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Demócratas voltean 7 escaños y recuperan Cámara y Senado: Trump acepta la derrota

Los demócratas se quedaron con las dos cámaras del Congreso en las elecciones de mitad de mandato, ganaron en bastiones republicanos como Texas y Kansas, y la prensa de todo el mundo describió la jornada como una ola azul. Donald Trump aceptó el resultado y prometió trabajar con la nueva mayoría, aunque advirtió que vetará cualquier ley «descabellada».

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Los demócratas recuperaron este martes el control de la Cámara de Representantes y del Senado de Estados Unidos en las elecciones de mitad de mandato. El partido del presidente Donald Trump perdió las dos cámaras en una misma noche, un desenlace que no se veía desde hacía más de una década. Los republicanos llegaron a la jornada con mayoría en todo el Congreso y con la Casa Blanca en su poder.

El nuevo Congreso asumirá en enero de 2027. Desde ese momento, Estados Unidos entrará en una etapa de gobierno dividido: Trump seguirá en la Casa Blanca, pero necesitará negociar cada ley con una mayoría demócrata. Esa mayoría ya anunció que usará su poder para investigar a la administración y para frenar sus iniciativas legislativas.

Los números de la ola azul

El Senado entregó la mayor sorpresa de la noche. Los demócratas necesitaban voltear cuatro escaños republicanos para quedarse con la cámara alta y terminaron volteando siete, según el conteo de la agencia AP. CNN proyectó el Senado para los demócratas a las 11:35 de la noche, hora del Este, y la AP confirmó la proyección poco después.

Con el conteo todavía en curso, la AP situaba a los demócratas con 54 escaños en el Senado durante la mañana del miércoles. Dos contiendas seguían sin definirse, en Alaska y en Misisipi, y solo pueden cambiar el tamaño final de la mayoría. En la Cámara de Representantes, los demócratas superaron los 218 escaños necesarios para la mayoría. Las proyecciones de NBC News apuntaban a que el partido podría acercarse a los 258 escaños cuando termine el conteo, su cifra más alta desde 2009.

La participación rondó el 50 % de los votantes habilitados, según una estimación preliminar publicada por The Times. Decenas de millones de personas votaron en una jornada que ambos partidos presentaron como un referéndum sobre el presidente.

Victorias en territorio republicano

Texas protagonizó el triunfo más simbólico de la noche. El demócrata James Talarico derrotó al fiscal general Ken Paxton, respaldado por Trump, y ganó un escaño en el Senado por ese estado por primera vez en más de 30 años. CNN describió esa contienda como la carrera al Senado más cara de la historia de Estados Unidos. En el mismo estado, la demócrata Gina Hinojosa derrotó al gobernador Greg Abbott, que buscaba un cuarto mandato, y se convertirá en la primera latina en gobernar Texas, según reportó El País.

Kansas eligió a su primer senador demócrata desde 1932. El pastor Adam Hamilton derrotó al senador republicano Roger Marshall en un estado que Trump ganó con comodidad en 2024. En Carolina del Sur, la demócrata Annie Andrews ganó un escaño que los republicanos controlaban desde 1964 y derrotó a la candidata que el propio Trump había elegido, según Reuters.

En Maine, la republicana Susan Collins perdió su escaño después de casi 30 años en el Senado. El demócrata Troy Jackson se quedó con esa banca. En Ohio, Sherrod Brown completó su regreso político y derrotó al republicano Jon Husted. En Carolina del Norte, el exgobernador Roy Cooper ganó su carrera al Senado con amplitud. En Míchigan, Abdul El-Sayed se convirtió en el primer musulmán en llegar al Senado, según El País. Florida fue la excepción de la noche: los republicanos retuvieron su escaño en el Senado y ganaron la gobernación.

El costo de la vida empujó el voto de castigo

Reuters explicó el resultado desde el bolsillo de los votantes. La agencia señaló una profunda frustración por la guerra con Irán, que muchos estadounidenses consideran impopular, y una ansiedad creciente por el alto costo de la vida. Los demócratas centraron su campaña en la corrupción y en los precios, y culparon a los aranceles de Trump de encarecer la vida diaria.

Ese mensaje funcionó incluso en condados que votaron por Trump hace dos años. Los márgenes republicanos se desplomaron en zonas rurales del centro del país. Varios candidatos que Trump impuso en contiendas clave perdieron contra rivales demócratas, según el análisis de CNN. Los estrategas de ambos partidos leyeron la noche como un voto de castigo directo contra el presidente.

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La reacción de Trump

Trump aceptó el resultado y felicitó a los demócratas en una entrevista con Fox News, según Reuters. El presidente dijo que colaborará con la nueva mayoría en temas como la inmigración. Al mismo tiempo, amenazó con vetar cualquier proyecto de ley «descabellado» que apruebe el nuevo Congreso.

En la transmisión en directo de Politico durante la noche electoral, Trump ya había anticipado ese tono. «Vamos a trabajar con los demócratas para asegurarnos de que las cosas vayan bien para nuestro país. Es muy importante», dijo el presidente, según recogió CNN. El País también registró una frase suya de la noche: «Estoy un poco sorprendido. Pensé que lo haríamos mejor».

El mismo medio español citó su mensaje en Truth Social, donde Trump buscó desmarcarse de la derrota. «¡Yo no aparecía en la papeleta y, si hubiera aparecido, habríamos ganado con una victoria aplastante!», escribió el presidente. Infobae, por su parte, reportó que Trump publicó y borró minutos después un primer mensaje en esa misma red, en el que se mostraba abatido por el resultado. Esa publicación borrada no apareció en los despachos de las agencias internacionales.

Así lo contó la prensa del mundo

Los periódicos del planeta eligieron metáforas de agua para contar la misma noche, según el repaso de portadas que publicó Infobae. The Washington Post tituló su portada «Democrats ride historic blue wave» y habló de un repudio contundente a Trump. El diario alemán Bild resumió la jornada en dos palabras: «¡Tsunami azul!». En Chile, El Mercurio habló del «maremoto azul que golpea a Trump».

En Europa, Le Monde escribió que Trump encajó «un revés electoral sin precedentes». El italiano La Repubblica tituló «La venganza de Estados Unidos» y sostuvo en su análisis que «la era de Trump ha terminado». El País de España describió «la ola azul» que castiga al presidente. The Guardian afirmó que esa ola arrasa la presidencia de Trump.

En América Latina, Clarín de Argentina tituló «Derrota histórica para Trump» y La Nación escribió «Trump golpeado en las urnas». En Colombia, El Tiempo afirmó que «la ola azul ahoga la agenda de Trump» y El Espectador tituló «Trump pierde el control del Congreso». En Brasil, Folha de Sao Paulo escribió que una ola azul azota la política de Trump. En Asia, el chino Global Times concluyó que «Trump paga el precio de sus políticas» y el japonés Asahi Shimbun señaló que la ola azul cambia el mapa político de Estados Unidos.

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