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Seis decretos y 117 presos trasladados, así arrancó el gobierno de De la Espriella

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Prometió 90 decretos para el primer día y firmó seis, mientras ordenaba el mayor traslado de cabecillas de los últimos años

Colombia estrenó presidente el viernes y desde entonces no ha parado de recibir noticias. El gobierno de De la Espriella arrancó con 117 presos trasladados, 18 ministros nombrados y un consejo de seguridad que se estiró hasta la madrugada. También arrancó con una brecha grande entre lo que se ejecutó y lo que solo se anunció.

Abelardo de la Espriella asumió el 7 de agosto en la Arena de la Universidad Santiago de Cali, la primera posesión presidencial celebrada fuera de Bogotá. Su discurso duró cerca de una hora y veinte minutos. Después empezó el trabajo.

El traslado de 117 presos que abrió el mandato

La primera decisión del gobierno de De la Espriella con efectos visibles llegó desde las cárceles. El Inpec trasladó a 117 personas privadas de la libertad consideradas de alto perfil y vinculadas a procesos de negociación de paz.

La operación empezó horas antes de la posesión, según la Oficina de Prensa de la Presidencia, y se ejecutó por instrucción directa del mandatario. Los internos fueron reubicados en penales de alta seguridad de Bogotá, Medellín, Girón, Valledupar, La Dorada, Palmira, Ibagué y El Barne.

El movimiento más grande ocurrió en la cárcel La Paz de Itagüí. El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, confirmó la salida de 103 cabecillas que estaban recluidos allí.

Entre los trasladados figuran Freyner Alfonzo Ramírez García, alias Carlos Pesebre, y José Leonardo Muñoz Martínez, alias Douglas. Según El Tiempo, ambos fueron llevados al aeropuerto Enrique Olaya Herrera de Medellín y de ahí a Bogotá, con destino a La Picota.

El primer consejo de seguridad terminó de madrugada

El viernes por la noche, apenas terminada la posesión y la primera sesión del consejo de ministros, el presidente encabezó un consejo de seguridad en el Cantón Militar Pichincha de Cali. La reunión se extendió hasta la madrugada del sábado.

Los ejes fueron tres. Los cultivos de uso ilícito, la situación de la vía Panamericana y la persecución a alias Iván Mordisco.

La gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, explicó que se acordó articular ministerios y Fuerza Pública para intervenir las economías ilícitas. El alcalde de Cali, Alejandro Eder, insistió en reforzar la presencia institucional en la región.

La prueba llegó rápido. Tras el encuentro se registró un ataque contra un peaje en la vía Popayán–Santander de Quilichao, y el presidente respondió que «no habrá refugio, no habrá contemplaciones y no habrá impunidad».

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Los 90 decretos que se quedaron en seis

Aquí aparece el primer contraste incómodo del gobierno de De la Espriella. Durante la campaña prometió firmar 90 decretos el primer día. Firmó seis.

El más relevante fue el Decreto 1136 del 7 de agosto, que formalizó el nombramiento de los 18 ministros. El Decreto 1134 designó a Andrés Barreto como secretario jurídico de la Presidencia.

El perfil de Barreto llamó la atención por un motivo evidente. Dirigió la firma De La Espriella Lawyers entre marzo de 2023 y abril de 2026, antes de pasar al despacho presidencial.

Los 84 decretos restantes siguen pendientes. Todavía no se sabe si llegarán en las próximas semanas o si la cifra fue un recurso de campaña.

Quiénes integran el gabinete

El gabinete del abogado que llegó a la Casa de Nariño mezcla política tradicional y mundo jurídico. En Interior quedó Rodrigo Lara Restrepo y en Relaciones Exteriores, Omar Bula.

Miguel Gómez Martínez asumió Hacienda, Iván Cancino llegó a Justicia y Jorge Eduardo Mora tomó Defensa. Elsa Noguera quedó al frente de Transporte.

