Estos son los fenómenos paranormales más inexplicables de la historia moderna

Entre las creencias paranormales más destacadas se encuentran las relacionadas con la percepción extrasensorial (por ejemplo, la telepatía), el espiritismo y diversas pseudociencias como la caza de fantasmas, la criptozoología y la ufología.​

Los hechos paranormales son supuestos fenómenos descritos en la cultura popular y otros cuerpos de conocimiento no científicos, cuya existencia dentro de estos contextos se describe como más allá del alcance de la comprensión científica.


Entre las creencias paranormales más destacadas se encuentran las relacionadas con la percepción extrasensorial (por ejemplo, la telepatía), el espiritismo y diversas pseudociencias como la caza de fantasmas, la criptozoología y la ufología.


Las propuestas sobre lo paranormal se diferencian de las hipótesis científicas o de las especulaciones extrapoladas a partir de las pruebas porque las ideas científicas se basan en observaciones empíricas y datos experimentales obtenidos mediante el método científico.


Por el contrario, quienes defienden la existencia de lo paranormal explícitamente no basan sus argumentos en pruebas empíricas, sino en anécdotas, testimonios y sospechas.


Los modelos científicos estándar explican que lo que parece ser un fenómeno paranormal suele ser una interpretación errónea, un malentendido o una variación anómala de los fenómenos naturales.

Los hechos paranormales más conocidos


Los suicidios de Pokémon


En marzo de 1996, tras el lanzamiento de Pokémon Rojo y Verde 1.0, en Japón se dieron 104 suicidios de niños entre 10 y 15 años.


Algunos se ahorcaron, otros se arrojaron al vacío desde altos edificios, los hubo quienes se cortaron las venas. ¿Qué tenían todos en común? Todos ellos, según sus padres, estaban enganchados al juego.


Se desencadenó el rumor de que escuchar la música del Pueblo Lavanda incitaba a los menores al suicidio. Según esta leyenda urbana, ritmos binaurales de tono alto afectaban al cerebro de los niños, aunque, al parecer, los adultos eran inmunes a esa frecuencia.


La leyenda se disparó por las redes, amenizada con todo tipo de especulaciones, como el peligro inminente de los cartuchos de juego que todavía circulaban por el mundo, responsables directos de las muertes.


Se habló mucho del suicidio de uno de los programadores, Chiro Miura, y del macabro legado que dejó.


El problema de los suicidios juveniles en Japón poco tiene que ver con los videojuegos y mucho más la gran presión que sufren los adolescentes: el temor al fracaso escolar es tan tenebroso que la angustia juvenil que se da en cualquier cultura se convierte aquí, en obsesión y terror.

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El hombre de los sueños


Todo sucedió en Nueva York en 2006. En aquella ciudad, un psiquiatra recibió en su consulta a una paciente.


Pues bien, la joven le contó que había soñado en varias ocasiones con un desconocido que tenía una incipiente calva, las cejas muy gruesas y los labios extremadamente finos, en especial el superior.
El psiquiatra, mientras escuchaba a la joven, dibujó el retrato del sujeto, pero sin darle mayor importancia dejó el dibujo sobre la mesa.


Todo se complicó cuando otros dos pacientes le confesaron haber soñado con un personaje muy parecido al descrito previamente por la chica.


El psiquiatra decidió hacer copias del dibujo y se lo mandó a varios compañeros de profesión, y el resultado le dejó helado, ya que el número de personas que habían soñado con él no paraban de aumentar.


Para tomar cartas en el asunto, crearon una página web para registrar todas las apariciones.
Descubrieron que el misterioso hombre se había metido en los sueños de cerca de dos mil personas… muy parecido al conocidísimo personaje de la película viernes 13, Freddy Krueger.

La leyenda de las gemelas


Una madre llevaba a sus hijas gemelas al colegio en Perú cuando recibió una llamada urgente de su trabajo.


Tenía que ir de inmediato, por lo que les pidió a ambas que siguieran solas hasta el centro educativo, ya que conocían perfectamente la manera de llegar.


Las besó en la frente antes de marcharse, pero, cuando llevaba solo unos pocos metros recorridos escuchó el espantoso ruido de un frenazo a sus espaldas.

Cuando se dio la vuelta descubrió que el cuerpo inerte de sus hijas yacía bajo un camión. Las niñas habían muerto cogidas de la mano.


La madre prácticamente enloqueció, pero. Años después un nuevo embarazo le devolvió en parte la ilusión por seguir viviendo. Volvía a estar embaraza de gemelas.


