Publicidad

Esta ciudad europea tendrá un gigantesco edificio de rocas vivas que busca convertirse en una nueva maravilla del mundo

Rotterdam Rocks reunirá naturaleza, arquitectura, hotel, restaurantes y miradores en siete estructuras gigantes abiertas al público.

Un conjunto de siete rocas gigantes cubiertas de plantas, terrazas y espacios para animales podría transformar por completo una de las zonas más importantes de Rotterdam.

El proyecto se llama Rotterdam Rocks y fue elegido como ganador de un concurso internacional que buscaba crear un nuevo referente arquitectónico dedicado a la sostenibilidad. Su diseño parece una montaña formada por enormes piedras apiladas, pero en su interior habrá exposiciones, restaurantes, espacios educativos, un hotel y miradores con vistas a la ciudad.

El estudio neerlandés MVRDV desarrolló la propuesta para la futura Shift Embassy, un destino cultural que será construido junto al río Mosa, conocido localmente como Maas. La intención es convertir el edificio en un lugar donde la arquitectura, la naturaleza y las actividades públicas formen parte de una misma experiencia.

Aunque algunas publicaciones lo han presentado como una futura “maravilla del mundo”, no se trata de una designación oficial. La expresión formó parte de la ambición del concurso organizado por Shift, que invitó a los participantes a imaginar un gran símbolo arquitectónico para impulsar nuevas formas de vivir de manera sostenible.

Rotterdam Rocks estará formado por siete rocas gigantes

El edificio estará compuesto por siete estructuras que simulan enormes formaciones rocosas apiladas. Desde diferentes ángulos, el conjunto parecerá una montaña verde levantada en medio de la ciudad.

Sin embargo, las rocas no serán bloques cerrados. Cada una tendrá espacios interiores que los arquitectos describen como “cuevas”, conectadas mediante recorridos, terrazas, escaleras y zonas de observación.

El proyecto tendrá una superficie aproximada de entre 25.000 y 30.000 metros cuadrados. Algunas publicaciones especializadas sitúan su inversión prevista alrededor de los 240 millones de euros, aunque el comunicado oficial más reciente de los responsables no establece todavía un calendario definitivo de construcción o apertura.

Una de las características más llamativas será la forma en que el público podrá recorrer Rotterdam Rocks. Dos rutas principales atravesarán el interior: una estará vinculada con las exposiciones y experiencias culturales, mientras que otra conectará los servicios de alojamiento, gastronomía y hospitalidad.

Además, una tercera ruta avanzará por la parte exterior de las rocas hasta llegar a una terraza abierta al público. Este camino permitirá caminar entre la vegetación y observar Rotterdam desde distintos niveles del edificio.

Tendrá hotel, restaurantes, exposiciones y miradores

Rotterdam Rocks no funcionará únicamente como una atracción arquitectónica. En su interior se desarrollará un programa cultural, educativo y turístico destinado tanto a los habitantes de la ciudad como a los visitantes internacionales.

- Patrocinado -

Uno de sus espacios principales será The Elysium, una experiencia inmersiva de aproximadamente 5.000 metros cuadrados. En lugar de limitarse a mostrar información sobre sostenibilidad, este espacio utilizará arte, historias y actividades para presentar ejemplos de innovación relacionados con la naturaleza, la energía, los viajes y la economía circular.

El proyecto también incluirá un hotel de 200 habitaciones, un restaurante, una zona gastronómica, espacios para eventos empresariales, actividades educativas, encuentros comunitarios y una plataforma de observación.

La terraza superior estará vinculada con The Elysium, mientras que otros miradores podrán ser visitados a través de los recorridos públicos. De esta manera, el edificio busca combinar una experiencia cultural con una nueva zona de paseo junto al río.

Shift, la organización que impulsa el proyecto, quiere que el lugar muestre soluciones sostenibles de una manera cercana. Su fundador, Don Ritzen, explicó que la intención es utilizar la curiosidad, el arte y la imaginación para ayudar a los visitantes a pensar en el papel que pueden desempeñar en la construcción de ciudades más resilientes.

Una fachada diseñada para plantas, agua y animales

La apariencia de las rocas tendrá una función que va más allá de lo visual. La superficie exterior contará con cavidades, hendiduras y pequeños espacios donde podrán acumularse tierra y agua.

Estas características permitirán incorporar plantas y crear hábitats para diferentes especies. El objetivo es que la fachada funcione como una superficie viva en lugar de ser solamente una cubierta decorativa.

Las terrazas también extenderán verticalmente el futuro parque de mareas que se construirá junto al río. Así, la naturaleza continuará desde el espacio público situado al nivel del agua hasta las zonas más altas de Rotterdam Rocks.

Winy Maas, socio fundador de MVRDV, señaló que el equipo decidió ampliar la idea inicial del concurso. El proyecto no debía crear espacios exclusivamente para las personas, sino también integrar árboles, plantas, agua, aire y hábitats animales.

- Patrocinado -

La estrategia utiliza la porosidad de las estructuras para mantener un edificio relativamente compacto y, al mismo tiempo, ampliar las áreas disponibles para la naturaleza.

