unos 3.100 dólares, que baja si el postulante ya tiene comprado su pasaje de regreso. La tarifa pagada no se devuelve si la solicitud es rechazada, por eso los expertos recomiendan asegurar primero el turno y revisar cada documento antes de pagar.
Por qué estos cupos se agotan tan rápido
La razón es simple, la oferta es mínima frente a la demanda. Dinamarca entrega solo 150 visas al año por país, una de las cuotas más bajas de Europa. En comparación, otros destinos del mismo tipo de convenio manejan miles de lugares. Por eso, cada apertura se convierte en una carrera contra el reloj entre miles de jóvenes conectados al mismo tiempo.
El premio explica la ansiedad. Copenhague y el resto del país aparecen cada año en los primeros lugares de los rankings de calidad de vida, y la experiencia permite financiar la aventura sin necesidad de un contrato previo. Eso sí, el visado no garantiza ninguna vinculación laboral, cada persona gestiona sus propias oportunidades una vez instalada.
Un calendario que no da tregua en septiembre
La apertura danesa es apenas el comienzo de un mes cargado para los amantes de este tipo de visas. Europa concentra varios convenios de este estilo para latinoamericanos, y septiembre trae además nuevas fechas en Oceanía, con aperturas de Nueva Zelanda que también duran minutos.
Para el caso danés, la información oficial, los formularios y las instrucciones actualizadas están disponibles en el portal oficial de migración de Dinamarca. La recomendación de quienes ya pasaron por el proceso es una sola, tener todo listo antes de que el reloj marque la hora de apertura, porque en esta fila no hay segundas oportunidades hasta marzo.

