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Alex Saab se declara culpable de lavado en Miami y pone 195 millones de dólares sobre la mesa

El empresario colombiano, señalado durante años como el testaferro de Nicolás Maduro, admitió lavado de dinero en una corte de Miami y aceptó pagar 195 millones de dólares y colaborar con la Fiscalía de EE. UU.

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Alex Saab se declara culpable de lavado de dinero. Lo hizo este 15 de septiembre ante una corte federal de Miami, en una audiencia que cierra uno de los capítulos judiciales más largos entre Venezuela y Estados Unidos. El empresario colombiano admitió los cargos de conspiración para lavado de dinero y transacciones financieras ilícitas, como parte de un acuerdo con la Fiscalía estadounidense.

La jueza Kathleen M. Williams, de la Corte del Distrito Sur de Florida, tomó la declaración. Saab reconoció haber participado en una conspiración para actividades ilícitas, fraude, sobornos a funcionarios públicos y ocultamiento del origen de los fondos. Cuando la jueza le preguntó cómo se declaraba, respondió sin rodeos: «Culpable, señoría».

Quién es Alex Saab y por qué su nombre pesa tanto en Venezuela

Saab entró al círculo cercano de Hugo Chávez en 2011, cuando su empresa firmó un contrato para suministrar viviendas prefabricadas dentro de la Misión Vivienda. De ahí construyó una red de negocios que lo convirtió, según la exfiscal venezolana Luisa Ortega, en «uno de los principales testaferros» de Nicolás Maduro.

La Fiscalía de EE. UU. lo acusa de haber usado ese contrato de vivienda para presentar documentos de importación falsos, por materiales que nunca llegaron a Venezuela, y de sobornar a funcionarios para que los aprobaran. Según el Departamento de Justicia, ese esquema movió cerca de 350 millones de dólares desde Venezuela hacia cuentas en el extranjero entre 2011 y 2015.

A esa causa se sumaron después señalamientos por el programa CLAP de distribución de alimentos, donde se le vinculó con la empresa Group Grand Limited y con la venta de comida a precios inflados al Estado venezolano.

De la cárcel en Cabo Verde al indulto de Biden y el regreso al poder

La Fiscalía estadounidense presentó la acusación original contra Saab el 25 de julio de 2019, con ocho cargos: uno de conspiración para lavado de dinero y siete cargos individuales de lavado. Casi un año después, el 12 de junio de 2020, Saab fue detenido en Cabo Verde cuando su avión hizo escala en el país africano.

El Supremo de Cabo Verde aprobó su extradición el 16 de marzo de 2021, y el traslado a Estados Unidos se concretó el 16 de octubre de ese año. Ya en Miami, enfrentó los cargos originales de conspiración para lavar dinero obtenido mediante sobornos.

El giro llegó en diciembre de 2023, cuando el entonces presidente Joe Biden lo indultó. Saab volvió a Venezuela y, en octubre de 2024, Maduro lo nombró ministro de Industria y Producción.

La caída de Maduro le cambió el guion

Ese cargo le duró poco. Tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 en una operación militar de Estados Unidos, la presidenta interina Delcy Rodríguez lo apartó del Gobierno. En mayo de 2026, Saab fue deportado de vuelta a territorio estadounidense para enfrentar cargos adicionales de corrupción.

Cuatro meses después llegó la declaración de culpabilidad que cierra, al menos en parte, más de siete años de litigio.

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Qué sigue ahora para Saab

El acuerdo de cooperación con la Fiscalía tiene doce páginas, aunque su contenido específico no se hizo público durante la audiencia. Saab enfrenta una pena máxima de 20 años de prisión, aunque la cooperación pactada puede influir en la sentencia final. Ante la jueza, negó que existiera algún trato oculto más allá de lo presentado en el expediente o que hubiera sido objeto de amenazas.

La fecha de sentencia quedó fijada para enero de 2027. Ese será el momento en que se sabrá cuánto pesó realmente su cooperación con las autoridades estadounidenses, y si su testimonio termina salpicando a otras figuras del entramado que operó alrededor de Maduro durante más de una década.

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