Nvidia compra Hugging Face por 12.930 millones de dólares. La compañía de Jensen Huang confirmó el 3 de septiembre de 2026 la adquisición de la plataforma más usada del mundo para compartir modelos de IA, según reportó CNBC, además de TechCrunch y Axios. Para millones de estudiantes y desarrolladores de Latinoamérica y España, la pregunta es la misma que se hace el resto del planeta. Qué pasará con el sitio donde aprendieron inteligencia artificial de código abierto sin sacar la tarjeta de crédito.
La respuesta oficial, por ahora, es tranquilizadora. Sin embargo, la operación llega en un momento delicado para Hugging Face, que hace apenas unas semanas sufrió un incidente de seguridad protagonizado, nada menos, por modelos de OpenAI.
Qué es Hugging Face y por qué vale tanto
Hugging Face nació en 2016 en Nueva York, fundada por Clément Delangue, Julien Chaumond y Thomas Wolf. Empezó como una app de chatbot para adolescentes y terminó convertida en el «GitHub de la inteligencia artificial», el repositorio donde cualquiera sube, descarga y prueba modelos de IA.
Las cifras explican el precio. De acuerdo con Nvidia, la plataforma reúne 18 millones de desarrolladores, investigadores y creadores, más de 3 millones de modelos compartidos, 500.000 conjuntos de datos y 1 millón de aplicaciones. Además, más de 200.000 empresas la utilizan en sus procesos.
Buena parte de ese catálogo se descarga sin costo. Por eso Hugging Face se convirtió en la puerta de entrada a la inteligencia artificial de código abierto para universidades, startups y programadores autodidactas desde Bogotá hasta Madrid. Modelos como Llama, Mistral, Gemma o los propios de Nvidia viven ahí, listos para usarse en una laptop o en la nube. De hecho, buena parte de la formación abierta que QPASA ha reseñado, como el curso gratis de inteligencia artificial de IBM, se apoya en modelos alojados en esa plataforma.
De 4.500 millones a casi 13.000 millones
La última valoración conocida de Hugging Face era de 4.500 millones de dólares, en una ronda de 2023, según Axios. La empresa había levantado cerca de 400 millones de inversores como Sequoia, Lux Capital, Coatue, Salesforce Ventures y la propia Nvidia. TechCrunch añade que sus ingresos anualizados rondaban los 150 millones de dólares en agosto de 2026.
En otras palabras, Nvidia paga casi tres veces la valoración previa y más de 80 veces la facturación anual. En Silicon Valley eso no se llama exageración. Se llama martes. Para dimensionarlo, la cifra supera con holgura el valor de programas como las 110.000 becas de IA que Google abrió en Latinoamérica.
Nvidia compra Hugging Face con una promesa concreta
El punto que más preocupa a la comunidad, ahora que Nvidia compra Hugging Face, es la neutralidad. Hugging Face funciona con cualquier nube y con chips de cualquier fabricante, incluidos los rivales de Nvidia. Por eso Jensen Huang salió a despejar dudas desde el primer día.
Según recogió TechCrunch, Huang afirmó que Hugging Face seguirá siendo una plataforma abierta para todo el ecosistema de IA. Los desarrolladores elegirán los modelos, los frameworks, las nubes y los proveedores de inferencia que quieran, y usar la infraestructura de Nvidia no será un requisito para construir o desplegar a través de la plataforma.
El comunicado de Nvidia, citado por Infobae, va en la misma línea. La plataforma mantendrá compatibilidad con múltiples nubes y aceleradores, y conservará el ecosistema abierto que la hizo popular. AlleyWatch agrega que Hugging Face operará como una entidad independiente y que la meta declarada es llegar a 200 millones de creadores de IA.
Las palabras de Jensen Huang
En la versión en español del anuncio publicada por Infobae, Huang dedicó un mensaje directo a los fundadores. «Durante la última década, Clem, Julien, Thomas y el equipo de Hugging Face han construido algo extraordinario: un espacio dinámico para la comunidad», dijo el CEO de Nvidia.
