Alex Saab se declara culpable de lavado de dinero. Lo hizo este 15 de septiembre ante una corte federal de Miami, en una audiencia que cierra uno de los capítulos judiciales más largos entre Venezuela y Estados Unidos. El empresario colombiano admitió los cargos de conspiración para lavado de dinero y transacciones financieras ilícitas, como parte de un acuerdo con la Fiscalía estadounidense que incluye el pago de 195 millones de dólares y la entrega de información sobre altos funcionarios venezolanos.
La jueza Kathleen Williams, de la Corte del Distrito Sur de Florida, tomó la declaración. Saab reconoció haber participado en una conspiración para actividades ilícitas, fraude, sobornos a funcionarios públicos y ocultamiento del origen de los fondos. Cuando la jueza le preguntó cómo se declaraba, respondió sin rodeos: «Culpable, señoría». Apenas dos meses antes, el 24 de julio, se había declarado inocente de los mismos cargos.
Quién es Alex Saab y por qué su nombre pesa tanto en Venezuela
Saab entró al círculo cercano de Hugo Chávez en 2011, cuando su empresa firmó un contrato para suministrar viviendas prefabricadas dentro de la Misión Vivienda. De ahí construyó una red de negocios que lo convirtió, según la exfiscal venezolana Luisa Ortega, en «uno de los principales testaferros» de Nicolás Maduro.
La Fiscalía de EE. UU. lo acusa de haber usado ese contrato de vivienda para presentar documentos de importación falsos, por materiales que nunca llegaron a Venezuela, y de sobornar a funcionarios para que los aprobaran. Según el Departamento de Justicia, ese esquema movió cerca de 350 millones de dólares desde Venezuela hacia cuentas en el extranjero entre 2011 y 2015.
El mecanismo aprovechaba el control cambiario que regía en Venezuela: el Estado fijaba una tasa oficial de dólares muy por debajo del valor real del mercado, y quien lograra que le aprobaran esas divisas preferenciales para «importar» materiales de construcción podía multiplicar sus ganancias solo con la diferencia cambiaria. Saab, según la Fiscalía, presentó facturas por materiales que nunca cruzaron la frontera, cobró los dólares a tasa oficial y repartió sobornos para que nadie lo detectara.
A esa causa se sumaron después señalamientos por el programa CLAP de distribución de alimentos. Junto a su socio Álvaro Pulido Vargas, Saab habría creado empresas —entre ellas Group Grand Limited— para comprar mercancía en México y despacharla a Venezuela como ayuda alimentaria, cobrando de más al Estado venezolano por cada contrato.
Los nombres que aparecen junto a Saab en el acuerdo
El acuerdo de cooperación no se limita a Saab. En el expediente aparecen otros señalados por el mismo entramado: Álvaro Pulido Vargas, José Gregorio Vielma Mora, Emmanuel Enrique Rubio González y Carlos Rolando Lizcano, además de dos personas identificadas únicamente como «coacusado 1» y «coacusado 3».
Vielma Mora, hoy diputado de la Asamblea Nacional de Venezuela, habría recibido sobornos de hasta 17 millones de dólares por facilitar la adjudicación de contratos del programa CLAP, según el expediente citado por la prensa. Pulido Vargas, por su parte, lleva años señalado como prófugo de la justicia estadounidense. Ninguno de estos señalamientos equivale a una condena: son parte de una investigación en curso que la cooperación de Saab podría alimentar.
De la cárcel en Cabo Verde al indulto de Biden y el regreso al poder
La Fiscalía estadounidense presentó la acusación original contra Saab el 25 de julio de 2019, con ocho cargos: uno de conspiración para lavado de dinero y siete cargos individuales de lavado. Casi un año después, el 12 de junio de 2020, Saab fue detenido en Cabo Verde cuando su avión hizo escala en el país africano.
El Supremo de Cabo Verde aprobó su extradición el 16 de marzo de 2021, y el traslado a Estados Unidos se concretó el 16 de octubre de ese año. Ya en Miami, enfrentó los cargos originales de conspiración para lavar dinero obtenido mediante sobornos.
El giro llegó en diciembre de 2023, cuando el entonces presidente Joe Biden lo indultó. Saab volvió a Venezuela y, en octubre de 2024, Maduro lo nombró ministro de Industria y Producción.
La caída de Maduro le cambió el guion
Ese cargo le duró poco. Tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 en una operación militar de Estados Unidos, la presidenta interina Delcy Rodríguez lo apartó del Gobierno. En mayo de 2026, Saab fue deportado de vuelta a territorio estadounidense para enfrentar cargos adicionales de corrupción, escoltado por agentes de la DEA en su llegada.
Cuatro meses después llegó la declaración de culpabilidad que cierra, al menos en parte, más de siete años de litigio entre la defensa de Saab y la Fiscalía de Estados Unidos. Es, además, la primera vez que uno de los nombres señalados en este expediente se sienta ante una jueza estadounidense a admitir los hechos.
Qué sigue ahora para Saab
El acuerdo de cooperación con la Fiscalía tiene doce páginas, aunque no todo su contenido se hizo público durante la audiencia. Saab enfrenta una pena máxima de 20 años de prisión por la conspiración de lavado de dinero, pero los fiscales ya se comprometieron a recomendar una sentencia en el rango más bajo permitido por las pautas federales, a cambio de su cooperación. Ante la jueza, negó que existiera algún trato oculto más allá de lo presentado en el expediente o que hubiera sido objeto de amenazas.
La fecha de sentencia quedó fijada para enero de 2027. Ese será el momento en que se sabrá cuánto pesó realmente su cooperación con las autoridades estadounidenses, y si su testimonio sobre Vielma Mora y el resto de señalados termina abriendo nuevos procesos contra funcionarios venezolanos.
El caso llega, además, en un momento en que el propio Gobierno interino de Delcy Rodríguez ha buscado tender puentes con Washington tras la caída de Maduro. La declaración de culpabilidad de uno de los operadores financieros más señalados del chavismo se suma a esa reacomodación de piezas entre Caracas y Estados Unidos, ahora con Saab convertido en testigo cooperante en lugar de acusado.

