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Una base británica paga hasta 2.096 libras al mes por contar pingüinos en la Antártida

El equipo de Port Lockroy recibe viaje, comida y ropa polar durante cinco meses en la base con la oficina de correos más austral del mundo.

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Contar pingüinos en la Antártida es un empleo real y tiene sueldo. Lo ofrece cada año la organización británica UK Antarctic Heritage Trust en la base histórica de Port Lockroy. Además, el puesto incluye viaje, comida, alojamiento y ropa polar.

Sin embargo, hay que decirlo desde el principio. La convocatoria para la temporada 2026-27 ya cerró y la próxima abrirá en la primavera boreal de 2027. Por eso, este es el momento de preparar la candidatura con calma.

También existe una condición que deja fuera a mucha gente. El aspirante debe vivir en el Reino Unido y tener permiso para trabajar allí. Más abajo explicamos qué significa eso para latinoamericanos y españoles.

Qué es Port Lockroy y por qué necesita personal

Port Lockroy está en la isla Goudier, un islote rocoso junto a la península antártica. La base nació en 1944 como parte de una operación militar británica de la Segunda Guerra Mundial. Hoy funciona como museo, tienda de recuerdos y oficina de correos.

De hecho, es la oficina de correos más austral del mundo. Los turistas de los cruceros la conocen como «Penguin Post Office», porque comparte la isla con una colonia de pingüinos papúa. Según la revista Smithsonian, la colonia ronda los 1.500 ejemplares.

La UK Antarctic Heritage Trust administra el lugar desde 2006. Es una organización benéfica, no una agencia del gobierno. Por eso, la tienda y los sellos financian la conservación de las bases históricas británicas.

El trabajo de contar pingüinos y despachar miles de cartas

El equipo no solo observa aves. Según la oferta oficial de 2026-27, el personal hace el seguimiento de pingüinos, fauna y ambiente por encargo del British Antarctic Survey. Es decir, los datos sirven a un programa científico de largo plazo.

En la práctica, contar pingüinos significa registrar nidos, huevos y polluelos durante el verano austral. Además, el equipo vigila que los visitantes respeten las distancias con los animales.

El resto de la jornada es mucho menos romántico. Estas son las tareas que enumera la oferta oficial.

  • Atender la tienda benéfica, la caja y a los pasajeros de los cruceros.
  • Operar la oficina de correos, que despacha más de 80.000 envíos cada temporada.
  • Dar charlas sobre la historia de la base y cuidar las piezas del museo.
  • Escribir blogs y grabar contenido para redes sociales.
  • Palear nieve, cargar agua y limpiar la base todos los días.

La base atiende de 9 de la mañana a 6 de la tarde. Además, el personal solo descansa un día cada dos semanas. La oferta calcula unos 10.000 visitantes por temporada, aunque años atrás la prensa hablaba de 18.000.

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Cuánto paga este trabajo en la Antártida

La cifra oficial para 2026-27 es clara. El sueldo va de 1.449 a 2.096 libras esterlinas al mes, según el puesto. Por lo tanto, el jefe de base cobra más que un asistente general.

No es un salario alto para el Reino Unido. En cambio, el gasto durante la misión es casi nulo. La organización cubre todo esto.

  • Viajes de ida y vuelta a la Antártida.
  • Comida y alojamiento durante el despliegue.
  • Ropa polar esencial.
  • Traslados, formación y hospedaje de los entrenamientos dentro del país.

Por eso, quien acepta este trabajo en la Antártida puede ahorrar buena parte del sueldo. Además, en la isla no hay dónde gastar el dinero, salvo en la propia tienda.

Los puestos que integran el equipo de temporada

El grupo que viaja a contar pingüinos es pequeño. La oferta oficial habla de un núcleo de cuatro o cinco personas. También pueden sumarse carpinteros de conservación, hasta llegar a siete habitantes.

Los cargos fijos son el jefe de base y el encargado de tienda. Los demás entran como asistentes generales. Luego, la organización reparte entre ellos funciones como el correo o el seguimiento de fauna.

En 2022, por ejemplo, el reparto tuvo nombres propios. Clare Ballantyne fue la encargada de correos y la doctora Mairi Hilton fue monitora de fauna. Natalie Corbett llevó la tienda y Lucy Bruzzone dirigió la base.

