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Sea Shepherd busca voluntarios para vivir en sus barcos y proteger los océanos

La organización ofrece litera y tres comidas veganas al día a cambio de un mínimo de tres meses a bordo, y no exige experiencia previa en navegación

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Los voluntarios de Sea Shepherd viven a bordo de los barcos de la organización, reciben una litera y tres comidas veganas al día y no necesitan experiencia previa en navegación. A cambio, deben comprometerse a un mínimo de tres meses y pagar sus propios vuelos hasta el puerto donde esté el barco.

Según la página de voluntariado de Sea Shepherd Global, consultada el 26 de octubre de 2026, la organización necesita tripulación durante todo el año. Además, su sección de preguntas frecuentes aclara que los barcos están siempre en campaña o en mantenimiento. Por eso, no hay una convocatoria única con fecha de cierre.

Sea Shepherd es una organización sin fines de lucro dedicada a defender la vida marina. Desde 2016, su rama global trabaja con autoridades de ocho países africanos: Gabón, Liberia, Benín, Gambia, Namibia, Sierra Leona, Tanzania y Santo Tomé y Príncipe. En la práctica, pone barcos civiles de patrulla para que los funcionarios de esos países hagan cumplir sus leyes de pesca en sus propias aguas.

La organización también ha cooperado con gobiernos de otras regiones. Por ejemplo, según el historial de campañas recopilado por Wikipedia, la Operación Milagro trabajó con la Marina de México para retirar redes ilegales que ponen en peligro a la vaquita marina en el golfo de California.

Así funciona la vida de los voluntarios de Sea Shepherd en el mar

La flota global tiene cuatro barcos: el buque insignia Ocean Warrior, el Allankay, el Sea Eagle y el Age of Union. Según la organización, sus campañas en el mar han llegado a la Antártida, África, Europa y América. Además, rara vez duran menos de un mes y muchas se extienden hasta cuatro meses o más.

El trabajo se reparte en seis áreas: puente de mando, cubierta, sala de máquinas, cocina, comunicaciones y medios. Es decir, a bordo hay tareas de navegación, mecánica, limpieza, cocina, fotografía y video. Sin embargo, la organización advierte que no siempre puede respetar las preferencias de cada persona y que ubica a la tripulación donde más se necesita.

El ritmo es exigente. En el mar se trabaja siete días a la semana, sin días libres. En cambio, cuando el barco está en puerto, la jornada baja a cinco días y medio por semana.

La propia Sea Shepherd lo resume sin rodeos. La organización advirtió que el voluntariado implica “trabajo duro, sin paga, jornadas largas, condiciones peligrosas y clima extremo”.

Los camarotes también son estrechos. Cada voluntario comparte cabina con entre una y siete personas. Por su parte, la mayoría de los barcos tiene correo satelital, aunque se puede suspender en momentos críticos de una campaña.

Los requisitos piden saber nadar y tener al menos 18 años

La lista de condiciones básicas es corta. Sin embargo, la organización la aplica con rigor:

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  • Tener al menos 18 años. No hay edad máxima.
  • Saber nadar.
  • Aceptar la política de cero tolerancia con las drogas y la embriaguez, además de la prohibición de fumar.
  • Aceptar que te filmen o fotografíen durante las campañas.
  • Comprometerse a un mínimo de tres meses a bordo.
  • Seguir la cadena de mando del barco.

Además, la experiencia previa en barcos no es obligatoria para los voluntarios de Sea Shepherd. Según Sea Shepherd, los nuevos voluntarios aprenden de la tripulación veterana. Por eso, quienes no tienen habilidades especializadas suelen empezar trabajando en puerto antes de sumarse a las campañas en el mar.

En cambio, los perfiles técnicos tienen ventaja. La organización busca navegantes, marineros, ingenieros navales, mecánicos, cocineros, médicos o enfermeros, fotógrafos, camarógrafos, desarrolladores de software y técnicos de radio. Además, los navegantes y los ingenieros con certificación pueden enviar su hoja de vida por separado.

La organización da litera y comida pero no paga vuelos

A bordo, cada voluntario recibe una cama con ropa de cama y tres comidas veganas al día, además de snacks. También recibe capacitación de la tripulación con más experiencia. Todo lo demás corre por cuenta de los voluntarios de Sea Shepherd.

El primer gasto es el viaje. Cada persona paga sus pasajes de ida y vuelta hasta el puerto donde esté el barco, que puede quedar en cualquier parte del mundo. Por ejemplo, la organización menciona un muelle en Williamstown, Australia.