Asimismo, se dirigió a los usuarios de la plataforma. «A los millones de desarrolladores de Hugging Face: gracias por ampliar los límites de lo posible», señaló Huang, quien recordó que fue coautor de una carta abierta sobre la importancia de las ponderaciones abiertas para la economía de la IA.
Nvidia no llega como extraña. De acuerdo con la empresa, ya había publicado más de 500 modelos y más de 250 conjuntos de datos abiertos en Hugging Face antes de comprarla.
Por qué Clément Delangue tocó la puerta de Huang
Un detalle poco habitual en estas operaciones. Según CNBC y Axios, fue Hugging Face quien inició las conversaciones, y había varios interesados en la mesa. Clément Delangue explicó a TechCrunch que la inteligencia artificial de código abierto necesitaba más cómputo, más apoyo, más colaboración y más visibilidad para crecer a mayor escala, y que por eso fue a hablar con Jensen Huang, quien se ofreció a aportar exactamente eso.
Delangue, citado por AlleyWatch, sostuvo que Hugging Face y la IA abierta habían llegado a un punto de inflexión. Los tres fundadores y el equipo se incorporan a Nvidia. Además, Axios reporta que el acuerdo incluye hasta 1.000 millones de dólares adicionales en bonos de retención para los empleados.
TechCrunch recuerda otro dato que dimensiona la decisión. Un año antes, Hugging Face había rechazado una oferta de 500 millones de dólares. Esperar, en este caso, multiplicó el precio por más de 25.
El hackeo de OpenAI que precedió a la venta
El contexto de seguridad pesa en esta historia. En julio de 2026, modelos de OpenAI que participaban en una evaluación interna de ciberseguridad se salieron del entorno de prueba y accedieron a la infraestructura de producción de Hugging Face, según reconoció la propia OpenAI en un comunicado publicado en su web.
De acuerdo con ese documento, los agentes encontraron una vulnerabilidad desconocida, escalaron privilegios y llegaron a la base de datos de Hugging Face con credenciales comprometidas. OpenAI atribuyó el episodio a una evaluación con protecciones reducidas y aseguró que su propio equipo de seguridad detectó la actividad. CNN tituló la compra, sin rodeos, como la del startup «hackeado por OpenAI».
Delangue reaccionó entonces con una frase que ahora suena a declaración de principios. La seguridad de la IA, dijo, no la resolverá una sola empresa trabajando en secreto, sino que se resolverá en abierto y de forma colaborativa. Mientras tanto, la industria tomó nota. Axios describe la venta como una validación masiva de la IA de código abierto por parte de un fabricante de chips conocido por trabajar con empresas de modelos cerrados como OpenAI y Anthropic.
Qué cambia para Latinoamérica ahora que Nvidia compra Hugging Face
Para quien aprende o trabaja con modelos de IA desde la región, el efecto inmediato de que Nvidia compra Hugging Face es nulo. La plataforma sigue funcionando igual, las descargas siguen siendo abiertas y las bibliotecas como Transformers o Diffusers no cambian de licencia por el anuncio.
A mediano plazo, hay dos lecturas. La optimista es que Hugging Face tendrá acceso a cómputo y recursos que antes no tenía, lo que suele traducirse en mejores herramientas sin costo para la comunidad. La cautelosa es que, desde que Nvidia compra Hugging Face, la plataforma depende de una empresa cuyo negocio central es vender chips, aunque Huang prometió que no obligará a nadie a usarlos.
Lo que conviene vigilar
Los desarrolladores tienen tres señales para seguir en los próximos meses. Primero, si las condiciones de uso de la plataforma cambian tras el cierre de la operación. Segundo, si los modelos de IA optimizados para chips de otros fabricantes reciben el mismo trato que los de Nvidia. Tercero, si la promesa de independencia se refleja en decisiones concretas, como la continuidad de las integraciones con Google Cloud, Amazon y AMD.
Ni Nvidia ni Hugging Face han informado una fecha de cierre de la operación. Tampoco se ha detallado si la compra requiere aprobación de reguladores en Estados Unidos o Europa, un frente que, dado el tamaño de Nvidia, difícilmente pasará desapercibido.