Los renders muestran abundante vegetación y corrientes de agua que descienden entre las rocas. Sin embargo, estas imágenes corresponden a la fase de diseño y algunos elementos podrían modificarse durante el desarrollo técnico y el proceso de participación ciudadana.

La construcción será utilizada como laboratorio sostenible

Los responsables de Rotterdam Rocks también quieren convertir su construcción en un experimento público sobre arquitectura con bajas emisiones.

El proceso documentará qué materiales, sistemas y estrategias permiten reducir el impacto ambiental de un proyecto de esta escala. También mostrará cuáles soluciones funcionan mejor y qué obstáculos aparecen al intentar aplicarlas.

De acuerdo con MVRDV y Shift, Rotterdam Rocks servirá como un laboratorio para probar innovaciones de construcción baja en carbono. Los resultados podrían ayudar a que determinadas tecnologías sean utilizadas posteriormente en otros edificios.

Los materiales definitivos todavía no han sido anunciados. Por esta razón, no es posible afirmar qué porcentaje del edificio será fabricado con madera, concreto reciclado u otros componentes sostenibles.

La propuesta se encuentra en una etapa previa al diseño definitivo. Esto significa que varios aspectos estructurales, ambientales y técnicos todavía deberán ser estudiados antes de comenzar las obras.

MVRDV ganó entre 80 propuestas internacionales

El concurso internacional fue presentado en enero de 2025 y estuvo abierto a equipos multidisciplinarios formados por arquitectos, ingenieros, artistas, científicos, ecólogos y otros especialistas.

La primera etapa recibió 80 propuestas. Posteriormente, cinco estudios avanzaron a la fase final: Ecosistema Urbano, Heatherwick Studio, Mecanoo, Office for Political Innovation y MVRDV.

Los finalistas presentaron sus proyectos en marzo de 2026. Después de revisar las dos propuestas mejor valoradas, Shift eligió el diseño Rotterdam Rocks de MVRDV.

En el equipo ganador también participan las compañías Arup, Arcadis y DGMR, además de Studio Bertels y Joris Laarman Lab. Estas organizaciones aportan experiencia en ingeniería, sostenibilidad, diseño, planificación y desarrollo técnico.

El jurado destacó que Rotterdam Rocks propone una forma diferente de comunicar la sostenibilidad. En lugar de recurrir únicamente a cifras o explicaciones técnicas, el edificio intenta despertar interés mediante el descubrimiento, la sorpresa y la interacción con la naturaleza.

Rotterdam Rocks formará parte del nuevo distrito Waterkant

El edificio será construido en Waterkant, un nuevo desarrollo urbano situado en la ribera sur del río Mosa.

Este distrito contempla alrededor de 3.750 viviendas, escuelas, oficinas, restaurantes, espacios culturales, talleres para creadores y un campus dedicado a actividades deportivas urbanas. También contará con un parque de mareas y una zona habilitada para nadar en el río.

Los planes de movilidad incluyen una nueva estación de tren, una conexión mediante tranvía rápido y un puente entre las zonas norte y sur de Rotterdam. No obstante, estas infraestructuras forman parte de un desarrollo urbano más amplio y sus fechas pueden ser diferentes a las del edificio.

Waterkant pretende convertirse en un barrio resistente a los efectos del cambio climático y con una mayor presencia de naturaleza. Rotterdam Rocks ocupará una posición destacada dentro de esta transformación.

La elección de Rotterdam también guarda relación con la identidad arquitectónica de la ciudad. MVRDV ya ha desarrollado allí construcciones reconocidas como el Markthal, mientras que otros proyectos contemporáneos han convertido a Rotterdam en uno de los destinos europeos más asociados con la arquitectura experimental.

Qué falta para que Rotterdam Rocks comience a construirse

MVRDV entró en una fase corta de prediseño en junio de 2026 para comprobar y mejorar diferentes aspectos de la propuesta. La versión actual fue presentada oficialmente después de ese proceso inicial.

El siguiente paso confirmado será una etapa de participación local prevista para el otoño de 2026. Durante este periodo, habitantes, organizaciones y otros actores de Rotterdam podrán aportar opiniones sobre el proyecto.

Todavía no existe una fecha oficial de inauguración. Tampoco se ha comunicado cuándo comenzarán las obras ni cuánto tiempo tardará la construcción.

Por ahora, Rotterdam Rocks es el diseño ganador y no un edificio terminado. Su apariencia final dependerá de los estudios técnicos, los permisos, la participación ciudadana y las decisiones que se adopten durante las siguientes fases.

Shift tiene una ambición que va más allá de Rotterdam. La organización plantea crear en el futuro una red de espacios similares en seis continentes, cada uno adaptado a su entorno y enfocado en mostrar formas más sostenibles de vivir.

Si el proyecto avanza según lo planteado, las siete rocas vivas no solo cambiarán el paisaje junto al río Mosa. También podrían convertirse en uno de los nuevos símbolos arquitectónicos de Rotterdam y en una experiencia donde la naturaleza deje de rodear al edificio para comenzar a formar parte de él.

Publicidad