El segundo gasto es una donación única y no reembolsable que funciona como tarifa de postulación. Según Sea Shepherd, ese dinero ayudaba históricamente a pagar combustible y, al mismo tiempo, filtra a quienes no están realmente comprometidos. La página global no publica el monto. Sin embargo, la versión australiana de las preguntas frecuentes indica que la donación única es de 100 euros.

Hay otros gastos menores. Según esa misma página australiana, las llamadas telefónicas desde el barco las paga cada tripulante. Además, conviene sumar al presupuesto un seguro de viaje, los artículos personales y el dinero para los días en puerto.

Los voluntarios de Sea Shepherd postulan con un formulario en línea

El proceso se hace por internet y tiene varios pasos:

  • Primero, leer las preguntas frecuentes para tripulación en el sitio de Sea Shepherd Global.
  • Luego, completar el formulario de postulación de la sección para voluntarios en el mar.
  • Después, indicar un rango de fechas o una disponibilidad abierta. Según la organización, una ventana amplia mejora las posibilidades.
  • Más tarde, esperar el correo de confirmación. Si no llega en dos semanas, hay que escribir a crewadmin@seashepherdglobal.org.
  • Finalmente, si el perfil encaja, la organización hace una llamada y, si sale bien, envía una invitación para subir a un barco.

La postulación queda archivada salvo que pidas borrarla. Así, se pueden actualizar las fechas o las habilidades en cualquier momento. Además, si tienes dudas antes de postularte, la página ofrece contacto con la coordinación de tripulación.

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Desde América Latina se puede postular sin experiencia en barcos

La página no pone restricciones de nacionalidad. De hecho, la tripulación actual reúne gente de más de dos docenas de países y cinco continentes. Según la organización, la edad promedio es de 30 años, los voluntarios van de 19 a 61 años y casi la mitad son mujeres.

Sin embargo, hay un detalle práctico para lectores hispanos. La página y el formulario están en inglés, y la organización no indica un idioma obligatorio. Por eso, quien no maneje inglés básico podría tener más dificultades en la entrevista y en la vida a bordo.

También vale la pena saber que existen dos organizaciones distintas. Por un lado está Sea Shepherd Global, que maneja esta convocatoria. Por otro, Sea Shepherd Conservation Society, con sede en Estados Unidos, opera sus propios barcos con un proceso separado. Así, los voluntarios de Sea Shepherd pueden terminar en flotas diferentes según la página donde se postulen.

La selección es competitiva y hay restricciones de salud

Postularse no garantiza un lugar entre los voluntarios de Sea Shepherd. La organización explica que la selección es competitiva y que no todos los postulantes pueden ser ubicados. Además, elige a la tripulación según habilidades concretas, como medicina, oficios técnicos, comunicaciones o fotografía.

También hay condiciones médicas que impiden subir a bordo. Entre ellas, la organización menciona epilepsia, problemas cardíacos recientes, presión alta no controlada, diabetes tratada con insulina, derrame cerebral, párkinson, esclerosis múltiple y enfermedades mentales graves. Igualmente, excluye la dependencia del alcohol o las drogas, la sordera profunda, los problemas visuales serios y las alergias graves que requieran epinefrina.

Por otro lado, el compromiso tiene un tope. Más allá del mínimo de tres meses, los nuevos voluntarios normalmente no sirven más de tres o cuatro meses, aunque pueden pedir una extensión. Además, quien tenga un comportamiento peligroso, irrespetuoso o insubordinado puede ser desembarcado.

Los voluntarios de Sea Shepherd deben esperar la invitación antes de tramitar visas

Hay un último consejo que la organización repite. No conviene sacar visas ni comprar pasajes antes de ser seleccionado y confirmado, porque los barcos pueden moverse a cualquier puerto del mundo según las campañas en el mar.

Mientras tanto, los voluntarios de Sea Shepherd que ya colaboran en tierra con algún grupo local tienen una ventaja. Según la página australiana, quienes son voluntarios activos en tierra no pagan la donación única, siempre que su coordinador lo confirme por correo. Además, la dieta a bordo se basa en comidas veganas, así que conviene llegar preparado para ese cambio.

La postulación está abierta todo el año en la sección Volunteer at Sea del sitio de Sea Shepherd Global. Las dudas sobre el proceso se envían al correo de administración de tripulación de la organización.

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