Un pasajero terminó amarrado con cinta adhesiva y precintos en un vuelo de American Airlines después de gritar insultos racistas, antisemitas y homofóbicos contra otros pasajeros y una sobrecargo. El episodio obligó a desviar el avión a Baltimore, y ahora el hombre reveló qué bebió antes de perder el control.
Se trata de Layne Lundeen, de 67 años, residente de Tucson, Arizona. Viajaba en primera clase en el vuelo American Airlines 618, que salió de Dallas Fort Worth con destino a Newark, Nueva Jersey, la noche del 3 de septiembre.
Qué pasó en el vuelo de American Airlines antes del escándalo
Lundeen estaba sentado junto a Jonathan Cahn, un rabino mesiánico y autor conocido. Según Cahn, hablaron con normalidad durante cerca de dos horas de vuelo, hasta que la conversación se desvió hacia temas religiosos. Ahí el comportamiento de Lundeen cambió por completo.
Empezó a gritar y a lanzar insultos contra Cahn, y la situación escaló cuando intentó agredirlo físicamente. Una sobrecargo se acercó para calmarlo y también recibió insultos raciales y homofóbicos de parte del pasajero borracho en el vuelo.
Los insultos racistas y homofóbicos que soltó el pasajero amarrado con cinta
De acuerdo con testigos citados por varios medios estadounidenses, Lundeen llamó a la sobrecargo con un insulto racial y agregó comentarios homofóbicos mientras el resto de la cabina observaba la escena. El hombre golpeó al pasajero que tenía al lado y dañó su computadora portátil.
Una pasajera intentó intervenir para calmarlo, pero Lundeen la empujó. Ese gesto hizo que otros tres hombres a bordo se sumaran para contener la situación, mientras la tripulación evaluaba cómo controlar al pasajero borracho en el vuelo antes de que la violencia fuera a más.
Cómo terminó amarrado con cinta adhesiva en el avión
Los sobrecargos entregaron cinta adhesiva y precintos plásticos a tres pasajeros varones, entre ellos Juan Mejia, un oficial de policía retirado, y Richard O’Lenick. Los dos ayudaron a inmovilizar a Lundeen en su propio asiento mientras él seguía forcejeando para liberarse.
Las fotos del incidente, publicadas primero por TMZ, muestran al hombre completamente envuelto en cinta adhesiva en un vuelo, con las manos y la cabeza aseguradas al respaldo del asiento. El piloto anunció un aterrizaje de emergencia en Baltimore mientras el forcejeo continuaba en la cabina.
Qué bebió el pasajero amarrado con cinta antes del episodio
American Airlines y la Administración Federal de Aviación confirmaron que el vuelo 618 se desvió al Aeropuerto Internacional de Baltimore-Washington por un pasajero conflictivo. Un compañero de vuelo relató que una sobrecargo mencionó haberle servido al menos un trago durante el viaje.
En su primera audiencia ante un juez en Annapolis, Lundeen dijo que había tomado dos destornillador, el cóctel de vodka con jugo de naranja, antes del vuelo. Aseguró que no recuerda nada de lo ocurrido después de esas bebidas, según el audio de la audiencia obtenido por The Baltimore Banner.
Los cargos que enfrenta tras el aterrizaje de emergencia en Baltimore
La policía del aeropuerto tomó bajo custodia a Lundeen apenas el avión aterrizó, y el vuelo continuó su ruta hacia Newark poco después. Mientras los oficiales lo escoltaban fuera de la aeronave, el hombre golpeó a uno de los policías en el pecho.
Lundeen enfrenta cargos estatales por agresión de segundo grado y conducta desordenada. El FBI confirmó que está entrevistando testigos y evaluando junto a la Fiscalía del Distrito de Maryland si corresponde sumar cargos federales al caso.
No es el primer caso de un pasajero atado con cinta en pleno vuelo
Los casos de un pasajero amarrado con cinta durante un vuelo no son un fenómeno nuevo en la aviación comercial. Años atrás, otra aerolínea estadounidense tuvo que reducir de la misma forma a un hombre que atacó a una sobrecargo en un vuelo que iba de Hong Kong a Los Ángeles, después de que se emborrachara durante el trayecto. La tripulación de ese vuelo también recurrió a cinta adhesiva y sujeción física hasta el aterrizaje.
La Administración Federal de Aviación reporta cientos de reportes de pasajeros conflictivos cada año en Estados Unidos, y buena parte de esos casos están relacionados con el consumo de alcohol a bordo. American Airlines aseguró en un comunicado que la seguridad de sus clientes y de la tripulación es la prioridad de la empresa, y agradeció el profesionalismo de su personal durante el incidente del 3 de septiembre.
Cómo reaccionaron los pasajeros que vieron todo desde sus asientos
Varios pasajeros grabaron el momento en que la tripulación y los tres hombres inmovilizaban a Lundeen en su asiento, y ese material circuló primero en redes sociales antes de que medios como TMZ y Fox News lo replicaran. En los videos se escucha al hombre forcejeando mientras le sujetan las manos con los precintos plásticos.
Juan Mejia, el pasajero que ayudó a reducirlo, contó después que la sobrecargo mencionó haberle servido al menos una bebida alcohólica durante las primeras dos horas de vuelo, el mismo lapso que Cahn describió como una conversación tranquila antes de que todo cambiara. Ninguno de los pasajeros que participó en la contención resultó con heridas graves.
El caso también reabrió la discusión sobre el consumo de alcohol en primera clase, donde las bebidas suelen servirse sin límite antes del despegue y durante buena parte del vuelo. Varias aerolíneas estadounidenses han discutido en los últimos años reducir el número de tragos por pasajero en vuelos largos, aunque ninguna ha anunciado un cambio formal en sus políticas tras el episodio de Lundeen.
Cahn, quien fue el blanco directo de los insultos antisemitas, dijo que planea volver a volar a fines de mes. Espera que ese próximo vuelo sea, en sus palabras, mucho menos memorable que el del 3 de septiembre.

