Estados Unidos anunció una nueva ofensiva contra el turismo de parto. El secretario de Estado, Marco Rubio, lo anunció el 23 de septiembre de 2026. El Departamento de Estado negará visas a quienes organicen o faciliten viajes para dar a luz en el país. El objetivo de esos viajes es obtener la ciudadanía para el bebé.
La medida no se limita a las madres. También alcanza a dueños de agencias, tramitadores, médicos extranjeros y ciertos familiares directos. La base legal es la sección 212(a)(3)(C) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad.
Qué es el turismo de parto y por qué Washington lo persigue
El turismo de parto consiste en viajar a Estados Unidos para que el hijo nazca allí. Casi siempre se hace con una visa de turista. Así, el bebé recibe la ciudadanía estadounidense por nacimiento, que garantiza la Enmienda 14 de la Constitución.
Según el Departamento de Estado, detrás de muchos de estos viajes hay redes comerciales. Estas empresas cobran decenas de miles de dólares por paquetes que incluyen el visado, el alojamiento y la atención médica. Además, algunas enseñan a sus clientes a ocultar el embarazo ante los cónsules.
Rubio lo presentó como un asunto de fraude migratorio. «Al restringir la expedición de visados a quienes participen en este fraude y se beneficien del mismo, estamos enviando un mensaje claro», dijo el secretario de Estado en su comunicado.
A quiénes afecta la nueva restricción de visas
El anuncio define cuatro grupos de personas que pueden quedar sin visa. Por eso, la política apunta sobre todo a quienes hacen negocio con estos viajes.
- Propietarios, operadores y gerentes de redes comerciales de turismo de parto.
- Intermediarios o «tramitadores» que preparan solicitudes con datos falsos o entrenan a los clientes para mentir.
- Médicos y proveedores de salud extranjeros que colaboran con estas redes.
- Personas que apoyan estas actividades de forma comercial, además de ciertos familiares directos.
El Departamento de Estado no publicó una lista de nombres ni de empresas. Tampoco precisó cuántas personas podrían verse afectadas por la medida.
Qué dice la sección 212(a)(3)(C)
Esta norma permite al secretario de Estado negar la entrada a ciertos extranjeros. Aplica cuando su presencia podría tener consecuencias graves para la política exterior del país. Es decir, se trata de una herramienta amplia y discrecional. De hecho, Washington la ha usado antes contra funcionarios acusados de corrupción o de socavar la democracia en otros países.
Qué pasa si ya tienes una visa de turista
La nueva política habla de negar la expedición de visas. Sin embargo, el Gobierno ya está revocando visas vigentes cuando sospecha de turismo de parto.
En agosto de 2026, el Departamento de Estado creó un grupo de trabajo especial contra esta práctica. Trabaja junto al Departamento de Seguridad Nacional. Desde entonces, ese equipo ha revocado más de 600 visas en todo el mundo, según el propio Gobierno.
En concreto, los cónsules comparan lo que el viajero declaró con su historial de viajes. También revisan la duración de las visitas, las fechas y la información de solicitudes anteriores. Si encuentran inconsistencias, pueden anular la visa y afectar futuros trámites.
Por su parte, mentir de forma deliberada en una solicitud tiene un castigo más duro. En ese caso, la persona puede recibir una prohibición permanente para obtener visas o entrar al país.
Viajar embarazada a Estados Unidos no está prohibido
Estar embarazada no es motivo automático para negar una visa. En cambio, las reglas castigan viajar con el propósito principal de dar a luz para lograr la ciudadanía.
Esa regla existe desde enero de 2020. Ese año, el Departamento de Estado fijó que la visa de turista se niega si el viaje busca ese objetivo. Además, quien viaje para recibir tratamiento médico debe demostrar que tiene un médico acordado y dinero para pagar.
Por eso, las autoridades recomiendan dar información completa y veraz en cada paso del proceso. Si una viajera embarazada necesita ir a Estados Unidos, estos son los pasos que conviene seguir.
- Declara con claridad el motivo real del viaje en el formulario DS-160.
- Lleva pruebas del propósito del viaje, como invitaciones, reservas o documentos de trabajo.
- Si el viaje es por atención médica, presenta la carta del médico, el presupuesto y la prueba de fondos.
- Responde con la verdad en la entrevista consular y ante el oficial de migración en el aeropuerto.
- Evita agencias que prometen «partos en Estados Unidos» o que aconsejan ocultar el embarazo.
Fechas clave de la medida
- 24 de enero de 2020: entra en vigor la primera regla de visas contra esta práctica.
- 20 de enero de 2025: Donald Trump firma la orden ejecutiva 14160 para limitar la ciudadanía por nacimiento.
- 30 de junio de 2026: la Corte Suprema declara inconstitucional esa orden en el caso Trump contra Barbara.
- Agosto de 2026: nace el grupo de trabajo, que ya suma más de 600 visas revocadas.
- 23 de septiembre de 2026: Marco Rubio anuncia la nueva política de restricción de visas.
Lo que todavía no está claro
El comunicado deja varias dudas abiertas. Por ejemplo, no fija una fecha de entrada en vigor distinta a la del anuncio. Tampoco explica cómo se identificará a los familiares que podrían quedar sin visa.
Además, el Gobierno no publicó cifras oficiales sobre cuántos bebés nacen cada año por turismo de parto. El Centro de Estudios de Inmigración, que defiende menos inmigración, calculó unos 33.000 casos al año. Sin embargo, esa cifra no es oficial y otros expertos la consideran alta.
Según Infobae, China es el principal foco de este negocio, seguida de Rusia. Aun así, la medida es global y aplica a cualquier nacionalidad, incluidas las de América Latina.
El contexto, la batalla por la ciudadanía por nacimiento
La nueva política llega después de una derrota judicial de Donald Trump. En su primer día de regreso a la Casa Blanca, el presidente firmó una orden sobre este tema. Buscaba negar la ciudadanía a hijos de inmigrantes sin papeles o con visas temporales.
Sin embargo, el 30 de junio de 2026 la Corte Suprema anuló esa orden. El presidente del tribunal, John Roberts, escribió que los nacidos en el país son ciudadanos. Eso aplica aunque sus padres estén de forma temporal o irregular. Así que la ciudadanía por nacimiento sigue intacta.
Por esa razón, el Gobierno cambió de estrategia. Ahora no busca quitar la ciudadanía al bebé, sino frenar a los padres y a las redes que los ayudan. En otras palabras, el foco pasó de los tribunales a los consulados.
Desde el regreso de Trump, el Gobierno ha revocado más de 175.000 visas por distintos motivos. El dato lo citó el South China Morning Post. El turismo de parto se suma así a la lista de prioridades migratorias de Marco Rubio.
Fuente: Departamento de Estado de EE. UU.