Aquel equipo de cuatro mujeres dio la vuelta al mundo. Según la propia organización, ese año llegaron 6.000 muestras de interés y 4.000 solicitudes formales. Es decir, hubo mil candidatos por cada plaza.

La vida en la isla sin agua corriente ni inodoro con cisterna

Aquí conviene leer despacio, porque contar pingüinos tiene su precio. La oferta de 2026-27 advierte que en la isla no hay agua corriente. Tampoco hay inodoro con cisterna, sino un baño de campamento.

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Además, las duchas dependen de los barcos visitantes. La organización calcula una ducha por semana, más o menos. El equipo duerme en una cabaña compartida, tipo barracón, con poca intimidad.

La energía viene de paneles solares y es limitada. En cuanto a la conexión, hay una novedad frente a años anteriores. La oferta indica que la base ya usa internet satelital Starlink, sobre todo para coordinar el trabajo. Sin embargo, el uso personal es limitado.

El clima del verano antártico es más suave de lo que parece. Las temperaturas se mueven entre cinco grados bajo cero y cinco sobre cero. Aun así, el esfuerzo físico es constante. Por ejemplo, hay que cargar bidones de 20 litros de agua y cajas de 15 kilos.

Requisitos y la condición de vivir en el Reino Unido

Este es el punto decisivo. La oferta oficial exige derecho a trabajar en el Reino Unido. Además, solo acepta a personas que residan en ese país.

La UK Antarctic Heritage Trust lo justifica por razones operativas y económicas. No puede organizar ni reembolsar viajes de quienes viven fuera. Tampoco patrocina visas, según su página de preguntas frecuentes.

Por lo tanto, un latinoamericano que vive en su país no puede postular. Lo mismo ocurre con un español residente en España. Desde el Brexit, la ciudadanía europea ya no da permiso automático para trabajar allí.

En cambio, la nacionalidad no es un obstáculo. La organización anima a los candidatos internacionales, siempre que cumplan estas condiciones.

  • Residir en el Reino Unido antes de la fecha de selección del equipo.
  • Presentar un documento que pruebe el permiso de trabajo, como pasaporte, visa o residencia indefinida.
  • Tener al menos 18 años. No existe edad máxima.
  • Estar en buena forma física para el trabajo diario.

Es decir, un colombiano, un mexicano o un español que ya vive y trabaja legalmente en Londres o Edimburgo sí puede competir. Para el resto, el primer paso es conseguir por su cuenta una visa británica que permita trabajar.

El calendario de la temporada que arranca en noviembre

El proceso de 2026 sirve de guía para el próximo. Las solicitudes cerraron el 15 de marzo. Después, los finalistas pasaron una selección presencial del 11 al 13 de mayo en Northamptonshire.

Luego vino la formación. Primero hubo un encuentro de equipo a comienzos de septiembre. Además, el entrenamiento previo al viaje se programó en Cambridge del 28 de septiembre al 9 de octubre.

El despliegue empieza a finales de octubre y termina el 31 de marzo de 2027. Son unos cinco meses en el hielo. Mientras tanto, la organización todavía no ha publicado en su web los nombres del nuevo equipo.

Cómo postular a la convocatoria de 2027

La página de empleo de la organización lo confirma. Las solicitudes de 2026-27 están cerradas y el reclutamiento volverá en la primavera de 2027. Sin embargo, este año el plazo terminó a mediados de marzo, así que conviene vigilar desde enero.

No hay un boletín específico de vacantes. Por eso, la organización recomienda seguir sus redes sociales y revisar su portal de empleo. Todas las plazas se publican allí y solo se aceptan candidaturas por esa vía.

La candidatura de 2026 pidió tres cosas. Primero, un formulario con límite de palabras. También, el currículum. Por último, una declaración personal escrita o un video de menos de un minuto.

Por lo tanto, hay tiempo para preparar el perfil y ganarse este trabajo en la Antártida. La experiencia en tiendas, atención al público, museos o trabajo al aire libre suma puntos. Además, haber convivido en grupos pequeños y aislados ayuda mucho.

Quien sueñe con contar pingüinos debe tener claro el trato. Port Lockroy ofrece sueldo modesto, cero lujos y un paisaje único. A cambio, pide residencia británica, espalda fuerte y mucha paciencia con los vecinos de plumas.

Nota. La convocatoria para la temporada 2026-27 cerró en marzo y la siguiente abre en la primavera de 2027. El puesto exige residir en el Reino Unido y tener derecho a trabajar allí.

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