El FBI abrió una investigación sobre más de 100 cartas con una sustancia desconocida. Las cartas fueron enviadas a funcionarios electorales, oficinas del Congreso y otros destinatarios en Estados Unidos. La pesquisa se adelanta a menos de tres semanas de las elecciones de medio término del 3 de noviembre. La agencia confirmó este jueves que adelanta la pesquisa junto al Servicio de Inspección Postal y la Policía del Capitolio.
Tres funcionarios electorales tienen acceso a la investigación. Según ellos, las autoridades les informaron que se enviaron más de 100 cartas a personas y grupos en todo el país. Así lo reportó Votebeat, organización especializada en cobertura electoral. Entre los destinatarios figuran al menos dos senadores —Alex Padilla, de California, y Chris Murphy, de Connecticut— y una organización dedicada a encuestas electorales. Todavía no está claro cuántas cartas llegaron a funcionarios electorales y cuántas a políticos u otros destinatarios, matizó el medio.
Qué contienen las cartas sospechosas que investiga el FBI
Algunas de las cartas contenían un polvo blanco. «Algunas de las cartas contenían una sustancia desconocida y estamos trabajando de cerca con nuestros socios policiales para responder a cada incidente», dijo Brendan Donahue, inspector jefe adjunto del Servicio de Inspección Postal. Las autoridades pidieron que cualquier carta, paquete o sustancia inusual se trate como potencialmente peligrosa y se maneje según los protocolos de seguridad establecidos.
En Louisiana, un empleado abrió una de las cartas el martes y fue trasladado a una sala de emergencias por precaución. No resultó herido y los análisis no encontraron evidencia de sustancias dañinas, informó la oficina del secretario de estado. En Oklahoma, la Junta Electoral estatal evacuó sus oficinas tras recibir un sobre con polvo blanco el martes. El secretario Paul Ziriax aseguró que ningún trabajador resultó afectado y que el incidente no compromete la realización de las elecciones. En Ohio, el Servicio de Inspección Postal interceptó un paquete con polvo blanco. El paquete iba dirigido a la oficina del secretario de estado Frank LaRose. Cada una de las cartas sospechosas recuperadas pasa ahora por análisis de laboratorio. Los análisis determinarán si el polvo representa un peligro real para quienes manipulan la correspondencia.
Los estados afectados por los envíos
Los envíos alcanzaron oficinas en Louisiana, Oklahoma, Ohio, New Hampshire, Pennsylvania y Connecticut. En New Hampshire, el secretario de estado David Scanlan confirmó que agentes federales interceptaron una carta dirigida a su despacho antes de su entrega. El Departamento de Estado de Pennsylvania informó que el Servicio de Inspección Postal bloqueó la entrega de una carta sospechosa el miércoles. En Connecticut, el FBI avisó al secretario de estado sobre una carta interceptada. La oficina local de la agencia confirmó que se produjeron «múltiples intercepciones».
El alcance nacional es lo que más preocupa a los investigadores. No se trata de un incidente aislado en una sola oficina. Es una campaña coordinada contra la maquinaria electoral en varios estados al mismo tiempo. Los destinatarios incluyen tanto a funcionarios electorales como a legisladores federales.
La alerta dentro del Senado de Estados Unidos
El sargento de armas del Senado envió una comunicación al personal del Congreso. En ella advierte que las cartas deben tratarse como potencialmente peligrosas y reportarse de inmediato. La nota indica cómo identificar los envíos: decoloración del sobre, polvo visible saliendo del paquete y matasellos que no coinciden con la dirección del remitente. Una imagen incluida en la comunicación mostraba una dirección de retorno marcada con las siglas «DSA» y matasellos de la ciudad de Nueva York.
La oficina del senador Chris Murphy confirmó que recibió una de las cartas sospechosas. «Nuestra oficina fue informada de inmediato por el FBI, el sargento de armas y la Policía del Capitolio, y seguimos trabajando de cerca con ellos y con las fuerzas del orden federales», dijo Josh Sorbe, portavoz del legislador. La oficina del senador Alex Padilla también recibió una notificación del FBI. El Servicio de Inspección Postal interceptó una carta antes de que llegara a una de sus sedes.
Las autoridades trabajan para interceptar más cartas antes de que lleguen a su destino, aunque admiten que es posible que algunas alcancen a sus destinatarios. Por eso pidieron al personal del Congreso no manipular correspondencia inusual y abandonar el área donde se descubra.
El Senado de Estados Unidos ya había reforzado sus protocolos de revisión de correspondencia en años anteriores. Sin embargo, una alerta de esta magnitud resulta inusual: cartas sospechosas llegando a despachos de senadores de ambos partidos. El Senado de Estados Unidos centraliza la inspección del correo dirigido a sus miembros a través de la oficina del sargento de armas. Esa oficina ahora coordina con el FBI la intercepción de las cartas sospechosas que siguen en circulación.
A tres semanas de las elecciones de medio término
La investigación se conoció a 19 días de las elecciones de medio término del 3 de noviembre. En esos comicios se define el control del Congreso estadounidense. Votebeat describió el caso como un ejemplo inusualmente amplio de amenazas físicas contra trabajadores electorales en medio de una campaña de alta tensión.
El mismo jueves, el FBI emitió un aviso de servicio público sobre amenazas contra trabajadores electorales y centros de votación. En él pidió a la ciudadanía reportar amenazas creíbles a la policía local o directamente a la agencia. El mensaje llega en un ciclo electoral en el que funcionarios y trabajadores electorales enfrentan niveles crecientes de hostigamiento.
Los funcionarios electorales en los estados afectados insistieron en que los incidentes no comprometen la votación. «Tenemos el deber con los ciudadanos de Ohio de entregar elecciones seguras y accesibles, y este tipo de amenazas cobardes no nos van a detener en esa misión», dijo Frank LaRose, secretario de estado de Ohio.
El antecedente de 2023
Los envíos recuerdan una oleada similar ocurrida en 2023, cuando varias oficinas electorales recibieron sobres con fentanilo. En ese entonces, el comunicado del FBI también habló de una «sustancia desconocida», la misma expresión que usan ahora las autoridades. Hasta el momento, en el caso actual, las agencias no han identificado públicamente la sustancia, no han anunciado un posible motivo ni han nombrado sospechosos.
La investigación sigue activa. Las autoridades recordaron que la presencia de un polvo no identificado no establece por sí sola que el material sea tóxico. Los análisis de laboratorio determinarán la naturaleza exacta de la sustancia desconocida encontrada en los sobres.

