Un nuevo tiroteo masivo en Estados Unidos deja seis muertos en desfile del 4 de julio

Por razones que no quedaron claras para la policía, un joven se subió a un techo con un rifle y comenzó a disparar contra un mar de familias.

En Highland Park, Illinois, al principio sonó como fuegos artificiales para los padres que habían llevado a sus niños emocionados a un encantador desfile del 4 de julio en su ciudad. O tal vez un saludo militar a la bandera.

Pero en cuestión de segundos, mientras los miembros de la banda de música y los políticos se desfilaban por la calle, los espectadores horrorizados se dieron cuenta de que el ruido de un techo cercano era un rifle de alto poder que disparaba balas a la multitud. Ataqué que dejó como saldo a seis personas muertas y docenas heridas.

El ataque en Highland Park, un suburbio usualmente seguro frente al lago al norte de Chicago, puso a la policía en una cacería humana en expansión que obligó a los residentes a refugiarse en el lugar durante gran parte del día y provocó que las ciudades vecinas cancelaran sus   eventos festivos. Aproximadamente ocho horas después, la policía dijo que había detenido a un hombre de 22 años a quien describieron como una persona de interés.

Incluso en un país azotado por la constancia de la violencia masiva —en los supermercados y las escuelas primarias y en las esquinas de las calles urbanas— la carnicería en Illinois resultó impactante.

Según Gun Violence Archive, un grupo de investigación sin fines de lucro, el tiroteo del lunes fue el número 15 de este año en el que al menos cuatro personas fueron asesinadas a tiros en los Estados Unidos.

El sospechoso

Por razones que no quedaron claras para la policía, las autoridades dijeron que un joven se subió a un techo con un rifle y comenzó a disparar contra un mar de familias en sillas de jardín que celebraban el Día de la Independencia.

Pasadas unas ocho horas, se conoció que Robert “Bobby” Crimo III, el sospechoso del  tiroteo, fue detenido.

El arresto se produjo después de que un oficial de policía de North Chicago lo vio y luego de una breve persecución. Crimo fue llevado a la estación de policía de Highland Park, dijo el jefe de policía Lou Jogmen.

De acuerdo con la información que se tiene, Crimo fue un usuario activo de redes sociales, donde aparentemente se hizo llamar «Awake the Rapper». Sus videos presagiaban sus presuntos actos violentos. En uno, parece dramatizar un tiroteo en una escuela. En otro, simula su propia muerte en un enfrentamiento con la policía. De hecho, fueron estas publicaciones las que ayudaron con la operación para arrestarlo.

Por su parte, la alcaldesa de Highland Park, Nancy Rotering, también confirmó que tiene una conexión con el sospechoso, ya que su padre se postuló sin éxito contra ella para alcalde en 2019.

Los investigadores apenas han comenzado a reconstruir el motivo y el método de este cruel atentando.

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Además, las autoridades dijeron que el sospechoso de 22 años era “conocido por la policía”. Con este panorama, una pregunta que se hará en los próximos días es: ¿Estaban al tanto de los videos violentos que han estado en línea durante muchos meses?

Las víctimas tienen entre 8 y 85 años

La forense del condado de Lake, Jennifer Banek, dijo que cinco personas murieron en el lugar, todos adultos, y otra murió en un hospital. No estaba claro qué edad tenía la sexta víctima, sin embargo, todas han sido identificadas.

Entre ellos estaba Nicolás Toledo, un abuelo que visitaba a su familia en Highland Park . También murió Jacki Sundheim, según North Shore Congregation Israel, donde trabajaba como maestra.

Decenas de heridos fueron trasladados al Hospital Highland Park, al Hospital Lake Forest y al Hospital Evanston. La “gran mayoría” recibió tratamiento por heridas de bala, aunque algunos “sufrieron lesiones como resultado del caos que siguió al desfile”, según NorthShore University Health Systems, propietaria de los hospitales Highland Park y Evanston.

En el Hospital Highland Park, el Dr. Brigham Temple dijo que 25 de las 26 personas tratadas allí eran víctimas de disparos y que 19 de ellas habían sido tratadas y enviadas a casa.

Temple aseguró que los pacientes que habían atendido tenían entre 8 y 85 años de edad. Alrededor de “cuatro o cinco” de ellos son niños.

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