Indonesia permite a los trabajadores remotos vivir hasta un año en Bali con la visa E33G. La condición es trabajar para una empresa fuera del país y ganar al menos 60.000 dólares al año. Esta visa de Bali para quienes trabajan a distancia está vigente desde 2024. Además, se tramita por completo en internet.
La Dirección General de Inmigración de Indonesia activó el permiso el 1 de abril de 2024. Así lo informó la firma de abogados migratorios Fragomen en una alerta del 8 de abril de ese año. La consultora EY confirmó la misma fecha y el mismo requisito de ingresos. En 2026, el trámite sigue disponible en el portal oficial de visas electrónicas de Inmigración, evisa.imigrasi.go.id.
Indonesia lleva años intentando atraer a los nómadas digitales. Es decir, profesionales que trabajan por internet para clientes o empresas de otros países. Antes de esta visa, muchos entraban a Bali como turistas, una figura que no permite quedarse por largos periodos ni trabajar.
La visa de Bali exige ingresos de 60.000 dólares al año
El requisito central es económico, como en casi todas las visas para nómadas digitales. El solicitante debe demostrar ingresos anuales de al menos 60.000 dólares, o su equivalente en otra moneda. En la práctica, eso equivale a unos 5.000 dólares al mes.
También debe presentar un extracto bancario personal con un saldo mínimo de 2.000 dólares durante los últimos tres meses. Por otro lado, el empleador tiene que ser una empresa registrada fuera de Indonesia.
Asimismo, la regla laboral es estricta. “Los titulares de la visa de trabajo remoto tienen estrictamente prohibido ser empleados por una empresa en Indonesia”, advirtió Fragomen en su alerta. Por eso, la visa E33G tampoco permite cobrar por servicios prestados a clientes locales.
Los documentos que pide Inmigración para la visa E33G
La lista de documentos para los trabajadores remotos es corta. Sin embargo, cada archivo debe estar en inglés o traducido. Estos son los que piden las guías migratorias actualizadas en 2026:
- Pasaporte vigente por al menos seis meses. En 2024, Fragomen recomendaba 18 meses de vigencia y tres páginas en blanco.
- Extractos bancarios de los últimos tres meses con un saldo mínimo de 2.000 dólares.
- Contrato laboral o prueba de ingresos de una empresa fuera de Indonesia.
- Una foto a color reciente.
- Hoja de vida.
- Itinerario de viaje o reserva de alojamiento en Indonesia.
Además, algunas agencias recomiendan un seguro médico internacional. Aun así, no todas las guías lo incluyen en la lista oficial del portal.
El costo de la visa ronda los 7 millones de rupias
Al principio, la visa costaba 2.700.000 rupias, unos 150 dólares de entonces, según Fragomen. Luego, las tarifas oficiales cambiaron.
Las guías actualizadas en 2026 calculan un total de 7.000.000 de rupias, unos 430 dólares. Ese monto incluye la visa, la verificación, el permiso de estancia y el permiso de reingreso. En cambio, quienes contratan una agencia pagan entre 200 y 600 dólares adicionales por la gestión.
Los latinoamericanos pueden pedir la visa de Bali
La visa E33G está abierta a casi todas las nacionalidades. De hecho, las agencias migratorias solo mencionan un grupo reducido de países excluidos, como Afganistán, Camerún, Guinea, Israel, Liberia, Nigeria, Corea del Norte y Somalia.
Ningún país de América Latina aparece en esa lista. Por lo tanto, los nómadas digitales de la región también califican. En concreto, los ciudadanos de México, Colombia, Argentina, Perú o Chile pueden postularse, igual que los de Estados Unidos y España. Asimismo, no hace falta un patrocinador en Indonesia si se cumplen los requisitos de ingresos.
La visa no exime de impuestos los ingresos del exterior
En 2022 circularon reportes sobre una futura visa para nómadas digitales libre de impuestos en Indonesia. Sin embargo, la visa E33G no incluye esa exención.
Indonesia considera residente fiscal a quien pasa más de 183 días en el país en un periodo de 12 meses. También a quien demuestra intención de residir. La norma PER-23/PJ/2025 de la Dirección General de Impuestos incluye el ITAS con vigencia superior a 183 días entre los documentos que prueban esa intención. El ITAS es el permiso de estancia limitada que reciben los titulares de la visa. Por eso, quien se quede más de seis meses podría ser tratado como residente fiscal, aunque Inmigración no lo aclara en la ficha de la visa.
En ese caso, los residentes fiscales pagan impuestos sobre su renta mundial, con tasas que van del 5 % al 35 %. Fragomen lo resumió así: este tipo de arreglo laboral “puede tener impactos en el derecho laboral o tributario”. Por eso, conviene revisar si el país de origen tiene un convenio para evitar la doble tributación con Indonesia.
La extensión de la visa E33G tiene versiones distintas
Primero, el permiso inicial dura un año y permite entrar y salir del país varias veces. En 2024, EY y Fragomen informaron que se podía renovar por un año adicional.
Aun así, en 2026 las guías no coinciden. Algunas agencias aseguran que la extensión se hace en línea y suma hasta seis años de estancia. Otras, en cambio, sostienen que hay que salir de Indonesia y volver a postularse desde el exterior. Quien planee quedarse más de 12 meses debería confirmar la regla vigente con Inmigración antes de firmar un contrato de arriendo largo.
Paso a paso para pedir la visa de Bali
El trámite completo se hace en línea, sin pasar por un consulado. Estos son los pasos:
- Primero, crea una cuenta en evisa.imigrasi.go.id y elige la visa E33G, llamada Remote Worker Visa.
- Luego, sube los documentos en formato PDF o JPG.
- Paga la tarifa con tarjeta Visa, Mastercard o JCB, los medios que acepta el portal oficial.
- Espera la aprobación. Las guías de 2026 hablan de unos cinco días hábiles tras el pago, y la visa llega por correo electrónico.
- Entra a Indonesia dentro de los 90 días siguientes a la emisión. Si no lo haces, la visa vence.
- Finalmente, al llegar, la visa se convierte en el permiso de estancia. Registra tus datos biométricos y reporta cualquier cambio de dirección a la oficina de inmigración local.
La Second Home Visa permite quedarse hasta 10 años
Para estancias más largas existe la Second Home Visa, o visa de segunda residencia. Indonesia la lanzó a finales de 2022 mediante la circular IMI-0740.GR.01.01. Esta visa permite vivir en el país por cinco o diez años.
El requisito es mucho más alto que el de la visa de Bali para trabajadores remotos. La Second Home Visa exige fondos por 2.000 millones de rupias, unos 130.000 dólares al momento del lanzamiento, en un banco estatal indonesio. La alternativa es demostrar la propiedad de un inmueble en el país. Además, el pasaporte debe tener al menos 36 meses de vigencia.
“El principio selectivo es muy importante para que la soberanía de la nación indonesia siga protegida”, sostuvo Yasonna Laoly. Laoly era entonces ministro de Derecho y Derechos Humanos y habló durante el lanzamiento de la visa en diciembre de 2022.
Los titulares de KITAS no pagan el impuesto turístico de Bali
Desde el 14 de febrero de 2024, Bali cobra un impuesto de 150.000 rupias, unos 9 dólares, a cada turista extranjero. Se paga una vez por viaje a través del sistema Love Bali del gobierno provincial.
En cambio, los residentes con permiso de estancia quedan fuera de ese cobro. Según el portal oficial Love Bali, los titulares de KITAS y KITAP están exentos. Para comprobarlo, basta con mostrar la tarjeta al funcionario a la llegada.

