Franco Colapinto tiene 23 años y ya carga con una comparación enorme. En Argentina lo llaman el Messi del automovilismo. Él se ríe de esa idea, pero los números y la pasión que despierta explican por qué la gente la repite.
En 2024 se convirtió en el primer argentino en correr en la Fórmula 1 desde 2001. Hoy es piloto titular de Alpine, suma puntos de forma regular y tiene contrato asegurado hasta 2027. Además, cada carrera suya paraliza a millones de personas en su país.
Pero su historia no empezó en un paddock de lujo. Empezó con un cuatriciclo, un taller en Italia y una casa que su familia tuvo que vender.
Quién es Franco Colapinto
Franco Colapinto nació el 27 de mayo de 2003 en Pilar, en la provincia de Buenos Aires. Su padre, Aníbal, es de origen italiano. Su madre, Andrea Trofimczuk, tiene raíces ucranianas. Por eso, Franco tiene doble nacionalidad, argentina e italiana.
Habla español, inglés e italiano. Es hincha de Boca Juniors y sus ídolos del automovilismo son Lewis Hamilton y Ayrton Senna. Su circuito favorito es Spa-Francorchamps, en Bélgica.
Un cuatriciclo a los 4 años
La velocidad llegó muy temprano. Según contó en el programa español La Revuelta, a los 4 años su padre le regaló un cuatriciclo. Más tarde pasó a uno más potente, con el que sufrió varias caídas.
A los 8 o 9 años empezó a correr en karting. Y rápido empezó a ganar. En 2016 fue campeón argentino en la categoría Pre-Junior. En 2017 ganó el torneo regional de Buenos Aires en Junior. Además, en 2018 se coronó campeón argentino en la clase X30 Codasur.
Ese mismo año, 2018, ganó una carrera de exhibición de karting en los Juegos Olímpicos de la Juventud, que se hicieron en Buenos Aires.
Solo en Italia a los 14 años
A los 14 años, Franco Colapinto tomó la decisión que cambió su vida. Se fue solo a Italia para correr en karting. No vivía en un departamento ni con una familia. Vivía en un taller.
«Me fui a vivir ahí un año a un taller, en una fábrica», contó en La Revuelta, según La Nación. Durante ese año, además de correr, ayudaba a los mecánicos a armar los karts.
Para un adolescente, la experiencia fue dura. Sin embargo, le dio una formación que pocos pilotos tienen. Aprendió cómo funciona un auto por dentro y aprendió a valerse por sí mismo lejos de su casa.
El padre que vendió la casa
El salto a los autos de carrera costaba mucho dinero. Por eso, su padre tomó una decisión extrema. Vendió la casa de la familia para pagar la temporada de Fórmula 4 de su hijo.
Colapinto lo contó en la televisión española con emoción. Explicó que en Argentina hay muchas menos posibilidades que en Europa para llegar a la Fórmula 1. Por eso, sin ese sacrificio, su carrera no habría sido posible.
La apuesta salió bien. En 2019 ganó el campeonato español de Fórmula 4 con el equipo FA Racing, la escudería de Fernando Alonso. Sumó 11 victorias y 10 pole positions, y le sacó casi 100 puntos de ventaja al segundo.
Hoy, su padre lo acompaña a todos los Grandes Premios.
El ascenso de Franco Colapinto en Europa
Después del título en Fórmula 4, Colapinto siguió subiendo. En 2020 corrió en la Toyota Racing Series de Nueva Zelanda, donde terminó tercero. Ese mismo año también fue tercero en la Fórmula Renault Eurocup con MP Motorsport, y ganó en su debut en Monza.
En 2021 probó algo distinto. Corrió en autos de resistencia con el equipo G-Drive y participó en las 24 Horas de Le Mans. Junto a Nyck de Vries y Roman Rusinov, terminó séptimo en su categoría. Además, ganó las 4 Horas de Le Castellet en el Campeonato Europeo de Le Mans.
Luego llegó la Fórmula 3. En 2022 ganó dos carreras con Van Amersfoort Racing. En 2023, ya con MP Motorsport, volvió a ganar dos veces y terminó cuarto en el campeonato. Ese mismo año se sumó a la academia de pilotos de Williams.
