Publicidad

Dónde comer en Barcelona, tapas y menús sin sustos

Síguenos y léenos en Google Discover

Comer en Barcelona con tapas y menús sin sustos es posible incluso en una ciudad donde el turismo ha subido los precios de muchos restaurantes del centro. Basta con conocer los mercados, tabernas y bodegas donde comen los propios barceloneses.

En QPASA armamos esta ruta de cinco paradas para comer bien en Barcelona sin gastar de más. Cada una tiene su especialidad, su dirección y lo que puedes esperar pagar en euros.

El truco está en alejarse un poco de La Rambla más turística y meterse en los barrios donde el menú del día sigue mandando al mediodía.

Barcelona tiene fama de cara para comer, sobre todo en las terrazas de La Rambla y el Passeig de Gràcia, donde una simple tapa puede costar el doble que en cualquier barrio cercano. Pero la ciudad que come todos los días vive lejos de esas cuentas.

La Boquería, el mercado que resume la ciudad

Este mercado centenario sobre La Rambla reúne puestos de fruta, jamón, marisco y zumos naturales bajo una gran estructura de hierro. Es el lugar ideal para probar variedad de pie, sin comprometerse a un solo restaurante.

Conviene ir temprano, antes de las once de la mañana, para evitar la multitud de grupos turísticos que llegan al mediodía. Los precios en los puestos del fondo suelen ser más bajos que los de la entrada principal.

Qué pedir: un cucurucho de jamón ibérico o una selección de fruta cortada al momento.
Dónde: La Rambla 91, Barrio Gótico.

La Cova Fumada, la cuna de la bomba de la Barceloneta

Esta antigua bodega de pescadores, abierta desde 1944, inventó la bomba, la croqueta de patata rellena de carne que se sirve con alioli y salsa picante. No aceptan reservas, así que la fila se forma desde el mediodía.

El local conserva barriles y mesas de mármol originales, con un ambiente informal donde locales y turistas comparten mesa sin distinción.

Qué pedir: la bomba original, acompañada de calamares a la plancha.
Dónde: Carrer del Baluard 56, La Barceloneta.

- Patrocinado -

Can Culleretes, el menú del día con historia

Fundado en 1786, este es el restaurante más antiguo de Cataluña y el segundo más antiguo de España, según el libro Guinness de los récords. La decoración modernista y las fotos de época conservan el ambiente original.

Pese a la historia, el menú del día sigue siendo accesible, con platos catalanes tradicionales como canelones y crema catalana casera de postre.

Qué pedir: canelones catalanes seguidos de crema catalana.
Dónde: Carrer d’en Quintana 5, Barrio Gótico.

El Xampanyet, la vermutería clásica del Born

Abierta desde 1929, esta bodega familiar del Born es parada obligada para tapear con cava y vino blanco gasificado, la bebida que le da nombre al local. Las anchoas en salazón son su plato más pedido.

El espacio es pequeño y siempre lleno, así que comer de pie junto a la barra es parte de la experiencia, no un inconveniente.

Qué pedir: anchoas con pan de cristal y una copa del vino de la casa.
Dónde: Carrer de Montcada 22, El Born.

Granja Viader, el chocolate más antiguo de la ciudad

Esta granja histórica, abierta desde 1870, inventó el Cacaolat, la bebida de chocolate y leche que hoy se vende en toda España. El local conserva mobiliario original y un ambiente de otra época.

Un chocolate caliente con melindros, los bizcochos alargados típicos de la casa, cuesta menos de cinco euros y funciona como merienda perfecta.

- Patrocinado -

Qué pedir: chocolate caliente con melindros o un vaso de Cacaolat frío.
Dónde: Carrer d’en Xuclà 4-6, cerca de La Rambla.

Llevar efectivo en monedas pequeñas ayuda en el mercado y en las vermuterías, donde el pago exacto agiliza la barra en horas pico. Ninguna de estas cinco paradas exige reserva ni vestimenta especial, así que la ruta se arma sobre la marcha.

Ninguna de estas cinco paradas suele superar los quince euros por persona, incluso combinando dos o tres en la misma tarde de recorrido por el centro histórico y la costa.

El clima también influye en el plan: los días de calor invitan a terminar con Cacaolat frío en Granja Viader, mientras que en invierno el chocolate caliente con melindros cumple mejor esa función.

Cómo estirar el presupuesto en Barcelona

La regla general funciona en casi toda la ciudad: el menú del día al mediodía, con precio cerrado que incluye entrante, plato fuerte y postre, sigue siendo la opción más económica para comer sentado.

La Boquería, Can Culleretes y Granja Viader quedan todos dentro o cerca del Barrio Gótico, así que se pueden recorrer en una sola tarde caminando sin depender del metro.

La Cova Fumada, algo más alejada en la Barceloneta, conviene combinarla con la visita a la playa, ya que ambas comparten la misma zona costera.

El horario también cambia la experiencia de cada parada: La Boquería está en su mejor momento antes del mediodía, mientras que El Xampanyet y La Cova Fumada se disfrutan mejor a la hora del vermut, entre la una y las tres de la tarde.

Para quienes viajan en grupo, dividir las cinco paradas por horario funciona bien: mercado por la mañana, menú del día al mediodía, y vermut o chocolate como cierre de la tarde antes de la cena.

Barcelona premia además la curiosidad de desviarse del plan: cualquier calle cercana a estas cinco paradas suele esconder otra bodega o mercado de barrio que también vale la pena descubrir por cuenta propia.

Antes de armar la ruta completa, conviene revisar también qué hacer en Barcelona en 48 horas y la guía general de la ciudad en QPASA.

Publicidad