Una vez nacidas, las dos niñas eran tremendamente parecidas a sus otras dos hijas fallecidas.
A medida que crecían, la madre se volvía más y más protectora, ya que temía volver a perderlas como sucedió la primera vez.


Un día, de camino al colegio, las hermanas se adelantaron corriendo bajo la atenta mirada de su madre, que enseguida les paró en seco y les rogó que nunca hicieran eso sin su permiso.
La respuesta fue demoledora: «No pensábamos en hacerlo. Ya nos atropellaron una vez, mamá. No volverá a ocurrir».

La Isla de Pedrosa, España


La isla de Pedrosa es un imán para los curiosos porque cuenta con todos los elementos necesarios para hacer creer que hay un mundo más allá de este.


Los antecedentes del lugar hay que situarlos en el año 1834, en ese entonces la isla, fue utilizada para mantener en cuarentena a las tripulaciones de buques afectadas por enfermedades tropicales.
Esta y muchas islas cercanas a grandes puertos, se usaron como lugares para recluir a posibles viajeros infectados.


Los rumores de fenómenos paranormales han acompañado la isla desde siempre pero se acentuaron cuando una joven llamada Anita Lauda, se acercó a la isla atraída por el misterio que la rodeaba.

Sintió vibraciones extrañas y decidió volver a pasar la noche con un equipo de investigadores de sucesos paranormales.


Pocas horas después del atardecer, alguien puso una canción de Police en el móvil y dicen que sucedió algo extraordinario: todo el equipo vio bajar por las escaleras a unos niños acompañados por una enfermera.


Otro grupo de investigación llegó a Pontejos con micrófonos, cámaras y equipos especializados. Vieron destellos, oyeron golpes, y grabaron psicofonías de distinta índole.

La llorona

Las culturas precolombinas creían en seres fantasmales que se aparecían a las orillas de los ríos.

Algunos historiadores consideran que en México, “La Llorona”, tiene sus raíces en deidades prehispánicas.

Entre ellas destaca la “Cihuacóatl”, diosa de los mexicas, mitad mujer y mitad serpiente, quien, según la leyenda emerge de las aguas del Lago de Texcoco para llorar a sus hijos – los aztecas- que fueron devastados a “manos de los conquistadores venidos del mar”.

Las coincidencias de Cihuacóatl con “La Llorona” son varias: gritos y lamentos por la noche y la presencia del agua donde se cree que aparece -tanto Aztlán como la gran Tenochtitlán estaban cercados por ella-.

Durante el periodo de La Colonia (1521-1810) en México, el mito de “La Llorona” creció.

Había personas que decían haberla escuchado y visto, incluso la psicosis colectiva llegó a grado tal que en el Valle de México se instruyó un toque de queda a partir de las 23:00 horas, ya que se decía que después de ese tiempo los gemidos aterradores de la mujer comenzaban a oírse en las calles y aquel que la viera “sufriría muerte o locura”.

En el resto de Latinoamérica

La Pucullén de Chile

«La Llorona chilena» se llama La Pucullén -de cullen, lágrima, y pu, plural-, ánima que se cree llora eternamente porque le quitaron a su hijo de sus brazos a muy corta edad.

A este espectro sólo pueden verlo gente cercana a la muerte o personas con habilidades especiales, llamadas machis o calcus.

La Tarumama de Colombia

Según la versión colombiana, «La Llorona» es el fantasma errante de una mujer que recorre los valles y montañas, cerca de los ríos y lagunas, vestida con una bata negra que la cubre hasta los talones.

Tiene el cabello largo, negro y rizado, donde posan grillos, luciérnagas, cocuyos y mariposas. Su rostro es una calavera aterradora, y en las cuencas de sus ojos giran dos bolas incandescentes.

Adicionalmente, lleva en sus brazos el cadáver de un bebé y llora lágrimas de sangre.

María de Guatemala

Aquí la mujer fue quien engañó a su esposo, y en uno de sus amoríos queda embarazada.

Ante la angustia de que su marido pudiera enterarse, se vuelve loca y ahoga a sus tres hijos en un río y se suicida. Por lo cual es condenada a repetir hasta el fin de los tiempos su grito “Ay mis hijos”.

Otros países

En otros países como Venezuela, Uruguay, Argentina, Panamá, El Salvador, Honduras y Costa Rica, la leyenda de La Llorona es similar e igual de popular que en México.

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