En 2024 subió a la Fórmula 2. Ahí ganó su primera carrera en Imola, con un adelantamiento en la última vuelta. También sumó dos segundos lugares.
El regreso de Argentina a la Fórmula 1
A fines de agosto de 2024 llegó la llamada. Williams decidió reemplazar a Logan Sargeant y eligió a Franco Colapinto para las últimas nueve carreras del año.
Debutó en el Gran Premio de Italia, en Monza, a principios de septiembre de 2024. Fue el primer argentino en la Fórmula 1 desde Gastón Mazzacane, que corrió en 2001.
Dos semanas después, en Bakú, terminó octavo y sumó sus primeros puntos. Fue el primer argentino en sumar en la Fórmula 1 desde Carlos Reutemann en 1982. Luego volvió a puntuar en Austin, con un décimo lugar.
Ese año también ganó el Olimpia de Oro, el premio más importante del deporte argentino. Y en su país se desató lo que muchos llamaron la «Colapintomanía».
Los golpes del camino
La historia de Franco Colapinto no fue solo de éxitos. En el final de 2024 sufrió choques fuertes en Brasil y Las Vegas. Además, para 2025 no había lugar en Williams, que ya tenía a Carlos Sainz y Alex Albon.
Entonces apareció Alpine. El equipo francés lo contrató como piloto de reserva para 2025. Luego, en mayo de ese año, le dio el asiento titular en lugar de Jack Doohan, desde el Gran Premio de Emilia-Romaña.
Fue una temporada difícil. Corrió 18 carreras con Alpine y no sumó puntos. Sin embargo, el equipo confió en él y lo mantuvo para 2026.
La temporada 2026 de Franco Colapinto
En 2026 llegó la revancha. Ya en la primera carrera, en Australia, esquivó por centímetros el auto detenido de Liam Lawson en la largada. George Russell la llamó en redes «la salvada de la temporada».
En China sumó su primer punto con Alpine. En Miami terminó séptimo y en Canadá logró el mejor resultado de su carrera, un sexto lugar. Luego sumó en Barcelona, Silverstone, Bélgica, Monza y Madrid.
En Silverstone largó 19 y terminó noveno. En Monza llegó a rodar tercero antes de un despiste. Y en Madrid terminó séptimo, por delante del McLaren de Oscar Piastri. Tras esa carrera, Alpine lo apodó en redes «Franco COLAPOINTSSS».
Además, llegó a Bakú como el único piloto titular que había terminado todas las carreras del año. Esa racha se cortó este sábado 26 de septiembre, tras un toque con su compañero Pierre Gasly en una relanzada.
El 27 de agosto, Alpine lo confirmó como piloto titular para 2027. Flavio Briatore, el hombre fuerte del equipo, destacó su madurez.
Por qué le dicen el Messi del automovilismo
La comparación con Lionel Messi lo acompaña desde su debut. En Monza 2024, cuando le preguntaron si se sentía como Messi, respondió con humildad. «Messi es un Dios, ¿cómo me comparás?», dijo, según La Nación.
Sin embargo, hay algo que los une. Los dos son argentinos que se fueron muy jóvenes a Europa para perseguir un sueño. Los dos tuvieron familias que hicieron sacrificios enormes. Y los dos despiertan una pasión que va más allá del deporte.
En mayo de 2026, en el Gran Premio de Miami, Franco Colapinto por fin conoció a Messi en el paddock. Según Grande Prêmio, lo describió como un sueño cumplido. También contó que le sorprendió cuánto sabe Messi de automovilismo.
Franco Colapinto, un fenómeno fuera de la pista
El impacto de Colapinto también se mide en redes. Según Forbes Argentina, en septiembre de 2026 tenía 5,9 millones de seguidores en Instagram. Además, su público latinoamericano interactúa mucho más que el europeo.
Por eso, las marcas lo buscan. Empresas como Mercado Libre lo eligieron para campañas junto a otros pilotos latinos, como Checo Pérez y Gabriel Bortoleto.
Con 23 años, Colapinto todavía no ganó una carrera ni subió a un podio en la Fórmula 1. Sin embargo, ya logró algo que parecía imposible. Devolvió a Argentina a la máxima categoría del automovilismo y convirtió cada Gran Premio en un evento nacional.