En el bloque social, Ana María Vesga Gaviria dirige Salud y Protección Social, mientras Natalia Eugenia López Fuentes asumió Trabajo.

El tamaño del gabinete tiene lectura política. Una de las promesas centrales fue reducir el Estado y contener el gasto, así que la composición funciona como primera prueba de esa apuesta.

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Por qué la posesión se hizo en Cali

El escenario no salió del azar. Durante la campaña, el suroccidente funcionó como símbolo de la propuesta de seguridad y de descentralización que defendió el candidato.

Haber jurado allí, y haber montado el primer consejo de seguridad en la misma ciudad, refuerza ese mensaje. El Valle del Cauca es una de las regiones más golpeadas por la violencia de los últimos años.

El Congreso tuvo que aprobar que el acto se realizara fuera de Bogotá, algo inédito en la historia republicana. La ceremonia contó con la presencia del expresidente Álvaro Uribe y de varios mandatarios extranjeros.

José Manuel Restrepo juró como vicepresidente en el mismo acto. Con eso, De la Espriella se convirtió en el presidente número 61 del país.

El contexto que hereda

El nuevo mandatario llegó tras la segunda vuelta más ajustada en décadas. Superó al senador Iván Cepeda el 21 de junio en una jornada con la mayor participación registrada en unas presidenciales colombianas.

Muchos de esos votantes son los mismos que pensaban irse del país si el rumbo no cambiaba. Esa cifra tiene doble filo. El gobierno de De la Espriella parte con un respaldo enorme en votos, pero también con un país partido casi por la mitad.

Por eso su discurso insistió en gobernar para todos los colombianos. La polarización de los últimos cuatro años aparece como el problema de fondo que su equipo dice querer cerrar.

Mientras tanto, el expresidente Gustavo Petro terminó su mandato el mismo 7 de agosto. Su administración quedó marcada por los choques constantes con otras ramas del poder.

Lo que el gobierno de De la Espriella solo ha anunciado

La lista de intenciones del gobierno de De la Espriella es bastante más larga que la de hechos. En su discurso, el presidente anunció un decreto con el listado oficial de organizaciones consideradas terroristas, pensado para dar herramientas legales a la Fuerza Pública.

También prometió construir megacárceles con controles especiales, destinadas a impedir que los internos coordinen actividades con estructuras externas. Ninguna está en obra todavía.

En materia energética anunció que se autorizará el fracking bajo criterios de responsabilidad y sostenibilidad, con el argumento de garantizar seguridad energética. Además planteó una reestructuración del servicio exterior y la renovación de las cúpulas militar y policial.

Noticias Caracol informó que el Ejecutivo prepara un decreto para vincular a Colombia al grupo Escudo de las Américas, una alianza de seguridad impulsada por Estados Unidos. Ese documento no se ha expedido.

La puerta que cerró en el primer discurso

Hubo un anuncio que fue en dirección contraria. El mandatario descartó de forma expresa convocar una asamblea constituyente o modificar los mecanismos de permanencia en el poder.

El punto no es menor en el contexto colombiano reciente, donde la discusión sobre una constituyente marcó buena parte del debate político del último año.

En lo económico defendió aliviar la carga sobre quienes invierten y generan empleo, con la idea de que la prosperidad no se construye gravando el éxito. Esa línea aún no se traduce en un proyecto radicado.

Qué falta por verse

Las primeras 72 horas dejaron un patrón claro. Seguridad y cárceles avanzaron con hechos, mientras el resto de la agenda quedó en el terreno del anuncio.

El siguiente termómetro serán los decretos que se expidan esta semana y los proyectos que el Ejecutivo radique ante el Congreso. Ahí se medirá cuánto de la promesa se convierte en norma.

También queda pendiente la reacción del Legislativo. El gobierno de De la Espriella no logró que su candidato, Alfredo Deluque, presidiera el Senado, así que buena parte de su programa dependerá de negociaciones que todavía no empiezan.

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