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Hallan indicios de cámaras ocultas tras la tumba de Tutankamón y podrían guardar a Nefertiti

Un exministro de Antigüedades de Egipto lidera el estudio, que detectó un corredor de dos metros de ancho sellado desde la antigüedad, y propone introducir cámaras en noviembre

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La tumba de Tutankamón podría esconder un complejo de pasillos y salas que nadie ha pisado en más de 3.000 años. Un nuevo estudio reunió pruebas de radar y de gravedad que apuntan a espacios vacíos detrás de los muros. Sus autores creen que allí podría estar enterrada la reina Nefertiti.

El trabajo se publicó el 17 de septiembre de 2026 y la revista Nature lo reseñó en exclusiva. Lo lidera Mamdouh Eldamaty, exministro de Antigüedades de Egipto y profesor de la Universidad Ain Shams, en El Cairo. El equipo ya propuso una fecha para mirar adentro, noviembre de este año.

Si la hipótesis se confirma, sería el hallazgo arqueológico más importante desde 1922. Ese año, el británico Howard Carter abrió la tumba del joven faraón en el Valle de los Reyes.

Qué encontraron detrás de la tumba de Tutankamón

Los investigadores no excavaron. Usaron técnicas que permiten ver a través de la roca sin tocar las pinturas. La señal más clara es un corredor de unos dos metros de ancho, lleno de escombros, que saldría desde la cámara funeraria.

El estudio describe un posible complejo oculto de pasillos y cuartos. Según los autores, esas estructuras serían anteriores al entierro de Tutankamón. También detectaron una posible sala adicional al oeste de la cámara funeraria.

Hay un dato que entusiasma al equipo. Los espacios no parecen conectados con ninguna otra entrada conocida. Eso sugiere que nadie ha entrado allí desde la antigüedad, ni siquiera los saqueadores.

Las tres técnicas que usaron

El equipo combinó mediciones hechas en distintos años. Ninguna prueba es definitiva por sí sola. Juntas, dicen los autores, dibujan el mismo mapa.

  • Radar de penetración terrestre, operado desde el interior de la tumba
  • Microgravimetría, que mide pequeñas variaciones de densidad en el subsuelo
  • Tomografía de resistividad eléctrica, con datos tomados en 2017

Para la prueba de gravedad tomaron más de 1.200 lecturas en un área de 35 metros cuadrados. Una roca sólida pesa más que un espacio vacío. Por eso un cuarto oculto aparece en los datos como una zona de baja densidad.

La lectura más llamativa recibió el nombre de anomalía 7. Es una zona de baja densidad con un área de alta densidad en su interior. Los autores la consideran una de las señales más significativas del estudio.

Por qué creen que allí está Nefertiti

La idea no es nueva. En 2015, el egiptólogo británico Nicholas Reeves revisó escaneos de alta resolución de los muros pintados. Dijo ver líneas rectas bajo el yeso que parecían puertas selladas. Reeves firma también el nuevo estudio.

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Su teoría parte de un detalle. La tumba de Tutankamón es muy pequeña para un faraón. El rey murió joven, cerca de los 19 años, y de forma inesperada. Reeves plantea que lo enterraron de prisa en la antecámara de una tumba más grande, que ya pertenecía a otra persona.

Esa persona sería Nefertiti. Fue la esposa del faraón Akenatón y una de las mujeres más poderosas del antiguo Egipto. Su busto, que se exhibe en Berlín, es una de las piezas más famosas del mundo. Su tumba nunca apareció.

Algunos especialistas creen que Nefertiti llegó a gobernar como faraona antes de Tutankamón. Si fue así, su entierro debió ser el de una reina con todos los honores. Encontrarlo intacto superaría incluso al tesoro de 1922.

Una búsqueda con tropiezos

La historia reciente invita a la cautela. Tras la propuesta de Reeves, un experto japonés en radar examinó la tumba en 2015. Aseguró estar casi seguro de que había una cámara oculta. La noticia dio la vuelta al mundo.

Un segundo escaneo, en 2016, no confirmó esos resultados. En 2018, un equipo italiano de la Universidad Politécnica de Turín hizo un tercer estudio. Su conclusión fue que no existían cámaras ocultas, y el gobierno egipcio dio el caso por cerrado.

El nuevo trabajo reabre la discusión con más datos. A las pruebas de radar se suman ahora las mediciones de gravedad y el análisis de la estructura y de las pinturas. Los autores sostienen que todas las pistas apuntan en la misma dirección.

Lo que dicen los científicos escépticos

Nature consultó a expertos que no participaron en la investigación. Christopher Gaffney, de la Universidad de Bradford, calificó el informe de fascinante. Añadió que no ofrece información suficiente para sacar conclusiones definitivas.

Peter Styles, de la Universidad de Keele, consideró plausibles las cámaras. También pidió ver más detalles de los datos. Otros investigadores recordaron que los análisis geofísicos en la zona han dado resultados mixtos.

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El plan para mirar adentro en noviembre

El equipo no propone tumbar ningún muro. Las pinturas de la cámara funeraria son un tesoro en sí mismas. La idea es hacer una perforación mínima e introducir pequeños vehículos con cámara.

Los investigadores plantean hacerlo en noviembre de 2026. Antes necesitan un permiso. La decisión está en manos del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, la autoridad que controla todas las excavaciones del país.

Hasta ahora no hay una respuesta pública. En el pasado, las autoridades egipcias fueron prudentes con este tema. El turismo en Luxor depende en buena parte de la tumba de Tutankamón, y cualquier intervención exige garantías.

La tumba más famosa del mundo

La tumba lleva el código KV62 y está en el Valle de los Reyes, frente a la ciudad de Luxor. Se construyó en el siglo XIV antes de Cristo. Pasó más de tres milenios oculta bajo los escombros de otras obras.

Howard Carter la encontró en noviembre de 1922, tras años de búsqueda. Adentro había más de 5.000 objetos, entre ellos la máscara funeraria de oro. Fue la única tumba real del valle que llegó casi intacta hasta la era moderna.

Gran parte de ese tesoro se exhibe hoy en el Gran Museo Egipcio, cerca de las pirámides de Guiza. La momia del faraón sigue dentro de la tumba de Tutankamón, en una vitrina climatizada. Los turistas pasan cada día a pocos metros de los muros pintados.

Detrás de esos muros, según el estudio, estaría el corredor sellado. Un siglo después de Carter, la tumba más estudiada del planeta podría guardar todavía su mayor secreto. La respuesta depende de un permiso y de una cámara del tamaño de un juguete.

El reporte original está en la revista Nature.

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